Leonardo Henríquez estrena su “versión libérrima” de la obra de Shakespeare Macbeth renace en el páramo merideño Especial Analitica.com
Viernes, 29 de noviembre de 2002
La sangre no necesita del color para producir espanto. En blanco y negro, como puede verse en Sangrador, puede adquirir texturas dramáticas e impensadas. Esta historia pródiga en asesinatos y traiciones estará en las pantallas del Centro Cultural Trasnocho y del Centro Rómulo Gallegos a partir del 4 de diciembre
Leonardo Henríquez, uno de los cineastas venezolanos más cercanos al experimento y a correr riesgos enormes con el lenguaje, estrena finalmente Sangrador. La película, única en la historia patria que ha sido incluida en la selección oficial del Festival Internacional de Venecia, es una versión de Macbeth realizada en blanco y negro en el Páramo merideño, y podrá ser vista en las pantallas del Centro Cultural Trasnocho y el Centro Rómulo Gallegos a partir del 4 de diciembre.
El escenario no podía ser mejor para una historia en la que abundan traiciones, ambiciones y sangre. Siguiendo los pasos de Orson Welles, Akira Kurosawa y Roman Polanski –cuyas versiones de la obra de William Shakespeare han hecho historia–, Henríquez confeccionó una cinta protagonizada por Daniel Alvarado y Karina Gómez, que se estrena en Venezuela luego de haber pasado por los festivales de Venecia, Tokio, Trieste, Mar del Plata, Jeonju, Providence, Calcuta, Los Ángeles, Chicago y Nueva York.
Sangrador cuenta los desvaríos de Maximiliano (Daniel Alvarado), un hombre justo pero miembro de un temible clan de bandidos, que un buen día se topa con unas brujas que le auguran su ascensión al mando de la banda. A partir de ese momento, Max –como le llaman sus compañeros de fechorías– comienza a saborear la ambición y sigue los malsanos consejos de su esposa Mileidi (Karina Gómez). Ella lo incita a cometer el crimen que le permitirá convertir en realidad la predicción de las brujas, y a partir de allí emprende los más espantosos asesinatos hasta perder él mismo la vida.
“Aunque una de las premisas para la realización de esta película era identificar los aspectos estéticos de Macbeth, también estaban los de rescatar, reivindicar y aprender de su dramaturgia perfecta y encarar el reto de traducirla al espacio y tiempos andinos, y ver hasta qué punto un dramaturgo tan ajeno, tan enclavado en su época, puede rebasar la frontera del idioma y las complejidades históricas”, reflexiona Henríquez, autor del guión y quien para su realización contó con la participación de Cesary Jaworski en la dirección de fotografía y cámara, Diego Rísquez en la dirección de arte, Stéfano Gramitto en la dirección de sonido y música adicional, y Alberto Arvelo en la producción ejecutiva.
Casi el 60% del staff artístico de Sangrador pertenece a Rajatabla, grupo teatral curtido en la escenificación de Macbeth, y 50% del equipo técnico que trabajó en la película vive en Mérida. La producción estuvo a cargo de Cinema Sur, la productora merideña que realizó las películas Casa con vista al mar, de Beto Arvelo, y La Pluma del Arcángel, de Luis Manzo, así como la serie de televisión Los Últimos.
“Filmar en Mérida es lo mejor que le puede ocurrir a un cineasta, incluyendo el hecho de trabajar con Cinema Sur, una productora local de altísimo nivel y de resultados matemáticos”, concede Henríquez, director de Tierna es la noche (1990) y Tokyo Paraguaipoa (1996).
Cuando se le pregunta a Henríquez qué razones tendría un espectador venezolano para ver su película, él responde: “Luis Ospina dice que los latinoamericanos no van al cine porque tienen miedo de que le roben el televisor. Sin embargo, deben ver Sangrador para se reconcilien con nuestra cinematografía”.
Preestreno y brindis: viernes 29 de noviembre / Celarg / 7:00 p.m.
Estreno: a partir del 4 de diciembre / C.C. Trasnocho, 9:00 p.m. / Celarg, 5:00, 7:00 y 9:00 p.m.