En el juego de espejos que es la literatura es complejo apostar por las razones del autor, sobretodo si éste se mueve, como Fernando Vegas (Caracas, 1946), en las fronteras entre lo real y lo ficticio. Indica el autor que él trata “de novelar las ideas, de comunicarlas a un público mayor de manera amena. Si logras una trama que haga más plástica la proposición, pues entonces uno ha logrado el objetivo”. Alianza Perversa (Espasa, 2004) es un thriller de conspiración y narcotráfico, narrado ágilmente, aderezado de erotismo y personajes muy creíbles, que confirma las denuncias del escritor Norman Mailer, quien asegura que “el capitalismo global nos va a estrellar contra el piso; es un sistema inestable porque las corporaciones necesitan acelerar el tiempo para mantener sus megaganancias…”
— En Alianza Perversa usted juega con la teoría de la conspiración al denunciar el acecho de los grandes capitales en alianza con gobiernos del primer mundo para ejercer actos terroristas, que les permitan, en una segunda fase, tomar el control de otros países. ¿Estamos pisando ficción o es una obra de denuncia?
— Es una obra de denuncia, porque no hay dudas de que el capitalismo exacerba las contradicciones. Las empresas quieren maximizar ganancias y no se detienen en ningún obstáculo para conseguirlo. Alianza Perversa denuncia que existe una conspiración de trasnacionales, amparadas por sectores oficiales de Estados Unidos e Inglaterra, para extender la capacidad del mercado en Latinoamérica. Hay un obstáculo que son los sentimientos nacionales, que crean linderos que se sustentan sobre algo que le da solidez: los ejércitos nacionales. El primer obstáculo a eliminar son los ejércitos nacionales, tesis retomada recientemente en la reunión de Ministros de la Defensa que se acaba de celebrar en Lima. Se pretende sustituirlos por una policía antidrogas y dejar la defensa continental en manos del ejército norteamericano, que es el más profesional del mundo. Por ejemplo, tenemos a Colombia, es verdad que existe un ejército colombiano, pero manejado con una tesis doctrinaria ajena a Colombia, nacida en el Pentágono. Hay más de 800 elementos de tropa amén de la oficialidad y todos funcionan como “asesores”.
— En un artículo publicado en la BitBlioteca, El 11 de julio y la reposición del golpe, usted denuncia la participación de la CIA y de la Nacional Endowment for Democracy para “defenestrar al presidente Chávez”. ¿Sucede esto realmente?
— Es la estrategia que está cumpliendo los EEUU, que intentó aplicar aquí con el manejo mediático, con la exaltación de sectores que se oponen al gobierno y son proclives a la política norteamericana, quienes intentan hacer ver que son mayoría cuando no lo son o que son los que tienen la razón, cuando no la tienen. Buscan erosionar las bases de la institucionalidad democrática. Ese laboratorio, que empezó en la época de Salvador Allende, continuó aquí, perfeccionado, están aplicándolo en Ucrania y creo que lo van a infiltrar en España.
— Los agentes Morris, Parson, Doris María, el periodista Domingo (Mingo) López y su microcausa para desactivar el plan del francés Guilliom, ¿son héroes por azar o existe un tipo específico de actitud que deben adoptar los reporteros en estos días de globalización y capitales ansiosos por financiar acciones, que podrían parecer disparatas, como revoluciones y contrarrevoluciones? ¿Ese Mingo, tiene que ver con el “Mingo venezolano ?
— El nombre… Pues es un poco para enseñar a los “Mingos” como se debe hacer periodismo .Hay una parte donde el personaje se enfrenta al jefe de redacción y lo hace con razones, la nobleza del argumento obliga al jefe a ceder. Los periodistas se han convertido en empleados del dueño del periódico, que hacen las preguntas que les piden que hagan, han dejado de ser creativos, de ser investigadores.
— La novela está narrada en lenguaje culto, lo cual rompe el molde de los thrillers de acción, usualmente mecánicos; mientras que Alianza Perversa porta una musicalidad nueva, los lectores sabemos que es narrada por alguien exquisito, que puede otear todo desde una posición VIP…
—Yo intenté trabajar en lenguaje sencillo, al igual que en La venganza de la media luna. En la primera exploté el erotismo, buscando una técnica para halar al lector, por eso la puse al principio, no sé si lo logré. Ahora, si lo sientes culto en Alianza Perversa, no lo hice conscientemente. Lo que si quise fue hilar como una narración fílmica y dejé caer temas para que el lector los manosee, hay varios espacios donde se cuelan esas cosas.
— En Alianza Perversa se palpa el efecto de la intervención de algunos “agentos globales” sobre países, pero hay autores como Samuel Huntington (que aparece en la novela), que declaran que América Latina se caracteriza por “la inestabilidad de las instituciones y los períodos de tiranía. También la influencia penetrante de la cultura autoritaria y jerárquica proveniente de España y la falta de confianza en el sentido de responsabilidad cívica”, ¿Comparte ese boceto de nuestra región?
— Huntington es un tipo clave en la formación de las ideas que se mueven en la mente de la elite pesante a nivel gubernamental, nos pone como en un segundo orden, somos como una civilización un poco lacaya, destinados al idiotismo, a una esclavitud histórica. Ahora es cuando venimos a tener cierto protagonismo por lo que está ocurriendo en Venezuela, porque efectivamente en este país surgió un movimiento nacional interesante, que se está levantando sobre teorías serias y está llevándose a la práctica. Chávez cumple y eso rompe el paradigma de ofrecer sin cumplir. Señores como Huntington se valen de “gentuza” y ONG’s para que los representen.
— Luego de la Guerra Fría, el mal fácilmente identificable en dos bloques, se difuminó en corporaciones, ONG’s y otras agencias híbridas, ¿Cuáles son las consecuencias de este proceso?
— Las consecuencias son terribles, el poder militar del mundo se reúne en un sola potencia con un presupuesto militar de 400 mil millones de dólares, mientras que Rusia tiene 40 mil millones. Ahora, los EEUU se pueden imponer en cualquier parte del mundo, pero no simultáneamente en todas. Mientras que las corporaciones amparadas en la globalización de las comunicaciones han esparcido su poder en el mundo, forman parte de decisiones políticas, ¡está funcionando el corporativismo! Ellos defienden una Democracia de mandato, pero democracia entendida como expresión de la voluntad del pueblo, captada a través de instituciones, eso no es Democracia, es relajo.
— Los temas políticos se abordan en forma elegante en Alianza Perversa, van, digamos, al vuelo para el lector sagaz, pero el que busca una buena historia de acción la consigue sin tanto análisis. Por ejemplo, usted nos enfrenta el tema del nacionalismo cuando Mingo le habla a la puertorriqueña Doris María sobre la comodidad de los lagartos en cautiverio, que tienen “todo resuelto”, pero Doris, quizá pensando en su país, le responde que “es un animal indigno, que cambió su libertad por un pote de frijoles”
— ¡Ese fue el sentido! eso es lo que le pasa a los pueblos centroamericanos, que cambian valores por un plato de frijoles, como el caso de El Salvador donde ganó Antonio Saca.
— Afirma usted en Alianza Perversa que “Pareciera que la vida se empeña en dar lecciones en cualquier espacio y en cualquier tiempo, de día o de noche, en lo recto y en el recodo”, ¿Qué lecciones espera intercambiar con los lectores de esta novela?
— Primero, quiero que lean la novela, aunque sea regalada, la idea de uno cuando escribe es esa; la segunda es que la comenten, eso quiere decir que te dejó algo, que no fue de mesa de noche, de esas que lees cinco minutos antes de acostarte para que te de sueño, porque es sabrosita. Una buena novela te hace reflexionar y tu comentario refleja las preocupaciones que te generó, esa sería la máxima aspiración de uno como escritor, me consideraría bien pagado.
Contra las conspiraciones
Fernando Vegas nació en Caracas en 1946. Durante sus estudios de Derecho en la Universidad Central de Venezuela (UCV), se desempeñó como presidente de la Asociación Venezolana de Jóvenes Escritores y fue miembro del Comité Directivo de la Federación de Centros Universitarios. Aunque es catedrático de Sociología Jurídica en la UCV, su desempeño profesional gira en torno a los temas de Seguridad y Defensa nacionales y globales, tanto a nivel de consultoría privada como en órganos de seguridad como la DISIP. Recientemente, Vegas fue designado como Magistrado de la Sala Electoral del Tribunal Supremo de Justicia. Aunque es un articulista prolijo en temas políticos, su debut como novelista fue muy bien recibido por el público con La venganza de la media luna (Espasa, 1999) y se consolida con Alianza Perversa (Espasa, 2004). Casado dos veces y padre de cuatro hijos, Vegas es un amante confeso de novelas policiales y del buen cine, al estilo de la La Luz Prodigiosa