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Opinión y análisis

Alí Rodríguez, política petrolera y OPEP
Juan Carlos Sosa Azpúrua

 
Martes, 5 de diciembre de 2000

La elección de Alí Rodríguez como Secretario General de la OPEP no necesariamente implica la insistencia en mantener la política petrolera del Gobierno actual. Como hemos repetido cantidad de veces ( y lo seguiremos haciendo mientras sea necesario) la política petrolera debe afincarse en el enorme potencial de producción que tenemos, por lo que es indispensable la inversión continua en exploración y mantenimiento de pozos. Esto debe ir acompañado de una diplomacia acertada que fortalezca los vínculos con nuestros clientes naturales y permita la existencia de reciprocidad en las inversiones que se realicen, tanto en Venezuela como en el exterior. En este sentido, se hace indispensable mantener un dialogo abierto y de confianza con las empresas multinacionales que han venido desempeñando actividades en territorio venezolano. Esto requiere del establecimiento de un dialogo permanente que les haga participes en todas las discusiones que afecten el negocio petrolero, incluyendo los debates que se realicen con motivo del proyecto de ley de hidrocarburos y cualquier decreto presidencial que se considerare emitir asociado con dicha materia en el marco de la ley habilitante. Así mismo, el Gobierno debe ser extremadamente cauteloso en su trato con personalidades con potencial de hacer grandes inversiones en nuestro país. Es inaceptable que el presidente de la República no considere necesario reunirse con el presidente mundial de la Chevron - Texaco, quien en su reciente visita a Venezuela fue ignorado en forma insultante, máxime cuando se trata de quien está dispuesto a contribuir con la reactivación de la actividad económica nacional con miles de millones de dólares. Adicionalmente, el Gobierno debe considerar seriamente sus acciones en un ámbito más general. Ambivalencia y confusas dualidades no son convenientes en política. Si el Gobierno desea mantener las inversiones petroleras actuales y atraer nuevas, lo que es válido para cualquier inversión, debe abstenerse de realizar acciones que no solamente espantan potenciales oportunidades de negocios, sino que hacen muy costoso la conservación de las existentes. Cada vez que aparece un editorial como los recientes del Washington Post y New York Times, el ascenso que se produce en el nivel del riesgo país causa que las tasas de interés del dinero que se requiere para mantener y efectuar inversiones hagan a éste inaccesible. Las consecuencias no son buenas para nadie.

Pese a que política petrolera no debe improvisarse, esto es precisamente lo que ha hecho el Gobierno. Adicionalmente a lo descrito arriba, el factor más dañino de las acciones gubernamentales consiste en hacer caso omiso a una realidad contundente: Los elevados precios del petróleo son el resultado de una dinámica que escapa totalmente del control de Venezuela. Se actúa como si el negocio consistiera en mantener los precios altos y no en el desarrollo integral de toda la cadena que arranca en la exploración y termina en la comercialización y venta final al consumidor, donde un escenario de precios moderados es mucho más conveniente para nuestra competitividad internacional.

Aún con este escenario de precedente, considero que Alí Rodríguez puede ser un elemento positivo en su nueva faceta dentro de la OPEP. El Ministro, pese a los errores cometidos, tiene sentido común e integridad intelectual. Tengo la esperanza que como secretario general de la organización petrolera tenga mayor y mejor contacto con las realidades del negocio, que le permitan comprenderlo en profundidad y, en consecuencia, poder negociar en sintonía con aquello que favorezca a nuestro país. En este sentido, el idóneo papel ha desempeñar consistiría en transformar a la OPEP en un organismo conciliador del mundo energético, promoviendo el progreso de todos los factores involucrados, con políticas inteligentes que no provoquen reacciones perjudiciales a los intereses de Venezuela. Hasta los momentos, el balance es deficiente. La política petrolera debe cambiar. Con una actitud diferente hacia lo que representa la OPEP, podría iniciarse un cambio favorable. Que así sea.

email:Jcsa@post.harvard.edu

www.petroleoyv.com

 

 

 
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