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Sección: Economía y Petróleo
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Procacidades y expectativas económicas
Miguel Molero
Viernes, 17 de octubre de 2008
Las procacidades a lo que nos tiene acostumbrado el Presidente, distan mucho del comportamiento del venezolano común. El Presidente al utilizar un lenguaje soez y vulgar se irrespeta a sí mismo y la magistratura presidencial. Atrapado en el desbarajuste de la corrupción y la ineficiencia de su gobierno, el Presidente intenta inútilmente imponer su autoritarismo simplista y arbitrario al debate electoral, con lo cual proyecta en el común de los venezolanos, una sensación de debilidad e impotencia, y la convicción de que el régimen en esta oportunidad, no las tiene todas consigo, con lo que se frustran las expectativas electorales de muchos de sus candidatos. Ante esta realidad, el Presidente tiene perfecta conciencia que las consecuencias políticas de esta situación, van más allá de los resultados electorales del 23 de Noviembre, por eso decide lanzarse en una especie de tromba vulgar contra los candidatos de la oposición, pensando erróneamente, que esta acción lo conecta popularmente con las masas.
Sumado a lo anterior, la liturgia revolucionaria del Presidente, se estrella contra la realidad de las cifras de la inflación, el desempleo, la falta de viviendas, el deterioro de la salud, la precariedad de la educación, el déficit fiscal que muestra como se ha despilfarrado en estos diez años de “revolución” bolivariana, la bonanza petrolera más significativa que ha tenido el país en toda su historia de exportador petrolero. Estas realidades hacen que el discurso “revolucionario” y esperanzador del Presidente suene falso, ante las evidencias de los tiempos duros que está viviendo el venezolano, con expectativas de un futuro mayormente complicado, ante la baja eminente de los precios petroleros, lo cual representa una mala señal para la economía del país.
Las sombras que cumbre el futuro inmediato del desenvolvimiento económico del país, hace que las posibilidades de maniobras del régimen para desamarrar las bridas de la economía, sean muy limitadas. Ante esta realidad, el Presidente luce desconcertante y sin estrategia creíble para disuadir los obstáculos a los que eminentemente se enfrentará la economía en el futuro inmediato, de allí la desconfianza de los electores, en el discurso presidencial. Consciente de esta situación, e informado de que la solución de los problemas económicos a enfrentar ante el descenso de los precios del petróleo, son altamente complejos (restricción del gasto público, devaluación de la moneda, nuevos impuestos, otros), el Presidente intenta rehabilitar la polarización entre los venezolanos, pero después de diez años en el poder, al venezolano le resultará intolerable este discurso y el maquillaje que de la realidad actual, intenta hacer el Presidente, cara a las elecciones regionales de este 23 de Noviembre. El Presidente conocedor de esta realidad, apela entonces a la procacidades contra los candidatos de la oposición, buscando equivocadamente, el apoyo popular, a la vez que eludir la realidad de la situación económica del país.
majmolero@hotamail.com
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