Las últimas noticias de futura devaluación de nuestra moneda, a modo de
incentivo a los renuentes tomadores de nueva deuda venezolana, son el
resultado del desorden de las finanzas públicas y de su necesidad de lograr
ingresos adicionales para gastar, y también para diluir la deuda interna.
Esto no suena muy especial refiriéndose de Venezuela pero, ¿qué tal si se
tratara de los EEUU? Estaríamos ante el equivalente económico del
derretimiento de los casquetes polares.
En efecto, el dólar es la moneda de reserva "preferida" del mundo entero
(80% en los 70s, y 65% en la actualidad) y los EEUU gozan del gran
privilegio de poder financiar sus crecientes déficits mediante la emisión de
deuda en su propia moneda y, además, disfrutar de bajas tasas de interés
debido a las gigantescas compras de bonos por parte de Bancos Centrales,
desesperados por que sus propias monedas no se revalúen y pierdan
competitividad. En otras palabras, el mundo sería rehén de las políticas del
gobierno norteamericano.
Al contrario de lo que sucede en otros países, que cuando devalúan sólo
pueden diluir su deuda interna, ya que la externa termina costándoles mas
caro, en el caso del los EEUU, ambas monedas, la interna y la externa, son
la misma, o sea que se crea un incentivo perverso de reducir la gigantesca
deuda de 11 millones de millones de dólares que tienen con el resto del
mundo, imprimiendo mas moneda, o manteniendo o acrecentando un importante
déficit fiscal que, para los efectos es lo mismo.
Algunos expertos dicen que el gran déficit de balanza comercial, que es el
principal causante de la caída de 35% del valor del dólar contra el euro
(desde 2002), se puede resolver simplemente exportando mas. Sucede, sin
embargo, que los chinos no quieren revaluar su moneda y ellos solos
representan la cuarta parte del déficit americano. Por otra parte para que
éste no se siga agrandando, EEUU debería exportar 50% mas que el nivel
actual, o importar la mitad de lo que ahora compra al mundo. O sea que esta
situación no puede resolverse únicamente por esta vía.
Larry Summers, ex Secretario del Tesoro de los EEUU, citado por la revista
The Economist, dice que lo prudente sería que los países comenzaran a
diversificar sus reservas, pero que el mero hecho de hacerlo, haría caer
aún mas el valor del dólar, con lo cual estaríamos en presencia de un
"balance del terror financiero". Una situación muy peligrosa.