Editorial
Política
Economía y Petroleo
Internacionales
Global y Social
Arte y Cultura
Venezuela en la prensa internacional
Síntesis de Noticias
Bitblioteca
Analítica Premium
Mujer Analítica
Zona Empresarial
Zona Light
Links recomendados

 

Opinión y análisis

Entrevista con Alberto Quiros Corradi
Juan Carlos Sosa Azpúrua

 
Lunes, 25 de diciembre de 2000

- ¿Cuál es la situación de PDVSA? ¿Qué consideraciones le merece las actuaciones de Roberto Mandini y Héctor Ciavaldini como presidentes de la corporación?

AQ Desde el principio yo sospeché que el nombramiento de Mandini era temporal, una manera de ganar tiempo para no nombrar de inmediato a la persona que Chávez quería designar desde el principio. A Mandini se le dificultó mucho su gestión porque él no sabía que estaría allí por poco tiempo, mientras que Ciavaldini sí lo sabía. Por eso se creó un desequilibrio entre la autoridad formal, Mandini, y la autoridad informal que era Ciavaldini, que sabía que tenía el favor de Chávez y que sería el sucesor. Con eso como condicionante, tenía una gran facilidad para revolverle las bases y dificultarle a Mandini su gestión. Adicionalmente, Mandini tenía cinco años fuera de Venezuela y no conocía suficientemente la magnitud de lo que aquí había sucedido y de los cambios que eso iba a representar, además de la situación del personal de PDVSA y como éste reaccionaría a los cambios del país. Todo esto dificultó la tarea de Mandini, que siempre ha sido un gran gerente, conociéndole de toda la vida. Fue Director cuando yo ejercí la presidencia de Lagoven y luego hizo una magnífica labor como presidente de Corpoven. Hechos y credenciales tenía, pero con esos dos strikes sin haber empezado siquiera el juego, lo tenía muy difícil. Los resultados de su gestión deben considerarse como una transición, un "marcar el tiempo" mientras ocurría el nombramiento de Ciavaldini. Ahora bien, la combinación de la abrupta salida de Giusti, la ida del personal que se retiró apenas antes de dicha salida, el personal que se fue cuando salió Mandini, más la escalada que hubo cuando llegó Cavaldini dejaron a PDVSA en una situación minusválida en lo que a su gerencia se refiere, a lo que hay que sumarle la desmoralización interna en las bases de la industria por toda la situación del país, que se refuerza con el nombramiento de Ciavaldini que, dejando comentarios personales de lado ya que ni le conozco, fue una ofensa para la institución por no tener el mismo las credenciales suficientes, por tener una demanda en contra de la empresa y haber salido de ella en forma traumática. Todo esto se manifestó durante su administración. Su falta de experiencia como gerente y, según me han comentado, su carácter abrasivo y caprichoso, no podían producir unos resultados adecuados para la Industria. Luego de su salida, se nombra a una nueva persona (Guaicaipuro Lameda) quien aunque no tiene experiencia petrolera, dentro de su actuación, tanto como militar como civil, tiene credenciales sólidas que ojalá le hagan entender que una organización como PDVSA tiene cierto estilo, que pasa por respetar las opiniones y aceptar las divergencias si que se cree un clima de terror.

- ¿Porqué Chávez criticó tanto la labor de Giusti? ¿Existían razones para acusarlo de romper la Meritocracia y politizar a la Industria?

AQ Giusti fue un líder legítimo dentro de la Industria, aunque fue producto de la llamada "revolución de los coroneles", tenía amplia formación que justificaban su nombramiento. El hecho de que estuviera jerárquicamente por debajo de algunos, hizo que éstos permanecieran como presidentes de las empresas filiales en lugar de pasar a la Junta Directiva, lo que fue muy positivo para la Industria en ese momento. Como todo líder, Giusti posiblemente tenía algunos favoritos, pero esto no afectó para nada la calidad de su gestión ni la condición interna o externa de PDVSA, ya que como he dicho, la formación gerencial de Giusti era impecable. Que yo sepa nunca se nombró a nadie a un cargo que no le correspondiera por su trayectoria y capacidad. El hecho de tener poder y conocer tan bien a la Industria dentro y fuera de Venezuela, aunado a su facilidad de verbo y extroversión, le hicieron visible públicamente internacionalmente, fuera de las fronteras venezolanas, lo que no se logra con un simple deseo político y de figuración.

- ¿Sabiendo que estas cosas siempre son especulativas, porqué cree usted que existió el odio de Chávez hacia PDVSA y su dirigencia durante su primera campaña presidencial?

AQ Es un caso interesante. A lo mejor PDVSA como institución en algún momento le hizo una señal "cariñosa" a algún candidato que no era Chávez. No sé si Chávez se sintió disminuido en algún momento. No lo tengo muy claro, salvo que el proyecto presidencial como lo hemos visto tres años después, y no lo veíamos en ese momento porque no se le conocía, parece ser la destrucción institucional o por lo menos poner a las instituciones en situación de minusvalía. Era lógico que a una institución tan fuerte como PDVSA fuera atacada, máxime cuando, a pesar del respeto que se le tenía, dicha empresa no es precisamente la que más dolientes tiene, era el perfecto chivo expiatorio. También el hecho de que PDVSA no estaba subordinada a las directrices del Estado y está muy claro que este gobierno busca la subordinación total de los factores económicos y de todos los sectores públicos.

- ¿Cómo han sido y son las relaciones PDVSA y MEM? ¿Cómo deberían ser esas relaciones?

AQ Lo primero que uno tiene que aceptar es que una relación de esa naturaleza siempre tiene áreas grises, y que serán mas o menos grises, causando más o menos trauma, de acuerdo a las características personales de los protagonistas. La relación data de la época en que el Ministerio controlaba los aspectos técnicos de la Industria. Tenía en su momento una división técnica sumamente competente. Además el Ministerio controlaba los precios de transferencia que hacían las empresas dentro de sus propias filiales y allí tenía una división económica excelente, con personas como Luis Plaz Brusual, Arévalo Guzmán Reyes en la parte técnica y Alirio Parra en la parte económica. Luego se produce un cambio de paradigma cuando las operaciones petroleras pasan a las manos del Estado, en este momento, la relación entre las operaciones de la Industria y el Ministerio tiene que cambiar. En el momento al que nos referimos, el Ministerio pretende subordinar a sus directrices todo lo relativo a PDVSA y se produce un primer choque. En lo técnico y en lo comercial la pelea ahora no es pareja, ya que todo el conocimiento de PDVSA concentrado en un mismo sitio, hace que el Ministerio comience a perder posiciones. Las dos cosas que controlaba se hacen menos necesarias de controlar ya que ¿ cómo no se va a creer en la honestidad de los venezolanos que operan a PDVSA? El Ministerio de hecho se empieza a desmantelar, visto 20 años después esto quizás fue un error pero fue una verdad. Esa visión que dice que el ministerio diseña las políticas y PDVSA las ejecuta, suena muy bonito pero hay mucha dificultad en reducir esa área gris entre lo que es política y lo que es ejecución. Ha habido ministros que han entendido el rol y han tratado de mantenerse como diseñadores de políticas petroleras y de las relaciones externas con la OPEP y otros países. Ha habido otros ministros que han pretendido gerenciar a PDVSA, en ese tira y encoge la relación no es fácil. Por otra parte, mientras PDVSA mantuvo el monopolio operativo antes de la apertura, el hecho que muchas de las funciones que le correspondían al Ministerio las hiciera PDVSA quizás no era tan relevante, era tolerable éticamente, pero hoy en día, con empresas privadas asociadas a PDVSA no debería permitirse que la misma sea socia y contralora al mismo tiempo, por lo que el Ministerio tenía que retomar su función de contralor y se hace visible el error de haber desmembrado demasiado al Ministerio. Ahora bien, para resolver el problema de desmembramiento y ante la dificultad de estructural del ente de contratar personal muy bien remunerado, hay personas que han opinado (Quiros especialmente) que sería conveniente crear una agencia estatal intermedia, al estilo de Noruega, que por su propia estructura constitutiva pudiera tener la libertad de contratar personal planificador de altísimo nivel y que fuese el brazo técnico del Estado para hacerle seguimiento a los planes de PDVSA, para desarrollar planes siguiendo las pautas del ministerio, revisar los presupuestos, que pueda contratar con sueldos competitivos a gente dentro y fuera del país.

- ¿Fue positiva la reestructuración de PDVSA materializada en enero de 1998? ¿Cuál es la estructura idónea para PDVSA?

AQ Con la nacionalización que se materializa en enero de 1976, se intentó preservar las estructuras corporativas de las empresas que operaban en Venezuela. La Creole que se convirtió en Lagoven, la SHELL que se transformó en Maraven y con el tiempo las otras más grandes que se convirtieron en Corpoven. Esa era la situación ideal porque lograba algunas cosas importantes en su momento: mantener la cultura organizacional, mantener el liderazgo que cada empresa tenía, servir de entrenamiento en menor escala de una gerencia que PDVSA iba a necesitar más tarde para administrar la complejidad, siendo cada empresa verticalmente integrada y con su propia particularidad que era un retrato de otra más grande que era PDVSA. Además alejaba el elemento político de la parte operativa. PDVSA simplemente daba los lineamientos generales y definía el presupuesto de gastos pero sin inmiscuirse en las operaciones de cada empresa, que operaban independientemente. PDVSA era el colchón entre el mundo técnico y el mundo político. Así las cosas, en 1997 - 98 se inician las fusiones de las grandes empresas petroleras como una forma de reducir los costos y ser más eficientes, reduciendo duplicación de funciones. En consecuencia, aquí en Venezuela, la idea que manejaba en PDVSA era la necesidad de organizarse como empresa pero en forma funcional especializada, es decir, en lugar de tres departamentos de exploración y producción en tres empresas diferentes, hacer una sola empresa de exploración y producción, una sola de refinación, comercialización y mercadeo y una de servicios. Pero se trataba de empresas, con personalidad jurídica propia e independencia funcional. Ese era el plan. Aunque yo sentía que era un cambio muy fuerte, terminé aceptándolo. No obstante, comencé a preocuparme cuando la prensa comenzó a referirse a divisiones en lugar de empresas. Cuando pregunté por las razones, me respondieron que se trataba de un problema de registro, que el traspaso de activos de una empresa a otra era muy costoso, que era difícil hacer los precios de transferencia, etc. Entonces yo dije que se habían destruido dos de los elementos críticos que había que conservar: 1- evitar la intervención política a nivel operativo, ya que en el momento en que hay un solo nivel operativo y los directores de PDVSA son los jefes de las operaciones, se coloca al gobierno a nombrar a los operadores y 2- Exploración y producción es el único sector petrolero que amerita un impuesto de 67,7% y una regalía. Pero las demás operaciones de la Industria no tienen nada que ver con eso y deberían ser pechadas con un impuesto de 34%. Con esto cerraron el circulo del error. En consecuencia creo que debemos regresar a la idea original de empresas si deseamos mantener la meritocracia, evitar la injerencia política en las operaciones y lograr un régimen fiscal apropiado para la Industria. Además se permite efectuar el proceso de apertura al capital privado sin necesidad de involucrar a la empresa de exploración y producción en el mismo, que es el área en donde confluyen los sentimientos emocionales nacionalistas que se oponen al proceso. Se podrían abrir las otras empresas a la participación accionaria, a los fondos de pensiones accesibles a los venezolanos.

Hace poco participé en una reunión del Banco Central para discutir sobre la política petrolera. En ese encuentro, en donde estuvo presente Alí Rodríguez, hice muchísimo énfasis en la necesidad imprescindible de reestructurar a PDVSA en esa forma descrita y el Ministro dijo que me quedara tranquilo, que eso se estaba estudiando ya en esa dirección. No obstante, dijo algo que me preocupó porque va en la dirección contraria. Refiriéndose a la parte impositiva, el Ministro parece estar de acuerdo con el establecimiento de una regalía del 20%, y colocar el impuesto sobre la renta en 34%. Como la regalía se paga independientemente de la rentabilidad del proyecto, mientras que el impuesto obedece al criterio de riesgos compartidos, establecer lo contrario es oponerse a la tendencia mundial. Aunque el Ministro alega que varios países aplican el esquema de regalía al 20%, yo le respondo ¿cuántos países en este momento están cambiando hacia una baja regalía y un impuesto directamente proporcional a las ganancias? En los últimos siete años todos los que yo conozco se han cambiado hacia este esquema. Además, 34% para exploración y producción es demasiado bajo, pudiéndose producir los "wind fall", es decir, ganancias abrumadoras de difícil control. Para corregir el problema impositivo que tienen las otras operaciones de PDVSA, se está distorsionando la parte más importante. Por eso, afirmo que es necesario separar las funciones corporativamente de tal manera de aplicarle el 34% a todo aquello que no sea exploración y producción, que desde el punto de vista fiscal debe quedarse como está.

PYV ¿No tendrá esta insistencia de la regalía a 20% sus razones en la natural desconfianza venezolana, al temor del gobierno a la evasión fiscal?

AQ Hay mucho de eso, desde luego. Así mismo, creo que simplemente tampoco han sacado sus números. Si se deja una sola empresa con divisiones, la base imponible de 67,7% de exploración y producción es mucho menor que si se tratase de una empresa independiente que lleve a cabo esa operación. En el primer caso, antes del impuesto, se deducen los costos no solamente de E & P, sino también los de manufactura y mercadeo, refinación y servicios. En el segundo caso, solamente de deducen los costos de la operación específica, por lo que la base imponible del 67.7% aplicable a E & P sería muchísimo más considerable. Por otra parte, las otras operaciones, circunscritas en empresas independientes pechadas al 34%, serían más rentables y atraerían mayor inversión, lo que reportaría superiores ingresos al fisco nacional.

- ¿Qué ha pasado con el proceso de apertura del sector del gas?

AQ Me he quedado sorprendido con todas las vueltas que ha dado esto del gas, en sus tres elementos esenciales: exploración y producción que implica la asignación de áreas, el proyecto de Sercogas y los proyectos de construcción de gasoductos partiendo de Anaco. La verdad es que no entiendo lo que sucede. Quizás este es uno de estos casos de zonas grises que comentábamos inicialmente, en donde no se está muy seguro sobre quien hace qué entre el MEM y PDVSA. Esto es muy preocupante, ya que no hay explicaciones claras.

- ¿Tiene sentido para el Gobierno el establecimiento de una banda de precios?

AQ A mí nunca me ha gustado lo de la banda de precios en forma explícita. De hecho, siempre ha habido una banda de precios implícita, porque cuando los precios están muy bajos alguien reacciona y cierra la producción y cuando los precios están muy altos, alguien chilla por algún lado y la gente se acomoda. Siempre ha existido un acuerdo tácito entre Arabia Saudita y Estados Unidos desde hace muchos años, donde el precio no debía bajar más allá del nivel que perjudicase la perforación en EEUU y no debía subir por encima del nivel que perjudicase la salud de la economía norteamericana.

Esto de las bandas formales no significa mucho. Hay elementos de corto plazo que la desvirtúan, por ejemplo, ¿qué tiene que ver con una banda de precios el que Irak decida unilateralmente retirar su producción o que EEUU lance al mercado su reserva estratégica?

- ¿Cómo afecta a la política petrolera el considerar la posibilidad de tener éxito a través de una banda de precios que implique una producción moderada?

AQ Esto producir, producir, producir o cerrar, cerrar, cerrar es un pleito serio que debe resolverse. Hay que replantear el problema en otros términos. No hay duda de que en algunos momentos corto placistas es necesario cerrar la producción. Cuando el barril me llega a siete >ólares, yo tengo que cerrar producción, me he convencido de eso viajando cada cuatro semanas a la OPEP cuando el desastre de los precios del 96 y 97. La discusión debe plantearse como lo hicimos en Riad en el gobierno anterior. En Marzo del 98 se planteó cerrar producción de inmediato porque había un problema de precios inaguantable, no podíamos con siete dólares el barril, ¿y cómo sube?, pues bajemos la producción. Pero esto de ninguna manera afectará ni discutiremos la política de inversiones a mediano y largo plazo que afecten el potencial. Así se plantearon las cosas en Riad. El error de Venezuela no estuvo en cerrar la producción, tenía que cerrarla, el error estuvo en desinvertir cuando tenía que seguir invirtiendo como si no hubiera reducido la producción, mantener su potencial intacto. No obstante, Venezuela dejó de invertir y perdimos 500 mil barriles diarios de capacidad sostenible de producción. Se pondrán bravos, pero es la verdad, están sudando para producir 3 millones de barriles, cuando en marzo del 98 producíamos 3 millones 500 mil barriles. Se le aplicó al mediano y largo plazo, la teoría del corto plazo.

- ¿La banda de precios no le transmite al gobierno la falsa seguridad de ser capaz de hacer algo que no es viable?

AQ Voy a decirte algo que a lo mejor me mete en problemas….

- Una raya más para un tigre (risas)

AQ La OPEP funciona bien salvo cuando sucede una crisis. Cuando los precios están altos, todo el mundo produce lo que le da la gana y punto, ya que no hay sobre oferta y los países de la OPEP se sienten libres de producir. En estos momentos, solamente Arabia Saudita y quizás uno o dos miembros adicionales del cartel pueden producir más, todos los demás están a capacidad. Por eso Arabia Saudita puede excederse de sus cuotas asignadas. Pero si los precios estuvieran a siete dólares y Arabia Saudita estuviera produciendo de más, entonces habría un escándalo dentro de la OPEP. Por eso espero que los postulados del acuerdo Energético de Caracas no sean letra muerta cuando cambien las circunstancias coyunturales de la actualidad.

PYV ¿Cuál debe ser el rol de la OPEP?

AQ No debe ser el agente al que se recurre cuando es necesario subir o bajar producción. La producción no es la que importa, es la exportación la que altera los mercados. EEUU producirá lo que produce independientemente de lo que tú hagas. Tú no estás peleando con EEUU, tú te enfrentas a Noruega e Inglaterra que exportan cinco millones de barriles diarios. A esos tú les tienes que convencer que si hay que recortar producción, lo primero que debe salir es el petróleo de ellos, que cuesta más producir, es más caro. El problema está en que ellos aguantan una guerra de precios y tu no, ya que nosotros tiramos la toalla en lo que el petróleo llega a siete dólares. Ahora bien, la globalización pone a la OPEP en una situación privilegiada de negociar, ya que le puede decir a la OMC cual es la realidad, que sus costos son mucho menores y por tanto debe prevalecer de acuerdo a los postulados del libre mercado. Debe haber un libre mercado para la Energía, ya que eso ayuda a los países de menor costo. Pero eso no se ve muy claro.

El pecado de Venezuela es reducir inversión cuando reduce producción.

- ¿Se resolverá en un plazo manejable el problema actual de la ausencia de refinerías?

AQ El factor decisivo es el ambiental. Los refinadores tienen muchos costos. Afortunadamente el plazo para que reajusten a los nuevos patrones ambientales ha sido razonable. No obstante, el problema de las refinerías tiene ya tiempo, y este año hizo crisis. ¿Cómo se soluciona esto? Realmente no lo sé, ya que nunca hemos estado en la disyuntiva en que alguien haya dicho que el negocio de la refinación vaya a ser malo permanentemente. Actualmente, la gente se está preocupando más que antes y están restringiendo la inversión. Por esto, nosotros debemos estar preparados con una capacidad mayor de refinación, ya que tenemos opciones que no tienen todos, tenemos opciones en Centroamérica, en el Caribe y en Sur América. Nosotros, que estamos equis distantes del norte y del sur, deberíamos desarrollar una capacidad mayor y más profunda de refinación.

- ¿Cuál es la política petrolera idónea para Venezuela?

AQ Una política expansiva, seis millones de barriles diarios en ocho - diez años, pudiendo revisar anualmente los lineamientos. A corto plazo, se debería retomar un ritmo de inversión y actividad que hemos dejado atrás y que ahora se hace difícil, ya que se necesitan suministros que escasean en el mercado. Debemos llegar a una capacidad sostenible de cuatro millones de barriles diarios lo más pronto posible. Hay que invertir en exploración y aclarar la incertidumbre de los crudos livianos y medianos en aquellas áreas que aun no se han tocado. Estamos haciendo lo correcto con el estímulo de las inversiones en la Faja, ya que si no tenemos el gran descubrimiento de los livianos y medianos, para poder crecer tenemos los barriles que están en el Faja que , aunque más costosos, sabemos que están allí. La Apertura al capital privado en materia petrolera debe continuar, ya que lo que se desea lograr no es alcanzable con los solos recursos de PDVSA. Bien a través del financiamiento externo proyecto por proyecto, haciéndolo solamente nosotros, o bien trayendo inversionistas, como se ha hecho hasta ahora, o una combinación de ambas opciones que es la que luce más probable.

-¿Aceptaría una invitación a trabajar en el Gobierno de Chávez?

AQ En el Gobierno de Chávez no. Ahora bien, si me invitan a colaborar en algún proyecto específico en donde yo me sienta competente, sí. Ayúdame para el diseño de una política petrolera o un mercado de capitales petrolero, con mucho gusto. ¿Pero gobierno?, gobierno no!!!.

Entrevista cortesía de Petróleo YV

 

 

 
Home Contáctenos Regístrese ¿Quiénes Somos? Foros Chat Bitácora
 


Copyright © 1999 - 2006 por Analítica Consulting 1996. Reservados todos los derechos.
Analítica Consulting 1996 no se hace responsable por el contenido publicado de fuentes externas.