Renault está de vuelta en la fórmula 1, el fabricante francés viene por sus fueros en la categoría reina del automovilismo. Con el palmarés que posee la marca del rombo, no podemos presagiar otra cosa que una temporada 2002 donde los retos y las apuestas osadas estarán a la orden del día.
Renault no es la primera vez que se lanza en una ofensiva novedosa; en 1987 se estrenaba en fórmula 1 sin bombos ni platillos, pero con un motor Turbo, al que le siguieron algunos años de resultados decepcionantes; hasta que finalmente en 1992 Renault obtenía su primer título mundial, comenzando de esa manera una cadena de éxitos y campeonatos mundiales equipando a las escuderías Williams y Benetton con el para ese entonces original motor V10.
Para la temporada 2002 que se inicia en el próximo 3 de marzo con el gran premio de Australia, Benetton desaparece para darle paso a Renault quien se estrena como una escudería integral, fabricante de su propio chasis, además de su motor. Metamorfosis que resulta de una asociación franco-británica donde convergen apuestas audaces en cuanto a tecnología se refiere.
Renault posee dos centros técnicos, uno situado en Enstone Inglaterra y el tradicional de Viry-Chatillon en las afueras de París. El director técnico en Enstone es Mike Gascoyne ex-director técnico de Jordan y de Benetton. Mas del 90% de las piezas necesarias a la fabricación de los chasis se realizan en dicho centro, es decir, unas 12.5000 piezas debidamente referenciadas. Allí se concibe, diseña y fabrica el chasis del Renault F1 2002, sometiéndolo a un ultrasofisticado banco dinámico, en donde se martirizan resortes y amortiguadores con una precisión diabólica. El túnel de viento constituye hoy en día el centro neurálgico de toda fabrica de F1 que se respete, es en dicho túnel donde se construyen los éxitos que más tarde se obtendrán sobre la pista y Renault tiene el suyo lejos de la mirada y escrutinio de sus rivales y de la prensa.
El director de competición Flavio Briatore, por todos conocido en el mundo de la F1, 13 años de experiencia y unos cuantos trofeos en su vitrina que no le impiden ser cauteloso en sus aspiraciones y pronósticos para el regreso de la escudería francesa en ésta temporada 2002; sin embargo, señala Briatore que de no terminar de cuartos en la clasificación general, sería una gran decepción.
Del otro lado del canal de la Mancha, se encuentra Jean-Jacques His, director técnico Renault F1 Francia. Es en las afueras de París donde se construye el innovador motor "RS22", con cierta serenidad dado que si bien Renault estuvo ausente de los circuitos de F1 durante los últimos 3 años, Renault F1 se mantuvo activa a través de una implicación indirecta con los motores Supertec. En el centro técnico de Viry-Chatillon los motores que pasan al banco de ensayos son sometidos a las condiciones "Hockenheim", para de esa manera obtener datos en cuanto a temperatura y presión, conscientes que una prueba de ese estilo con un motor colocado a 18° de inclinación, representa una perdida de 3.5% de su potencia.
Recordemos que fue en éste centro donde se fabricaron motores que alcanzaron 6 títulos mundiales.
Igualmente provienen del hexágono francés los cauchos Michelin, que conforman el equipamiento de los bólidos pilotados por Jarno Trulli y Jenson Button, sobre quienes se instala una gran confianza. La experiencia y pericia de Trulli, junto a la juventud y deseos de recuperar el terreno perdido de parte de Button estarán al servicio de la estrategia que establezca Briatore, al tiempo que el joven español Fernando Alonso será el piloto de pruebas.
¿Se repetirá la historia? 303 grandes premios disputados, el haber equipado con sus motores a 6 escuderías, 6 títulos mundiales de constructores, 5 campeonatos mundiales de pilotos (Mansell, Prost, Schumacher, D. Hill, J. Villeneuve), 95 victorias, 135 pole positions y 2027 puntos obtenidos en campeonatos del mundo, nos obligan a prestarle una gran atención a ésta temporada 2002.
Como quiera que sea Renault está de regreso y con ganas de triunfar.