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Opinión y análisis
A pesar del incremento que a lo largo del segundo semestre ha tenido la oferta OPEP, este ha sido un año de debilidad en la demanda y de restricción de la oferta para mantener los precios altos. Hay que recordar que las cuotas oficiales de la OPEP son excesivamente bajas. Las restricciones de la oferta han contribuido a una reducción significativa de los inventarios, soportando precios por encima de lo que se podría considerar su nivel de “equilibrio”. La hipótesis de precios altos, dentro de un mercado con oferta amplia, como consecuencia de la posibilidad del ataque a Irak (prima de guerra), es difícil de sustentar, aunque no se descarta que este factor pueda tener incidencia en los precios.
La reducción de la oferta y los supuestos sobre comportamiento futuro del mercado, han conformado una curva de precios donde los actuales son más altos que los futuros (prima a los precios actuales), un perfil de precios con pendiente declinante (backwardation) cuya pendiente se ha elevado.
Los altos precios del crudo combinados con una demanda débil de productos reduce los márgenes de las refinerías y dificulta la acumulación de inventarios, sobre todo sí se estima que en el futuro pueden existir precios menores. En la figura 1 se muestra la evolución de los inventarios de los países de la OCDE según el último informe de la IEA y en la figura 2 la evolución de los inventarios de crudo de América del Norte.
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Los inventarios de los Estados Unidos cayeron en agosto y septiembre, para colocarse en su nivel más bajo en los últimos veinte años.
La demanda
La IEA redujo el crecimiento de la demanda de crudo en 2002. Supone que la demanda sólo crecerá en 170.000 barriles diarios, 50.000 barriles diarios menos a la estimación previa. Así mismo redujo el crecimiento de la demanda en 2003. En su último informe supone que crecerá en 1,04 millones de barriles diarios, una reducción de 100.000 barriles diarios. Ello se debería a una recuperación de la economía mundial, especialmente de los Estados Unidos, más débil de lo inicialmente esperado y al impacto de los altos precios del petróleo. La EIA estima que el crecimiento de la demanda en 2003 será de 1,2 millones de barriles diarios. La tabla 1 muestra la evolución de la demanda y su posible comportamiento futuro.
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La oferta
La producción mundial de crudo promedió 76,44 millones de barriles diarios en septiembre, un incremente de 250.000 barriles diarios respecto agosto. La producción de la OPEP, incluyendo a Irak, aumento en 780.000 barriles diarios y la oferta no-OPEP se redujo en 540.000 barriles diarios. La oferta no-OPEP La oferta de crudo no-OPEP decreció a 47,18 millones de barriles diarios en septiembre, afectada por huracanes y problemas de mantenimiento. La OPEP. Irak La producción de la OPEP incluyendo a Irak promedió 25,75 millones de barriles diarios en septiembre. La producción de Irak aumentó en 350.000 barriles diarios, para alcanzar 1,89 millones de barriles diarios. Aparentemente, Irak habría suspendido o limitado el sobre-precio que cobraba utilizando el programa de crudo por alimentos. Los diez de la OPEP La producción de los diez de la OPEP aumentó en 430.000 barriles diarios en septiembre, para alcanzar 23,86 millones de barriles diarios, aproximadamente 2,16 millones de barriles diarios por encima de las cuotas oficiales de 21,7 millones de barriles diarios. Esta estimación no incluye los 340.000 barriles diarios de crudos extra-pesados de la Faja del Orinoco. Los incrementos fueron liderizados por Argelia, Arabia Saudita, Irán, Venezuela y Nigeria. Hay que recordar que la última reunión de la OPEP decidió dejar estables las cuotas oficiales. A pesar del aumento de la producción OPEP, el nivel alcanzado (incluyendo a Irak) es similar al de enero de 2000 e inferior a enero 2001 por más de 2 millones de barriles diarios. La próxima reunión de la OPEP está programada para el 12 de diciembre.
El aumento de producción de más importante dentro de los diez de la OPEP fue el de Argelia, país que incrementó su producción en 125.000 barriles diarios. Además, Argelia solicitó un incremento en su cuota. La oferta de Nigeria, otro país que solicita elevación en su cuota, aumentó en 50.000 barriles diarios. Incrementos similares hicieron Arabia Saudita, Irán y Venezuela. Se debe notar que parte del incremento de la oferta de Venezuela proviene de inventarios que había acumulado. La tabla 2 muestra el nivel de producción, cuotas y capacidad ociosa de los países de la OPEP, según la IEA. Destaca la reducción de capacidad de Venezuela (excluida la producción de crudo extra-pesado de la Faja del Orinoco).
![]() Rusia En agosto se estima que la producción de Rusia creció en 104.000 millones de barriles diarios por encima de la producción de julio, para alcanzar un promedio de 7,54 millones de barriles diarios. En septiembre el incrementó habría sido modesto, y la producción habría llegado a 7,59 millones de barriles diarios. La expansión rusa está ligada a costos de producción bajos relativos a otros países productores no-OPEP, alta inversión, mejoras tecnológicas y cambios institucionales (la producción de crudo está en manos privadas). El incremento de la producción de Rusia ha sido importante y sostenido a partir de 1996, como muestra la figura 3, donde se compara su evolución con la de Arabia Saudita. No se descarta que en 2003 la producción rusa sobrepase la de Arabia Saudita.
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La visión del mercado para 2003La situación del mercado para el próximo año se aprecia positiva, pero con un incremento de la demanda menor al inicialmente estimado. La IEA estima un crecimiento de la demanda en 1,04 millones de barriles diarios y la EIA espera un crecimiento de 1,2 millones de barriles diarios.
La incertidumbre del mercado está ligada al posible ataque a Irak, la fuerza de la recuperación económica de los Estados Unidos y las decisiones de la OPEP ante la potencial restricción del mercado. Se estima que el aumento de la producción no-OPEP podría satisfacer buena parte del incremento de la demanda, aproximadamente casi 1 millón de barriles diarios, lo cual limitaría la potencial expansión OPEP si esta desea obtener precios altos. Se tiende a suponer que el conflicto Estados Unidos-Irak no implicara una disrupción del mercado, y que los precios del petróleo declinaran. |
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