¿Qué se espera de los depósitos del Sector Público en la banca?. Si no resulta impulsivo o infantil la amenaza de retiro de los depósitos públicos de la banca privada, sí resulta ser inviable. Ningún banco estatal cuenta con una red de agencias, con capacidad de prestación de servicios financieros, de sistemas de pago y de colocación de fondos que haga operativamente viable a tal idea. Sin embargo, el retiro puntual o selectivo en términos coercitivo si pudiera resultar altamente dañino no sólo para el banco en particular, sino posiblemente para el sistema, en cuento tal medida sea percibida por los agentes como peligro de iliquidez de ciertas instituciones.
En este sentido el background que significó la crisis sistémica de 1994, sirve de camisa de fuerza para la toma de decisiones que puedan afectar la salud, solvencia o liquidez del sistema en su conjunto, más aun cuando Venezuela es un país que basa su sistema financiero sobre un sistema estrictamente bancario. Lo anterior termina imprimiendo alta peligrosidad a amenazas de esta índole ya que Venezuela no ha podido desarrollar sistemas o espacios alternativos de intermediación que disciplinen o suavicen el desempeño del sistema bancario nacional.
Generalmente este tipo de amenazas presenta un sesgo discriminatorio bajo el enfoque de too big to fault. Bajo este enfoque se plantea la invulnerabilidad de los bancos grandes ante estas medidas coercitivas, mientras que se deseará castigar a bancos pequeños que comprometiendo un menor porcentaje del sistema bancario, sirva de lección al resto del sistema.
Ahora bien, cualquier esfuerzo que realice la banca en procura de reducir la participación de los depósitos oficiales, mejorará la capacidad generadora de ingresos financieros de las instituciones, ya que serán cada vez menor los depósitos que requieren encajes de treinta por ciento (nivel de encaje para los depósitos oficiales o públicos). Pero en una economía como la venezolana, con perspectivas hacia la recesión o desaceleramiento de la actividad económica es lógico pensar que el dinero, e inyección del mismo será principalmente motorizado por el gobierno, con lo que la posibilidad de conseguir clientes o depósitos privados podría exigir una altísima competencia por parte de la banca.
¿Qué sectores podrían resultar atractivos para la intermediación financiera en el año entrante?. Ante un escenario de caída de los precios del petróleo, profundización del desequilibrio fiscal, falta de credibilidad en la sostenibilidad de la paridad cambiaria e incremento de las tasas de interés, los sectores que demandarán créditos más costosos serán menores y la capacidad analítica de las instituciones financieras será puesta a prueba. Es de esta manera que tomarán preferencia aquellas actividades que posean rápida capacidad de generar efectivo, con ganancias que permitan pagar mayores tasas de interés, lo que aunado a un sostenimiento del nivel de sobrevaluación de la moneda, termine significando que el sector a ser favorecido en la asignación de recursos será el comercial.
Un sector que ya se ha caracterizado por presentar crecimientos record, independientemente de si la economía nacional se encentra en recesión o no es el de las telecomunicaciones. Esto se debe fundamentalmente a una gran demanda insatisfecha, tanto en términos de calidad como de cantidad, así como a las innovaciones tecnológicas que inundan y se derraman a nivel mundial, permitiendo mejoras en términos de rapidez de respuesta, calidad del servicio, etc.
Ahora bien sectores que deben evaluarse con discreción son principalmente aquellos directamente afectados por las leyes de la habilitante, entre estos el petrolero, el agrícola y el pesquero. La mediación de fuerzas en términos de la posibilidad de modificación de los marcos legales anteriormente mencionados, enturbiará el ambiente económico-productivo en dichos sectores. La tendencia por parte de los agentes económicos será la de esperar el desenlace de las discusiones sobre las posibles modificaciones, para poder tener claro la totalidad de las reglas del juego en que se desempeñará el sector respectivo.
Resultados Probables de la Banca
Activos:
Por parte del activo un incremento en las tasas de interés como se prevé para el año entrante, por un lado constriñe la demanda de créditos, mientras incrementa no sólo el riesgo de los ya otorgados sino de los futuros créditos a ser otorgar.
Ya que un escenario probable es que el gobierno incremente el rendimiento de los títulos marcadores de tasas, un incremento de las tasas activas tenderá a deteriorar la cartera de crédito. Ante esta amenaza, y de concretarse el escenario, la banca verá no sólo bien remunerado a los títulos valores como los D.P.N sino que al representar títulos de cero riesgo se espera que la banca vea reducir su nivel de intermediación sin sacrificar rentabilidad mientras se reduce el riesgo.
Es de esta manera que se espera que las inversiones en títulos valores vea incrementar su volumen y participación sobre los activos totales, siempre y cuando la liquidez monetaria presente un comportamiento normal de incremento durante el año entrante.
Por último, si bien se espera que la inflación repunte, explicada por un deslizamiento mayor en el tipo de cambio, mayor será el incremento y rentabilidad de los activos financieros, en este sentido los activos fijos podrían llevar asociado un alto costo de oportunidad, y este hecho podría presionar a reducir la participación de este tipo de activo sobre el total de los activos del sistema.
Pasivos:
Por el lado del pasivo, el clima de tensión política, así como la reducida capacidad del B.C.V para sostener los niveles de reservas internacionales al caer los precios del petróleo y el nivel de sobrevaluación de la moneda significará para algunos agentes señales de debilidad del bolívar. Lo anterior se traducirá en compras corporativas y no corporativas de dólares a niveles que la especificidad de aversión al riesgo de cada agente pondrá el límite.
Si en el año 2002 el nerviosismo se ve incrementado, los ahorristas que prefieran depositar en bolívares se inclinarán por depósitos líquidos de rápida movilización. Aun cuando el nivel de participación de cada tipo de depósitos y su variabilidad es muy estable, puede esperarse una leve composición de los depósitos, donde los más líquidos como cuentas corrientes y de ahorro verán incrementar su participación.
Ingresos Financieros:
Para el año 2002 el desempeño esperado de los ingresos financieros podrían no diferir al comportamiento descrito durante en primer semestre de 2001 expuesto en nuestro informe Evolución de la Situación Financiera del Sistema Financiero I Semestre 2000-2001 en lo que a los ingresos por títulos valores se refiere. La tenencia promedio de títulos valores podría incrementarse así como su rendimiento, esto resultaría en un efecto monto o capital y en un efecto tasa positivo, que al ver incrementar la participación de los títulos valores sobre el activo total será una fuente de ingresos más que significativa.
Por el lado de los ingresos por cartera de créditos, el incremento previsto en las tasas de interés más que compensará una posible dificultad de colocación de fondos en prestamos ante tasas incrementadas.
En este sentido se espera que los Ingresos Financieros vean incrementar su nivel para el año entrante, principalmente por el efecto tasa de interés sobre los diferentes usos de los fondos prestables.
Gastos Financieros:
Si bien se prevé una recomposición de las captaciones a favor de los instrumentos más líquidos y por tanto menos onerosas, se plantea la posibilidad de que la tasa implícita de las captaciones al menos no vea incrementar su valor en proporcionalidad al incremento de las tasas nominales. El efecto de las tasas implícitas dependerá de cuanto nerviosismo se presente en el sistema financiero venezolano para el año entrante y que particularmente con las últimas declaraciones del ejecutivo exacerbará la hipótesis propuesta.
El primer semestre del año que culmina vio recomponer las captaciones de las menos liquidas a las más liquidas, pero la incógnita para este año será si podrá profundizarse tal proceso, o por el contrario el dólar será la siguiente alternativa para aquellos agentes adversos al riesgo que ya se mantenían en cuantas líquidas.
En conclusión, el efecto monto o capital de incrementar la tenencia promedio de captaciones hará incrementar por un lado los Gastos Financieros, pero el efecto tasa nominal al alza y recomposición de las captaciones se netearán para determinar el efecto de tasas implícitas. Lo anterior posiblemente permita a las instituciones financieras controlar el incremento de captaciones y el incremento de tasas pasivas nominal y su impacto sobre el desempeño de los Gastos Financieros.
Una ampliación del spread, y reducción de la tasa pasiva implícita, podría mejorar sustancialmente el resultado para la banca.
(*) Economista UCV. Analista Financiero.