Economía y filosofía ¿Es posible una economía "ecléctica"? Simón Saba
Lunes, 5 de noviembre de 2001
No tengo ningún tipo de estudios formales de filosofía, pero caí en este
tema por casualidad. Me preguntaron por el término "ecléctico", y como no
pude responder a tiempo, apelé a los textos, y terminé "descubriendo" el
eclecticismo y otras doctrinas filosóficas. Ello me hizo recordar algo que
había leído en algún libro mientras estudiaba en la universidad.
Pues bien, el "eclecticismo (del griego eklegein, 'escoger'), en filosofía y
arte, es la formulación de sistemas de pensamiento de doctrinas de otros
sistemas ya desarrollados con anterioridad. Los pensadores eclécticos
combinan lo que consideran doctrinas más válidas, aunque a menudo estas
doctrinas no formen una unidad integral" (Enciclopedia Microsoft Encarta).
Tal vez todos tenemos un poco de eclécticos, porque si queremos decir
explicar algo, ponemos un ejemplo traído de otra actividad. Para
ejemplificar que una empresa está mal, decimos que "está pasando aceite", lo
cual es una comparación mecánica con lo administrativo. Y podemos seguir
adelante, así que, como ya estamos conscientes de ello, puede ser que en el
futuro seamos menos eclécticos en la vida diaria.
A nivel de las doctrinas, hay mucha tendencia a caer en el eclecticismo. Si
estamos pensando en cómo dirigir un país, se pensará que la parte de
producción se la debemos encargar a los neoliberales, más dados a la
promoción de la empresa y la productividad (seríamos "anti-eclécticos" o
estaríamos haciendo una selección negativa si seleccionamos a un comunista
para que dirija el incremento de la producción y la productividad). Para
las políticas de redistribución de la riqueza y seguridad social, deberíamos
buscar a gente de pensamiento socialista, más dados a la promoción de la
justicia social (una selección negativa sería poner a un pichirre a que se
encargue de la seguridad social, porque él no le daría un centavo a nadie, y
así ya no habría seguridad social en la práctica, sino inseguridad).
Un economista ecléctico haría las cosas de esa forma, y buscaría a las
personas de diferentes ideologías para colocarlas en cargos específicos,
aunque esas escuelas de pensamiento sean antagónicas.
Pero pongamos otro ejemplo ecléctico para cuidarnos del eclecticismo (y
algunos hasta lo rechazarán para siempre). Si yo quiero seleccionar las
mejores piezas creyendo que terminaré teniendo el mejor carro, tal vez haría
la siguiente selección: los cauchos serían los de un tractor, la tracción
4x4, la carrocería sería la de un tanque de guerra, la comodidad interior de
una limosina, la velocidad de un fórmula uno, la facilidad de estacionarse
de un carro pequeño, etc. No hace falta ser ingeniero para suponer que un
vehículo así nunca se ensamblaría, y que cualquier carro que yo vea pasar
será mejor que ese injerto imposible de armar.
Entonces, debemos cuidarnos de no formular doctrinas eclécticas de buenas a
primera, pero tal vez haga falta siempre algo de eclecticismo en la vida.
Ustedes pueden seguir desarrollando el tema y sacar sus propias
conclusiones.