No hay duda, ni discusión en que ante los acontecimientos ocurridos en Venezuela estos últimos días, una carrera de autos resulta un evento banal y más aún si el gran premio de San Mario 2002, no tuvo mayores incidencias que comentarles aparte de la aplastante victoria de la escudería Ferrari al obtener el primer y segundo lugar de la competencia.
Si bien, para el momento en que se realizaba la competencia, se llevaban a cabo saqueos y pillajes en algunos sectores de la capital venezolana y en otras ciudades del interior del país, con las lamentables pérdidas humanas, que a todos nos aflige; dichos acontecimientos justificadamente alejaron de sus televisores a la audiencia, que se perdieron la carrera más aburrida en lo que va de temporada.
El F2002, se ha convertido en un arma fatal, si de parte de sus adversarios no se gesta una oposición palpable e inmediata, Schumacher y la Ferrari estarán asegurando el campeonato 2002, antes del gran premio de Hungría.
Rory Byrne - en el podium - jefe de proyecto de la Ferrari bajo las ordenes de Ross Brawn, dirige los departamentos de aerodinámica y estudios; personaje de una discreción sorprendente en el mundo de la F1, éste sudafricano de 58 años, 3 veces campeón del mundo de aeromodelismo, es el principal culpable del doblete de la Ferrari de éste domingo y fue el propio Byrne artífice de los dos títulos mundiales que obtuviera Schumacher al volante de un Benetton, bólido que para la época era sospechoso de todas las trampas posibles en la fórmula 1.
Schumacher, el domingo pasado en Imola no desperdició su pole position, lo cual le permitió llevar a cabo con comodidad una primera entrada a pits - a la mitad de la carrera - en un circuito donde no toma mucho tiempo la entrada y salida de los garajes, igual táctica para Barrichello. A pesar de que los F2002, en teoría tienen un tanque de combustible 13 litros más pequeño que el F2001.
¿Qué le sucedió éste domingo a los veloces Williams, y al resto de los competidores? ¿Será culpa de Michelin? En todo caso, la tristeza de los perdedores los vuelve al menos capciosos y comienzan ya los rumores, en cuanto a posibles arreglos en los F2002 no aprobados por el reglamento; razón suficiente para que éste domingo los inspectores de la FIA le dedicaron más tiempo del normal a sus controles técnicos de rutina post-carrera, a pesar de que ningún equipo presentó reclamo contra la Ferrari. Sin embargo, los rumores de garajes hablan de alerones posteriores deformables, deflectores laterales elásticos en los F2002. Como quiera que sea, hoy en día una victoria tan avasallante en fórmula 1, se convierte en terreno fértil para las sospechas.