|
|
|
|
|
Sección: Economía y Petróleo
ENVIAR A UN AMIGO | ENVIAR AL DIRECTOR | ENVIAR AL EDITOR
El televisor está baratoMarco RodríguezMiércoles, 18 de noviembre de 2009
Volvemos de nuevo a lo mismo. Basta con que las perspectivas sobre los precios del petróleo mejoren un poquito, para que el gobierno se vea tentado a hacer fuerte a la moneda que de fuerte solo tiene el nombre. Grandes emisiones y amplia intervención en el mercado paralelo, permitirán que los venezolanos disfrutemos de un “descuentito” de algo como 5% en las compras de algunos bienes en diciembre, dilapidando rápidamente utilidades y aguinaldos. Pasará poco tiempo para que veamos el precio a pagar: cómodas cuotas de creciente inflación futura. Todos ya deberíamos estar claros que estos bajones en el dólar paralelo no le hacen ni coquitos a la inflación. Hace no mucho bajaron al dólar de más de Bs. 6000 de los viejos hasta poco más de 3000. ¡Sorpresa! Los precios no bajaron a la mitad. Efectivamente, no bajaron ni 10%, y no pasó mucho tiempo para que reasumieran su curso natural de subida. Los venezolanos, demasiado acostumbrados al populismo, nos alegramos extrañamente de estos alivios temporales. Y siempre están destinados a ser transitorios, por la existencia de un sector de “no transables”. Y para no caer en tentación de ponerme técnico, pero esto no quiere decir más que lo siguiente: Los importadores tienden a bajar un poco los precios de las mercancías si hay competencia - pero no mucho - dado que saben que es cosa de poco tiempo para que el dólar se dispare de nuevo. Los intermediarios y tiendas se enfrentan a mayores costos en servicios y salarios y por lo tanto tienen menos margen para bajar los precios. Las personas están acostumbradas a la inflación y al sueldo “mágico” - tres movimientos y desaparece -, por lo que gastan en todo lo que puedan a comienzos de quincena, más aún si vienen utilidades, manteniendo alta la demanda. Resultado: los precios no bajan Pero no es el fin de la historia. El dólar más barato atrae sedientos compradores y pues, por mucho que inunden el paralelo y emitan, eventualmente este vuelve a subir. Ahora vemos una situación de un país con creciente deuda en dólares y menores reservas. El gobierno asumo que piensa lo de siempre: que el petróleo va a subir y salvar la partida. La producción no parece estar nada bien, de paso. Incluso aunque el petróleo suba, igual la creciente demanda por el dólar barato va a hacer su trabajo. El gobierno no podrá mantener ese precio sin perder más reservas, ingreso petrolero o seguir aumentando la deuda en dólares. Eventualmente vendrá alguna devaluación, oficial o paralela, recortes de Milco – Cadivi, mayores controles cambiarios y de precios, o todas las anteriores. Y pueden imaginar lo que ocurre luego: ahora los precios si suben. Vaya descuento. ¿Quiénes se benefician? Las personas con elevados ingresos en bolívares, personas pudientes, con negocios o altos cargos, quienes pueden comprar grandes cantidades de dólares en las emisiones o en el paralelo y realizar sus ganancias y guardarlas en dólares. ¿Quiénes lo pagan? Los de menores ingresos, que en poco tiempo deberán sufrir la inflación y la escasez que se genera cuando el país se queda sin dólares y se ve obligado a devaluar y recortar cupos. Más adelante les subirán el sueldo, posiblemente menos de lo que van a subir los precios. Es importante valorar el televisor que se compra en diciembre, va a salir muy caro. |
|
|
| ||||||||||||||||||||
|
Copyright © 1996 - 2011 por
Analítica Consulting 1996. Reservados todos los derechos. Analítica Consulting 1996 no se hace responsable por el contenido publicado
de fuentes externas. |