Siempre es un placer retornar a Toronto y, para el cinéfilo consuetudianario
como uno el placer se acentúa y se multiplica en vivencias plurales. Con
temperaturas más bajas de las esperadas, alguna lluvia apertinaz, vientos
imponderables y con el fantasma del SARS relegado en lontananza, el Festival Internacional de Cine de Toronto (FICT ) va adquiriendo bríos a medida que
pasan las horas. Nos acaban de entregar el listados de estrellas ( entre
actores y directores) que asistirán este año al FICT: Gael García Bernal,
Sandra Bullock, Sean penn, Javier Bardem, Orlando Bloom, Joseph Fiennes y el
listado sobrepasa los 400. Cuando alguien me preguntó si tomaba notas o
dictaba a una grabadora en el momento de reseñar los films, el librero en
cuestión quedó anonadado al responderle que no, que solamente llevaba un
lápiz y papel para anotar alguna frase memorable y que los detalles técnicos
los revisaba en el catálogo.
Todo esto ocurrió a propósito de "Moolade" (Senegal) de Ousmane Sembene
cuando me vió correr a verlo. Sembene, considerado el padre de la
cinematografía africana obtuvo un importante premio en Cannes este año con
este film que apunta hacia la mutilación genital de la mujer siguiendo las
tradiciones tribales y ancestrales. Cuando la heroína se rebela contra esta
práctica (causante de numerosas muertes entre las púberes) una ola de furor,
encabenzada por los caciques, invade el poblado. A sus 81 años, Sembene
conserva una augusta vitalidad en proyectar una problemática moderna, aunque
los personajes aparezcan un tanto esquematizados en sus acciones e ideas y
los actores relativamente convincentes. Permea en el film un sentido
vibrante de la estética del color y una música que refleja los estados de
ánimo.
3-Hierro(Corea del Sur) de Kim Ku-dik ( que acaba de recibir el premio
FIPRESCI en Venecia ayer) nos acerca a un jóven experto en penetrar las
casas cuando sus dueños se encuentran ausentes. Una vez dentro les lava la
ropa, arregla cualquier desperfecto en los electrodomésticos, prepara su
comida y duerme allí. Jamás roba nada. Un día se enamora de la esposa de un
hombre rico y se va con él. Ficción y fantasía se entremezclan en un film,
dirigido con serena inteligencia, con dosis de humor, compasión y violencia
y un sentido de loa búsqueda de la justicia.
Maggie Chung, interpretando a una heroinómana que trata de sacudirse de su
adicción a las drogas para recuperar a su pequeño hijo, protecta en Clean
(Francia) de Olivier assayas una vulnerabilidad a toda prueca, no en vano
obtuvo el premio a la mejor interpretación en Cannes.
Los buenos films corren con la voz del viento. El caso Alzheimer (Bélgica)
del flamenco Erik van looys cargó con todos los premios en su país. Con la
pedofilia como trasfondo, un asesino a sueldo es contratado para liquidar
a todos aquellos involucrados en un caso de prostitución infantil y cuyo
punto de mira es un ex primer ministro. Un film que no decae en ningún
momento por una trama pletórica de subterfugios adimentada por una crítica
frontal a los detentores (y corruptores) del poder. Con Siendo Julia
(Hungría) István Szabó deja atrás sus dramas históricos para concentrase en
un relato breve de Somerset Maugham sobre una actriz de teatro en el Londres
de 1938 quien se enamora de un jóven que puede ser su hijo. En una
extraordinaria actuación, Annette Benning ( que inauguró la gala del FICT
acompañada de su marido Warrren Beatty) recibió una estruendosa ovación por
esta comedia elegante, prolijamente facturada.
Muy anticipada resultó la nueva versión de 220 minutos, restaurada después
de ardua labor de Las puertas del paraíso (EEUU) de Michael Cimino.
Considerado un film maldito por la polémica que acarreó esta superproducción
desde el principio y que cayó en el olvido total por haber representado un
fiasco financiero de proporciones mayúsculas. Después de 25 años, Las
puertas del paraíso se ha convertido en un film de culto ( la sala estaba
plena y nadie se movió del asiento en las casi 4 horas de duración), con
escenas, sobre todo aquellas del baile que ya pertenecen al panteón de la
historia del cine. A pesar de contar con un guión con muchos baches ( los
personajes no ahondan en su psicología, inconsistencia en la trama) la
fotografía de Vilmos Zsigmond, que presentó personalmente el film, es de un
extraordinario lirismo visual que la violencia adquiere en sus momentos una
dimensión moral.
La casa de las dagas voladoras (China) de Zhang Yimou nos retrotrae a la
época de la dinastía Tang donde un ejército, que lleva el nombre del título
del film, opera en la clandestinidad para castigar a los personeros
gubernamentales inmersos en la corrupción. El fim es también una historia de
amor cuyos protagonistas ( verdaderas superestrellas en sus países) dominan
el arte marcial , con ribetes de coreografía inmersa en el paisaje
circundante, nunca antes vistos en la pantalla y donde la estética visual
alcanza niveles pluscuamperfectos por la plasticidad de sus escenas,
verdaderos cuadros en movimiento en el movimiento de las estaciones
climáticas.