AR presenta una síntesis libre de parte del informe de Goldman Sachs sobre América Latina publicado el 8 de diciembre de este mes, la referida a la situación venezolana. De acuerdo al mismo, el primer obstáculo para convocar el referéndum revocatorio al Presidente Chávez ha sido superado con relativo éxito. La actividad económica permanece fuertemente deprimida, aunque las cuentas externas no representan peligro inmediato. El gobierno estaría obligado a devaluar en 2004. Los riesgos políticos se mantienen altos, sobre todo en el primer trimestre del año que viene. Existiría un 65% de probabilidades de que se produzca el referéndum revocatorio o una consulta popular, y en este caso se reduce al 30% la posibilidad de que el Presidente Chávez permanezca en el poder.
La Economía permanece fría pero la política se calienta
Goldman Sachs
Alberto Ramos
Diciembre 8, 2003
El proceso político sigue su curso, pero el resultado es incierto
Los partidos políticos pro-gubernamentales realizaron la firma de petición de referendos revocatorios (RR) en noviembre 21-24 para 37 legisladores opositores. A través de este proceso el gobierno intenta incrementar la pequeña mayoría que tiene en la Asamblea Nacional y reducir la capacidad de la oposición para bloquear algunas leyes.
El proceso se realizó con normalidad. No se reportaron accidentes significativos, o acusaciones de fraude y la autoridad electoral (CNE) desplegó una organización y logísticas adecuadas. El gobierno sostiene que fue excepcionalmente exitoso y una clara demostración del apoyo a la agenda gubernamental, y que las firmas excedieron el mínimo necesario para el revocatorio de todos los 37 legisladores de oposición. Sin embargo, los opositores señalan que la recolección se caracterizó por la apatía general y que el gobierno posiblemente falló en recolectar el mínimo de firmas requeridas para un número de legisladores cuyo mandato se intenta revocar.
Los resultados definitivos se conocerán relativamente pronto, pero la realidad es que la petición promovida por el gobierno fue básicamente inconsecuente con la posibilidad de realinear el espectro político y para intentar resolver el agrio empate que caracteriza al conflicto político. El gran evento político del año fue definitivamente la recolección de firmas que promovió la oposición durante el 28 de noviembre al 1 de diciembre para poner en marcha el RR al Presidente Chávez.
El proceso promovido por la oposición también fue relativamente pacífico y ordenado, pero con mucho mayor grado de entusiasmo y participación que el promovido por el gobierno una semana antes. De acuerdo a las fuentes opositoras, fue un éxito y debería proveer el escenario para el RR del Presidente Chávez en abril de 2004.
Los resultados preliminares extraoficiales colocan en número de firmas recolectadas en aproximadamente 3,6 millones-confortablemente por encima del mínimo de 2,4 millones requeridos para poner en marcha el referéndum-aunque por debajo del ambicioso objetivo inicial de recolectar entre 5,0-6,0 millones de firmas. Después que el CNE las revise, el número de firmas válidas podría caer ligeramente debido a irregularidades o inconsistencias con el registro oficial.
El Presidente Chávez y algunos de sus aliados políticos han estado acusando a la oposición de cometer un fraude en gran escala. Sin embargo, los observadores internacionales que supervisaron el proceso-la Organización de Estados Americanos y el Centro Carter-han señalado que el proceso fue limpio, con la excepción de incidentes aislados. Consideramos que los pronunciamientos gubernamentales como un último intento desesperado por desacreditar el proceso de recolección de firmas y eventualmente crear un escenario para rechazar las firmas recogidas. Tememos que el gobierno puede estar tentado a extrapolar irregularidades menores para cuestionar la validez de todo el proceso. Sin embargo, esta estrategia puede provocar una respuesta política y popular en su contra.
Quizá el gobierno podría consolarse por el hecho de que el número de firmas es menor que los 3,8 millones de votos necesarios para remover al Presidente en el RR de abril de 2004. Nos parece que ello sería una inferencia equivocada, porque la firma de la petición de RR fue un proceso muy visible (huellas, número de cédula, etc.), el temor de retaliaciones gubernamentales podría haber acobardado a muchos, y disminuir la participación. En el potencial RR muchos de los que no participaron en el proceso de las firmas pueden decidirse a votar.
Por otro lado, Chávez podría intentar incrementar su popularidad de aquí hasta abril, a través de una política fiscal desenfrenada. Además, tampoco se puede considerar como un hecho que la oposición pueda encontrar un líder carismático a través de un proceso abierto, de manera que pueda unir todo el descontento popular con el actual gobierno. Resumiendo, los posibles escenarios políticos son tan opacos como siempre.
Esperamos que el CNE se sometidos a fuertes presiones por parte del gobierno en las semanas próximas, a objeto quitarle la legitimidad a todo el proceso.
La economía real sigue en dificultades
En un ambiente político convulsionado el gobierno ha mantenido una combinación de políticas muy poco ortodoxas, caracterizada por fuertes controles y restricciones, que hasta ahora han producido resultados muy pobres. El PIB se contrajo en 7,1% año-año durante el tercer trimestre de 2003, lo cual representa el séptimo trimestre (año-año) consecutivo de contracción. En este trimestre el sector petrolero se contrajo 9,0% año-año y el no petrolero en 6%. En el sector no petrolero es particularmente resaltante la caída de 33,9% (año-año) de la actividad de la construcción. La construcción-un sector con un efecto multiplicador alto-se ha contraído en forma increíble, 47,3% (año-año) en los nueve primeros meses del año.
La producción del sector petrolero (aproximadamente el 25% del PIB) continúa decepcionando. La inesperada e importante caída de 9% en el tercer trimestre se debió a una caída de 12% (año-año) en la producción propia del sector público, mientras que la producción petrolera del sector privado de hecho se expandió por 30,2% (año-año) durante el período. Estas cifras arrojan dudas acerca de las afirmaciones del gobierno acerca de la recuperación del sector.
La data desde el lado de la demanda nos hace temer que el producto potencial pueda estar declinando. La inversión continua cayendo a una tasa alta: colapsó por 29,0% año-año en el tercer trimestre, lo cual probablemente es insuficiente para contrarrestar la depreciación del stock de capital, particularmente en el sector petrolero. El consumo declinó en 4,8% y las exportaciones se redujeron en 14,3%, empujadas por una declinación de las exportaciones petroleras de 19,8% año-año.
Globalmente la economía a lo largo del año se ha contraído masivamente, en 14,7% con relación al mismo período del año pasado (el sector petrolero en -20% y el no petrolero en -11,6%). Sin embargo, la tasa de declinación se ha desacelerado, de -27,7% en el primer trimestre a -9,4% en el tercero, a medida que la economía se ajusta gradualmente de los eventos de comienzos del año.
La desaceleración debe continuar en el cuarto trimestre. Debido a que la actividad económica del cuarto trimestre de 2002 fue muy baja (tuvo una caída de 16,7% año-año, lo cual debería tener un efecto estadístico positivo en el cuarto trimestre de este año) y a la expansión fiscal, esperamos que el último trimestre del año sea el primero con el primero que pueda exhibir una tasa año-año de crecimiento positivo en los últimos dos años. Proyectamos una declinación de 10,3% durante 2003, con una recuperación (debido al efecto estadístico de partir de una base muy baja) de 7,4% en 2004.
La cuenta corriente mantiene un superávit importante
La información de la balanza de pagos muestra que la cuenta corriente en el tercer trimestre cerro con 2.800 millones de dólares de superávit, ligeramente por debajo de los 3.300 millones de dólares del segundo trimestre de 2003 y de los 3.900 millones del tercer trimestre de 2003.
A lo largo de todo el año la cuenta corriente ha registrado un superávit de 7.000 millones de dólares, excediendo los 5.000 millones de superávit que existió a lo largo de los primeros tres trimestres del año pasado. Sin embargo, la mejora en la cuenta corriente no refleja mejoría en la competitividad, sino es la consecuencia de una abrupta declinación en la actividad económica y los efectos del control de cambios y de flujos que han conducido a una contracción de 33% en las importaciones, y además de los precios elevados del petróleo. En otras palabras, la posición externa fuerte es la consecuencia de un nivel de actividad económica doméstica muy bajo con el añadido de términos de intercambio muy positivos.
Apreciamos que la declinación del superávit de cuenta corriente ocurrido del segundo al tercer trimestre, como positivo. Refleja cierta normalización de los flujos de importaciones: un incremento de 36% trimestre a trimestre de las importaciones no petroleras.
Pero la cuenta de capital de nuevo en déficit
Lo más destacado de la balanza de pagos fue el cambio de la cuenta de capital a un déficit significativo. Los controles cambiarios permanecen, pero parecen estar perdiendo capacidad para controlar la salida de capitales. Durante los tres primeros trimestres de 2003 la cuenta de capital tuvo un déficit de 2.000 millones de dólares, esto es, sólo el 25% de los 8.000 millones de dólares que tuvo en el mismo período en 2002. Pero hay que considerar que la cuenta de capital pasó a un déficit considerable el tercer trimestre: 1.500 millones de dólares.
Además del efecto de los controles, la mejoría en la cuenta de capitales se debe a la recuperación de la inversión externa directa en el sector petrolero y gas, y la reinversión “forzada” de las ganancias debido a las dificultades de acceder a las divisas.
Los controles existentes le han permitido al gobierno contener las presiones en la cuenta corriente (por el control de las divisas entregadas a los importadores, lo cual también es un instrumento de control político) y reducir la fuga de capitales. Sin embargo, suponemos que los controles se volverán más flexibles hacia el futuro ya que el nivel de reservas internacionales es muy confortable (21.000 millones de dólares) y el hecho de que está en el interés del gobierno reactivar la economía.
El gobierno tendrá que devaluar en 2004
Como hemos indicado anteriormente, consideramos que el gobierno tendrá que devaluar durante el año que viene por razones fiscales (para contribuir a cerrar un déficit fiscal creciente) y por razones monetarias (para reducir la presión sobre el banco central de esterilizar el exceso de liquidez).
No esperamos un cambio abrupto en el régimen de control cambiario sino gradual, una devaluación del bolívar dentro del régimen de control cambiario o un régimen análogo. Es aún posible que el gobierno se decida por una evolución hacia un régimen de control de cambios dual: un tipo de cambio fijo para un conjunto de transacciones, y una tasa flotante dentro de una banda con el agregado de algún mecanismo impositivo para las transacciones de capital.
Por tanto, esperamos que el tipo de cambio oficial permanezca sin cambios hasta el fin de este año, y luego una depreciación gradual del bolívar hasta 2.300 bolívares por dólar en el final de 2004. Nuestro pronóstico sobre el tipo de cambio oficial es de 1.700 bolívares por dólar al final del tercer mes de 2004, y de 2.000 y 2.300 para el mes seis y doce respectivamente. Consistente con la trayectoria de devaluación, suponemos una inflación de 27,8% en 2003 y de 30% en 2004.
¿Qué se puede esperar en 2004?
A pesar de las grandes incertidumbres que existen sobre la perspectiva política y económica en 2004, hemos elaborados y cuantificados escenarios aproximativos, obviamente estilizados.
Dado al éxito relativo de la firmas para convocar el RR del Presidente Chávez, en este momento atribuimos un 65% de probabilidad de que se produzca el referéndum – o otra forma de consulta popular, ocasionada por la renuncia presidencial o unas elecciones generales. Sí se produce una consulta popular, las posibilidades que el Presidente Chávez permanezca en el poder se reducen a 30%.
Sí el Presidente Chávez permanece en el poder es probable que se mantenga el estatus quo, es decir, controles de capital y de cambios, con un nivel de reservas internacionales alto. Aunque los fundamentos económicos no mejorarían sustancialmente, este escenario no es adverso a los tenedores de bonos debido a que se podría honrar confortablemente la deuda externa. Sin embargo, en el escenario donde no existe cambio de régimen, hay riesgo de una crisis social (mayor sí el Presidente Chávez permanece en el poder sin consulta popular). En este caso, el potencial de para una disrupción social aumenta, y ello representaría un incremento de riesgo para los tenedores de bonos.
En el escenario donde existe una consulta popular, al cual le otorgamos 65% de probabilidad, la posibilidad de que prevalezca la oposición es de 70% y de 30% para el Presidente Chávez. La incertidumbre reside en sí la oposición será capaz de reunirse bajo un líder carismático y alrededor de un conjunto de políticas básicas que podrían conducir a la instrumentación de un ajuste económico razonable. Existe el riesgo de que la oposición no maneje adecuadamente el proceso (35%), y que en el intento de enfrentar los desequilibrios macroeconómicos dejados por Chávez, desate alguna crisis financiera (por ejemplo, una devaluación exagerada, crisis bancaria, alta inflación, etc.)
Conclusiones
Independientemente del curso político específico, pero suponiendo que este sea pacífico, la economía debería experimentar un rebote en 2004, básicamente de carácter estadístico por el bajo nivel de este año. El tipo de cambio debería experimentar una devaluación importante, concentrada hacia el final del año. La inflación permanecería a niveles altos. El conjunto actual de controles económicos sería flexibilizado pero no desmantelado, y no se espera que existan problemas en las cuentas externas.
La posición fiscal permanecerá siendo expansionista, particularmente en el primer trimestre de 2004, y no se espera que el gobierno tenga mayores problemas en acceder al financiamiento doméstico, debido a que los controles de capital han mantenido al sistema bancario extremadamente líquidos, y a que la escasez inducida por el gobierno de divisas genera una fuerte demanda por deuda gubernamental denominada en dólares comprada con la moneda local.
Los riesgos políticos permanecen altos, particularmente durante el primer trimestre de 2004, y es la variable de control en términos del movimiento de los precios de los activos. La oposición parece haber superado un obstáculo importante en el camino al RR del Presidente Chávez, pero el gobierno todavía controla suficiente instituciones e instrumentos para “poner arena en el motor” de un proceso muy complicado.