¿Shocks externo e interno simultáneos? Analítica Research
Lunes, 12 de noviembre de 2001
La economía nacional podría verse el año que viene sometida simultáneamente a dos shocks negativos importantes. Un shockexterno por la caída de ingresos petroleros, y otro de orden interno, de carácter institucional, por el conjunto de decretos con fuerza de ley que podría aprobar el Ejecutivo en el marco de la Ley Habilitante. A esto se añade el proyecto de Ley de Presupuesto que presentó el Ejecutivo, el cual hoy en día parece irrealista, tanto en sus supuestos como en su potencial efecto sobre la economía, y donde se muestra un difícil panorama de financiamiento.
Shockexterno. ¿Hacía una guerra de precios? Los precios de petróleo en el mercado internacional continúan mostrando debilidad o tendencia a la baja. En la semana pasada habían caído 30% respecto a su nivel del 10 de Septiembre, representando los precio más bajos en los últimos dos años. El Lunes 5 de Noviembre el precio de la "cesta OPEP" era de 17,81 dólares por barril, habiendo permanecido por más de 31 días por debajo del piso de la llamada "banda OPEP" sin ninguna reacción por parte de la OPEP. La organización tiene programada una reunión en Viena el 14 de este mes, donde se supone que tomaría la decisión de un nuevo recorte de producción de al menos un millón de barriles diarios, el cuarto recorte del año y lo que formalmente colocaría el recorte de la oferta de los diez de la OPEP (excluyendo a Irak) durante el año en aproximadamente 4,5 millones de barriles diarios. Una de las opciones es que el recorte se instrumente a partir del 1º de Enero del año que viene. Actualmente la sobre-producción de los diez de la OPEP se estima entre 850.000 a un millón doscientos mil barriles diarios.
El problema que enfrentan los diez de la OPEP es la dificultad, tanto económica como política, de convencer a los productores no-OPEP de una acción combinada para recortar la oferta dentro de un clima dominado por la recesión de los Estados Unidos, la caída de la demanda, y el conflicto de Afganistán. Las gestiones para que productores como Rusia (cuya producción es sólo inferior a la de Arabia Saudita), Noruega o Méjico, recorten su producción no han tenido, hasta ahora, resultado. Otro elemento que podría pesar en las decisiones de los productores es el temor a acentuar la recesión sí suben los precios del petróleo.
Es posible que los productores no-OPEP no acompañen a la OPEP en restringir la oferta en forma significativa, a menos que se acentúe la caída de precios. La OPEP podría enfrentar una situación donde no se logre recuperar los precios en forma apreciable y al mismo tiempo pierda participación en el mercado, lo que debilitaría la posición de la OPEP hacia el futuro. Este temor podría inducir a que se presentase el próximo año escenarios cercanos a una "guerra de precios", aunque las circunstancias económicas de Arabia Saudita harían difícil que este escenario se concrete. Sin embargo, algunos ministros petroleros de los integrantes de la OPEP han formulado amenazas en este sentido sí los productores no-OPEP no acompañan el próximo recorte de la OPEP.
Venezuela. En el caso venezolano, el proyecto de la Ley de Presupuesto para el 2002, supone un volumen de exportaciones petroleras 2,8 millones de barriles diarios a un precio de 18,5 dólares el barril, lo cual implica exportaciones alrededor de 19.000 millones de dólares. En la semana pasada el precio del crudo WTI en el mercado de futuros (diciembre) era de 20,10 dólares el barril. En los últimos tiempos el precio de la cesta de exportación venezolana ha sido inferior al precio del WTI en aproximadamente cinco dólares. Aunque es muy difícil estimar escenarios petroleros, sí en el próximo año la producción es menor a la cuota actual y el precio promedio de la cesta venezolana fuese, por ejemplo, alrededor de 16 dólares el barril, los ingresos por exportaciones petroleras podrían ser de aproximadamente 4.000-5.000 millones de dólares menos que lo previsto en el presupuesto, y más de 13.000 millones de dólares menos que en el 2000. El escenario petrolero del próximo año dependería fundamentalmente del comportamiento de la economía mundial, especialmente de los Estados Unidos. Por lo general se supone una recuperación relativamente fuerte de esta economía en el segundo semestre del 2002.
Shock interno ¿Se vulneran los derechos de propiedad? A un potencial shock adverso por el lado de la demanda, podría sumarse otro interno, de orden institucional. Este podría afectar la oferta doméstica. En el conjunto de decretos con fuerza de ley que aprobaría el Ejecutivo antes del 14 de Noviembre, existen varios altamente controversiales, especialmente la Ley de Tierras y la Reforma de la Ley de Hidrocarburos. La semana pasada no existía conocimiento oficial del contenido de estos decretos. Según han expuesto especialistas en el tema del derecho agrícola, por ejemplo el ex–magistrado Dr. Duque Corredor, el proyecto de Ley de Tierras (que se conocía extra-oficialmente la semana pasada) lesiona el derecho de propiedad, el debido proceso y es inconstitucional. La Reforma Petrolera aparentemente sólo han tenido modificaciones menores respecto al proyecto inicialmente dado a conocer, y los señalamientos del Presidente de PDVSA, G. Lameda, señaló públicamente su oposición a la reforma.
Futuro incierto. Resumiendo, aunque actualmente la posición de externa de Venezuela parece relativamente positiva, se visualiza un futuro incierto.