AR presenta una síntesis libre de la sección especial del informe mensual del Banco Mercantil de agosto 2003, referida a la situación petrolera. El informe, tomando como fuentes agencias internacionales, estima una producción venezolana inferior a los niveles que afirma el gobierno. La política de reducción de producción para mantener precios elevados ha tenido como consecuencia perdida de participación en el mercado. La demanda mundial de petróleo en 2004 crecería en más de 1 millón de barriles diarios.
Banco Mercantil
Informe Económico Mensual
Sección Especial
Agosto 2003
Desde marzo del año pasado hasta la fecha, la situación conflictiva en el medio oriente y su incidencia sobre la oferta dominó las expectativas en los mercados petroleros haciendo que los precios se mantuvieran estables y en un nivel elevado. La invasión de Irak fue el momento más tenso, pero la evolucionó posterior de éste conflicto no ha dejado de plantear dudas sobre la rapidez de la recuperación de las capacidades de producción de crudo y exportación en este país.
Por otro lado, los conflictos étnicos y laborales en Nigeria, y el paro petrolero en Venezuela reforzaron las dudas sobre la posibilidad de ofrecer suficiente petróleo ante una demanda que ha venido creciendo durante los primeros ocho meses del año.
Esta sección, describe la situación reciente en los mercados petroleros internacionales, para luego pasar revista a la situación venezolana, incluyendo la problemática de la refinación. En una tercera parte, se describen las perspectivas mundiales con respecto al balance petrolero y las de Venezuela para el año 2004.
1. SITUACIÓN RECIENTE EN LOS MERCADOS PETROLEROS MUNDIALES. La situación en los mercados petroleros se puede resumir a partir del balance mundial. Se observa que la demanda en los últimos años no experimentó un crecimiento significativo y que la OPEP reaccionó ante un aumento en la producción No OPEP con fuertes reducciones en su oferta, evitando así mayores caídas en los precios petroleros. De este aumento en la producción petrolera No OPEP resalta la dinámica de la antigua Unión Soviética (FSU en sus siglas en inglés) que registró un incremento de unos 700 mil barriles diarios, para alcanzar un nivel promedio de 9,4 millones de barriles diarios en el año 2002 o 12,1% de la producción mundial15. Los demás productores No OPEP registraron en el año 2002 un crecimiento en su producción de apenas 1%.
La demanda creciente de este año (posiblemente se incrementará en 1,1 millones de barriles diarios), permitirá mantener el ritmo de crecimiento en la producción petrolera de la FSU, así como un crecimiento máximo en la producción de la OPEP de 1,5 millones de barriles diarios, según cifras de EIA.
La situación reciente de la OPEP, el nivel de producción y la cuota actual de la OPEP 10 (excluyendo Irak) resulta similar a la del año 2000. Es de notar que la composición entre los países cambió, favoreciendo a Arabia Saudita16, que aumentó su producción en 7%, Argelia aumentó su producción en 38% y a Qatar con un aumento de 7%, en detrimento de Indonesia, que bajó su producción en 20% debido al agotamiento de los pozos y Venezuela disminuyó su producción en más de 25% por el efecto del paro de finales del año 2002 y enero de este año y por la imposibilidad de recuperar el nivel de producción anterior al inicio del paro.
La participación de la OPEP en la oferta mundial de petrolero experimentó desde el año 2000 hasta el 2002 una reducción entre el 2,5% y el 3,1%, lo cual podría ser considerado como el costo de la política de la OPEP para lograr la estabilización de los precios petroleros en este período.
Para este año se espera una leve recuperación de la participación de la OPEP. El crecimiento de la demanda en este año (1,1 millones de barriles diarios) ha permitido, hasta agosto, un aumento en la producción promedio de la OPEP de 1,4 millones de barriles diarios, en comparación al promedio de todo el año pasado. Desde junio de este año, después de los dos ajustes hacia el alza, la OPEP mantuvo las cuotas y no se espera que en su sesión de finales de septiembre las modifique.
Entre los conflictos más importantes que afectaron el desenvolvimiento del mercado petrolero este año se encuentran: 1) la guerra contra Irak, 2) los conflictos laborales y étnicos en Nigeria y 3) el paro petrolero de finales del año pasado y comienzos de este año en Venezuela. No obstante, solo Irak y Venezuela experimentaron efectos negativos en la producción, los cuales se ven reflejados en la caída de las capacidades ociosas, que a pesar de encontrarse en niveles moderados en comparación con los años ochenta, este año posiblemente bajen a niveles mínimos históricos. Este hecho resulta importante en el sentido de interrupción en el suministro ante posibles situaciones conflictivas.
Tomando en cuenta posibles estacionalidades, los inventarios petroleros de la OCDE registraron una caída de casi 1% en su totalidad, comparando julio de este año con el mismo mes del año 2002. Desagregado por usos, resalta la fuerte caída en los inventarios comerciales, en especial los de los EE.UU, en casi 6% comparado con julio 2002, y al mismo tiempo se observa un aumento considerable en los inventarios públicos, la cual podría ser interpretado, como la necesidad de mantener la cantidad de días de consumo futuro en promedio en 80 días. En los EE.UU., la Reserva Estratégica alcanzó el 22 de agosto de este año su nivel máximo histórico de 617 millones de barriles desde 1982. Las regiones con mayores problemas en los inventarios son los EE.UU. y Europa con caídas no sólo con respecto al año pasado en la misma fecha, sino también al promedio quinquenal de este mes.
En cuanto a los precios petroleros, las expectativas por los conflictos en Irak, Nigeria y Venezuela con relación a posibles interrupciones de la oferta, resultaron en alzas entre 20% y 27% en comparación con el promedio de los precios observados entre enero y agosto de 2002. La política de la OPEP de mantener los precios de su cesta en una banda entre 22US$/b y 28US$/B podría considerarse exitosa en el sentido que en sólo 14% de los días desde el inicio de la banda el precio estuvo por debajo de 22 US$/b y en solo 25% por encima de la banda.
Considerando que la OPEP ajustó la cuota para evitar alzas o bajas no deseadas en los precios, el incumplimiento de ésta regla se reduce aún más (menos de 11% en su totalidad). El precio promedio alcanzó 25,6 US$/b, con un desviación media de 3,7 US$/b en el período completo desde la existencia de este sistema. Esta política de la OPEP de mantener los precios estables, sin embargo, se logró a costa de la participación de la OPEP en la producción mundial, la cual bajó de 40,3% en 2000 a 37,5% en 2002, con la expectativa de una leve recuperación futura.
2. SITUACIÓN PETROLERA RECIENTE DE VENEZUELA. La situación actual de la producción venezolana se encuentra todavía influenciada por el paro de la industria petrolera en diciembre del año 2002 y enero de este año. La producción de crudo se recuperó rápidamente hasta abril, para luego estancarse en un nivel de más de 10% por debajo de la cuota permitida por la OPEP. Observando las cifras de diferentes fuentes (IEA, EIA y Bloomberg) resalta que la producción de los proyectos estratégicos de PDVSA con diferentes empresas extranjeras alcanzaron sus niveles de noviembre del año pasado, mientras que la producción de crudo convencional quedó más de 15% por debajo de su nivel en noviembre de 2002 (2,655 millones de barriles diarios) según cifras de Bloomberg.
Adicionalmente, durante los últimos 3 meses la producción de crudo venezolano decreció consecutivamente, para ubicarse en agosto en promedio en 2,5 millones de barriles diarios; esto equivale a 160 mil barriles diarios por debajo del nivel de agosto 2002. Las últimas cifras de EIA reflejan una situación aún más alarmante, estimando para agosto la capacidad en más de 20% por debajo de la que tenía (2,35 millones de barriles diarios); para septiembre se prevé que la capacidad se mantiene en el mismo nivel de agosto.
ASOCIACIONES ESTRATÉGICAS. Venezuela posee entre 100 y 270 millardos de barriles de reservas recuperables de crudo extra pesado, las cuales se encuentran fundamentalmente en la Faja de Orinoco. PDVSA se asoció con diferentes empresas petroleras multinacionales para explorar estas reservas y formó cuatro asociaciones estratégicas. Estos proyectos se encuentran en diferentes estados de actividad y tienen como propósito fundamental, mejorar el petróleo extra pesado con una gravedad de 9º API hasta un crudo sintético con una gravedad entre 16,5º y 32º API. El crudo extra pesado es mezclado con crudos livianos en su origen de extracción para transportarlo al complejo Jose, en donde se efectúa el proceso de mejoramiento. La actual producción se encuentra en 370 mil barriles diarios según cifras de IEA y se espera elevar la producción a unos 700 mil barriles diarios en 2005. El crudo sintético se contabiliza dentro de la cuota de la OPEP.
Específicamente, la situación de estas asociaciones es la siguiente:
Petrozuata, en asociación con ConocoPhillips (participación de 50,1%), se encuentra en la región Zuata y entró en 1997 en su fase inicial para comenzar a producir en abril de 2001. Actualmente, produce 120 mil barriles diarios y tiene una capacidad actual de enviar al complejo Jose de unos 200 mil barriles diarios; esta capacidad podría ser ampliada a 500 mil barriles diarios. El objetivo del proyecto es mejorar el crudo extra pesado convirtiéndolo en crudo sintético con una gravedad de 19º-25º API. Se explotan actualmente 320 pozos en una región de 55 mil acres.
Cerro Negro, en asociación con Exxon Mobile y Veba Oil (participación 41,67% y 16,67%, respectivamente) comenzó su producción en agosto 2001, alcanzando hoy unos 120 mil barriles diarios de crudo extra pesado. Después de mezclarlo con Nafta para el transporte al complejo Jose, el crudo se mejora y se convierte en 108 mil barriles diarios con una gravedad de 16,5º API.
Sincor, en asociación con TotalFinaElf y Statoil (participación de 47% y 15%, respectivamente) comenzó su producción en febrero del año 2002, siendo su nivel actual alrededor de 150 mil barriles diarios. Este proyecto produce dos tipos de crudos sintéticos en el Complejo de Jose y lleva el crudo hasta una gravedad de 31º API.
Hamaca en asociación con ConocoPhillips y Chevron Texaco (participación 40% y 30% respectivamente) comenzó a producir en noviembre de 2001 y produce actualmente crudo extra pesado en una cantidad de 30 mil barriles diarios. Ese crudo después de ser mezclado, se embarca directamente a los EE.UU. Una vez que se termine el proyecto, dentro del Complejo Jose, se podrían producir 70 mil barriles diarios; evento que está previsto para comienzos del 2004.
Política petrolera. La política petrolera del gobierno actual supone un mayor cumplimiento de la política de la OPEP que el promedio de los demás miembros del cartel. En efecto, Venezuela produjo constantemente de acuerdo con la cuota para estabilizar los precios petroleros. Es más, Venezuela fue más restrictiva en su producción a pesar de incumplir la cuota puntualmente a finales del año pasado en más de 10%. El paro petrolero hace que el promedio anual de la producción se encuentre por debajo de la cuota, pero si se excluye el mes de diciembre del año 2002 la producción se encontraría en solo 2% por encima de la cuota. En contraste, los demás países OPEP en su conjunto, produjeron 7% por encima de la cuota en ese mismo período. Asimismo, si se calcula el potencial de la producción de crudo de la OPEP 10 y de Venezuela a través de la tendencia25 de esta serie, se puede observar que el potencial de Venezuela comenzó a disminuir partir de 1999 y seguiría descendiendo de cumplirse las perspectivas para 2004.El efecto del paro petrolero sobre la capacidad de producción se refleja en la imposibilidad de aumentar la producción para mantener el ritmo de los ajustes en las cuotas de la OPEP al alza. Esto se traduce en una pérdida de la participación de Venezuela dentro de la estructura de participación de la OPEP.
La producción. Para estimar las posibles cifras de producción petrolera total venezolana hay que sumar la producción no considerada en la cuota de la OPEP; es decir los condensados, los líquidos del gas natural y la Orimulsión. La principal debilidad de estas cifras es que no se publican con la misma frecuencia que la producción de crudo. La producción de condensados se encuentra históricamente estable alrededor de 50 mil barriles diarios, según informaciones de EIA. Por su parte, la producción de líquidos del gas natural está publicada hasta finales de 2001 en el PODE (2001), y muestra una estabilidad alrededor de los 180 mil barriles diarios. La IEA reporta para el mes de noviembre del año pasado una producción de NGL, incluyendo condensados, de 230 mil barriles diarios y una producción de Orimulsión, la cual no se suma a la producción de crudo, en un nivel de 130 mil barriles diarios equivalentes. Suponiendo que se ha recuperado la producción de condensados y líquidos de gas natural a niveles anteriores al inicio del paro, resultaría una producción total de hidrocarburos de 2,95 millones de barriles diarios para el mes de agosto de 2003.La estimación de la IEA en su último informe mensual (10 septiembre) es una producción de 2,25 millones de barriles diarios de petróleo convencional y de 378.000 barriles diarios de petróleo no convencional, el cual incluiría el crudo extra-pesado mejorado de la Faja del Orinoco de los proyectos estratégicos de Sincor, Hamaca, Petrozuata y Cerro Negro. Esto daría un total de 2,628 millones de barriles diarios. Las estimaciones de la EIA y de Bloomberg son, respectivamente, 2,35 millones de barriles diarios y 2,59 millones de barriles diarios.
En el caso específico de la refinación en Venezuela, la EIA estimó para enero 2003 la capacidad en 1.280 millones de barriles diarios.
En total, Venezuela exportó en 2001 casi 68% de su producción de petróleo y 57% de sus productos refinados. El consumo interno de la industria y el uso doméstico se mantienen estables en alrededor de 410 mil barriles diarios (promedio 1997-2001). La última estimación de EIA, ubica al consumo interno en 453 mil barriles diarios para el año 2002.
Los precios de la cesta petrolera venezolana32, aumentaron en promedio en 24% hasta agosto, para ubicarse en 24,52 US$/b en promedio de la semana al 5 de septiembre. El diferencial con el precio marcador de América del Norte, WTI, aumentó en 1,5 US$/b, pero al mismo tiempo se redujo con relación al precio marcador de Europa, Brent, en 0,2 US$/b.
3. PERSPECTIVAS PETROLERAS PARA EL AÑO 2004. La invasión a Irak se tradujo en un posible cambio en las expectativas sobre el comportamiento futuro de la oferta petrolera, después de un año de tensión y las expectativas sobre la ausencia de más de 2 millones de barriles diarios de oferta de crudo iraquí. Esto se puede observar en la curva de precios a futuro del WTI hasta 9 meses. Los precios promedios mensuales al futuro siendo evidente un cambio en la inclinación de las curvas consecuencia de una modificación en la percepción del comportamiento de los precios del WTI con entrega de crudo a una cierta cantidad de meses futuros. En febrero la curva reflejaba una caída de 21% a 9 meses, explicado por la percepción de la esperada guerra contra el Irak; mientras que en agosto, la caída resulta en 12% a 9 meses, debido a los problemas de reincorporar la producción iraquí y posibles problemas del regreso de la producción venezolana a sus niveles del año anterior.
Para la producción de Irak, es razonable suponer, incluso hasta el año 2004, que se hará un esfuerzo para aumentar la producción petrolera lo más rápido posible, dada la necesidad de generar ingresos suficientes para la reconstrucción. Las cifras actuales de producción del Irak reportados por diferentes fuentes divergen entre un crecimiento de 430 a 550 mil barriles diarios (es decir una producción entre 1,28 millones y 1,125 millones de barriles diarios) y, en general, se espera que para finales del año la producción alcance un nivel de 2 millones de barriles diarios. Debe precisarse que el nivel alcanzado antes del conflicto se ubicó alrededor de 2,5 millones b/d, nivel que EIA espera que se logre hacia abril del año 2004.
Para tener una visión de los demás países productores, hay que considerar el las perspectivas de la demanda de petróleo que a su vez depende del posible desarrollo de la economía mundial. Tomando las últimas cifras disponibles del Fondo Monetario Internacional en su reporte “World Economic Outlook” de abril de este año, para el año 2004 se observa una aceleración en el crecimiento económico mundial (4,1%), variación que está por encima del promedio de los últimos 20 años. Cabe destacar que la aceleración esperada del crecimiento se debe fundamentalmente a las economías avanzadas (1,9% para 2003 y 2,9% para 2004), aunque el nivel de crecimiento esperado es más elevado en los países en desarrollo y de transición.
Estas perspectivas globales indicarían un posible aumento para la demanda petrolera mundial. Tomando en cuenta las diferentes fuentes de EIA, IEA y OPEP, se espera un aumento en más de 1 millón de barriles diarios para 2004.
Se espera una mayor oferta mundial para suplir la demanda creciente, la cuál provendría en su mayoría de los países No OPEP, así que se calcula que la OPEP reduzca su nivel alcanzado este año en unos 600 mil barriles diarios en promedio. Esto a su vez significa, que con la recuperación de la producción iraquí y posiblemente la de Venezuela, los demás países OPEP deberían bajar su producción de crudo para impedir una mayor caída en los precios petroleros. Actualmente, sólo Arabia Saudita y Argelia producen por encima de sus cuotas que en conjunto suman casi un millón de barriles excedentes en promedio.
La situación débil en los inventarios de petróleo con niveles relativamente bajos en los inventarios comerciales con respecto al año pasado y al promedio quinquenal, resultaría posiblemente en una mayor demanda prolongada este año, para alcanzar niveles suficientemente altos. Bajo estos supuestos, EIA prevé una caída para el marcador WTI de 12% en 2004, para ubicarse en 27,25 US$/b, precio que resulta similar al promedio de los precios futuros para el 2004.
En el caso de Venezuela, considerando la tendencia descendente de la producción de crudos de los últimos meses y un promedio en agosto que se encuentra por debajo de la cuota en más de 300 mil barriles diarios, podríamos esperar que se tratará durante el próximo año de recuperar la capacidad de producción por lo menos al nivel de la cuota permitida por la OPEP y, dependiendo del entorno político, aumentar eventualmente las capacidades de producción con inversiones adicionales.
No obstante, las posibilidades de nuevas inversiones por parte de PDVSA parecen restringidas. Especialmente si se considera que sus fondos en el FIEM se redujeron este año en 1.700 millones de US$ para ubicarse en solo 697 millones US$ a finales de agosto. En este contexto, las restricciones que pudieran provenir de la OPEP en el sentido de no aumentar la producción para el año que viene, no afectarían a Venezuela, dada las limitaciones de la capacidad producción. A partir de estas premisas, estimamos que la de producción para 2004 se ubicaría 14% por encima de la de este año.
Con las recientes discusiones restringir la producción de Orimulsión, se podría esperar que esta se mantenga en alrededor de 130 mil barriles diarios equivalentes. Asimismo, es factible suponer que la producción de líquidos de gas natural se estabilice alrededor de los 180 mil barriles diarios.
En el caso del precio de la cesta petrolera venezolana se podría esperar que este se mantenga unos 5,5 US$/b por debajo del WTI, debido a la mayor participación de crudo sintético más pesado dentro de la producción total de crudo. Esto significa niveles de precios para la cesta venezolana en promedio del año del orden de las 21,6 US$/b.