Editorial
Política
Economía y Petroleo
Internacionales
Global y Social
Arte y Cultura
Venezuela en la prensa internacional
Síntesis de Noticias
Bitblioteca
Analítica Premium
Mujer Analítica
Zona Empresarial
Zona Light
Links recomendados

 

Opinión y análisis

Promesas de fin de año
Ignacio De León

 
Domingo, 23 de octubre de 2005

El proyecto de Presupuesto Nacional del 2006 hace recordar esas promesas de Noche Vieja, donde los fumadores empedernidos prometen dejar de fumar. Ignoro si Nelson Merentes, ministro de Finanzas, será fumador, pero lo que si está claro es que ofrece cosas que sabe no va a poder cumplir.

Primero, el presupuesto se ha calculado con base en un barril de petróleo a $26, cuando en la actualidad ronda los $51/b. Esto dice mucho. Veneconomia, por ejemplo, considera que el propósito de subestimar el valor del barril es para reducir el monto automáticamente asignado al Situado Constitucional que le toca a estados y municipios. De esa manera, el Presidente los tendrá, literalmente, comiendo en la mano. Otros piensan que la jugada es para distraer los recursos excedentes del presupuesto control de la Asamblea Nacional, lo que no sería nada raro en el manejo turbio de las finanzas públicas del gobierno revolucionario. De hecho, como es de esperar, en el presupuesto de 2006 no se incluyen los recursos del Fondo Nacional de Desarrollo ni del Fondespa que suman más de $8.000 millones; por lo tanto, son fondos que tampoco están sujetos al control popular de la Asamblea Nacional.

Segundo, afirman que los recursos presupuestarios serán, por primera vez, mayormente sufragados por ingresos provenientes de tributos, y no del petróleo (53% de la partida de ingresos). Esto es realmente difícil de creer, sobre todo teniendo en cuenta la subestimación grotesca del precio del barril. Pero aun si la afirmación fuera cierta, la alegría sería de tísico: es el reconocimiento de que el manejo de los recursos petroleros ya no da para mantener niveles de gasto público, que al genio de las finanzas gubernamentales, Tobías Nobrega, todavía le parecen insuficientes “para levantar una economía deprimida con el paro petrolero”, excusa que promete durar más que la cubana sobre el bloqueo de los EE.UU., para justificar su rotundo fracaso económico.

Tercero, la afirmación de Nobrega debe uno contrastarla con la de Merentes, quien promete reducir el endeudamiento público al 35.3% del PIB de su nivel actual de 37.84% (cifra que sirve para maquillar a la abuela y hacerla parecer Nicole Kidman, si se tiene en cuenta que en ella no se cuentan los montos debidos por pasivos laborales del sector público, ni Seguro Social, etc.). Jamás durante año electoral los gobiernos reducen sus gastos; por el contrario, los incrementan. El mismo gobierno que en el pasado se ha hartado de comer pastel ahora promete no meter la mano a los dulces. Los gordos también prometen hacer dieta cuando llegue el nuevo año.

idl@econlex.com

 

 

 
Home Contáctenos Regístrese ¿Quiénes Somos? Foros Chat Bitácora
 


Copyright © 1999 - 2006 por Analítica Consulting 1996. Reservados todos los derechos.
Analítica Consulting 1996 no se hace responsable por el contenido publicado de fuentes externas.