A juicio del General Francisco Rangel Gómez, presidente de la Corporación Venezolana de Guayana (CVG), el nuevo proyecto para la industria de Telecomunicaciones, en el que participarían con un 45% junto a un 45% de un socio privado, es una muestra del interés por darle la mano al capital privado en la consecución de un objetivo: el desarrollo.
“Creo que es un buen estímulo, porque es una empresa de primer orden, moderna y donde nosotros podemos responder con la calidad CVG Edelca”, afirmó el General Francisco Rangel Gómez, en una breve conversación con Emilio Figueredo, Editor de Venezuela Analítica y quien suscribe.
1 - Un punto que es importante destacar es como se ha trabajado en la Corporación el tema de la meritocracia, que lamentablemente en otro momento se había perdido.
En el trabajo que estamos haciendo hemos buscado que los mandos de las empresas, sus presidentes, no sean paracaidistas, me disculpan la expresión. Porque todos sabemos las dificultades que esto acarrea. Incluso para la persona, ya que debe enfrentarse a un mundo y a un medio con muchos problemas que él no conoce. Nosotros creemos en la meritocracia.
¿Cuál es el panorama ahora en las grandes empresas de la Corporación? Tenemos un presidente de CVG Edelca que tiene treinta años en esa empresa; un presidente de Ferrominera Orinoco, que tiene 21 años en su compañía; de las cuatro empresas del sector aluminio tres tienen más de 15 años y el otro tiene tres años, pero fue presidente de CAVSA y fue vicepresidente de operaciones de todo el sector aluminio. Podemos observar como ahora las grandes empresas están dirigidas por personas que verdaderamente las conocen. La idea es que quienes están en los niveles bajos o medios tengan un perfil, un futuro hacia dónde crecer, incluso aspirar a la presidencia de la empresa. Eso es lo que hemos buscado con respecto a la meritocracia.
Un ejemplo: quizá una de las empresas más afectadas durante unos 15 años de historia es a CVG Alcasa, productora de aluminio. No obstante, hasta el 31 de diciembre de 2001 cerramos con un promedio de 16. 600 horas extras, algo que es abrumador, cuando la Ley dice que deben ser 100 horas extras. El promedio que tenemos en este momento, durante los meses que han transcurrido del año 2002, es de 2.400 horas. Quiere decir que sí se pueden hacer cambios. En este caso, se refleja la toma de conciencia de los mismos trabajadores, quienes se proporcionan unos con otros las horas extras. Eso no se logra sólo con decretos. Por supuesto, eso redunda en los costos de producción de la misma empresa. CVG Alcasa se creó para cinco líneas de producción de aluminio. Una nunca se hizo y dos están paradas desde hace más de cuatro años y, sin embargo, se le está pagando a todo el personal. Lo cierto es que actualmente nuestros mismos trabajadores con nuestros propios recursos están terminando la línea 1 con sus 140 celdas y ahora vamos a terminar la Línea 2. Estamos poniendo a producir algo que estaba completamente paralizado y, por otra parte, tenemos ya el proyecto de la Línea 5. Incluso ya hay dos empresas que están interesadas que son Pechiney y Glencore. Así que podemos ver como una empresa, que quizás fue la más afectada del grupo aluminio, está comenzando a salir adelante. Por eso tenemos toda la confianza de que las empresas sí pueden ser competitivas y sí pueden ser rentables para el Estado venezolano.
2- ¿Cuál ha sido la misión que se ha impuesto al dirigir la CVG?
Creo que hemos ido buscando la forma de tener una organización que se mueva con la dinámica que requiere Guayana y el país, basado en dos eslogan que nos hemos impuesto: “nuevo destino” y “convertirnos en la alternativa económica no petrolera de Venezuela”, respondiendo a esa diversificación de la economía que se está buscando.
La Corporación no es sólo la casa matriz , es un holding de empresas, pero además es toda una región que representa el 52% de Venezuela. Es una responsabilidad muy elevada y no estamos conformes con que dentro de la casa matriz no llevemos una visión de cómo va la situación de productividad, de competitividad de las empresas y de todos aquellos elementos que las afectan.
La Corporación no recibe presupuesto del Estado Venezolano, y para cumplir con su misión primaria, que es el desarrollo de la región Guayana, recibe los insumos de las empresas. Si no están caminando como deben, entonces no podemos lograr el desarrollo de la región. Por eso nosotros nos hemos enfocado a estructurar sistemas de información que, lo puedo decir sin ánimos de criticar, antes no existían.
Por otra parte, había sí,existía una cultura de archipiélago en la Corporación — que todavía no hemos erradicado, pero estamos luchando contra ella— donde la casa matriz y las diferentes empresas eran islas. Estaban completamente separadas desde el punto de vista del funcionamiento, la toma de decisiones, etc. No se tomaban en cuenta y a lo mejor no se emitían tampoco lineamientos corporativos en el área de recursos humanos, de productividad, en el área ambiental, entre otros. Nosotros hemos trabajado de forma y de fondo en contra de esa cultura de archipiélago. Lo hemos hecho a través de reuniones. Además, creamos el comité consultivo de la corporación que está conformado por el presidente de la misma y los presidentes de las distintas empresas para ir buscando soluciones en conjunto a los problemas. Nos fuimos al fondo con la nueva Ley de la Corporación. Ahora las empresas del holding están tuteladas legalmente por la CVG. Antes, se hacía sencillamente mediante la resolución de un ministerio.
3 - Con respecto a las actividades de la CVG en otras áreas, como desarrollo regional, social, entre otras, ¿cuál es el impacto?
La misión fundamental de las empresas es el desarrollo de la región Guayana. La Corporación, como dije anteriormente, no recibe recursos del Estado ni tiene acceso a la Ley del Fondo Intergubernamental para la Descentralización (FIDES) ni a la Ley de Asignaciones Económicas Especiales (LAEE). Sin embargo, los alcaldes y los gobernadores sí tienen acceso a esos recursos, pero tienen en su mayoría muchas dificultades para elaborar proyectos. La Corporación tiene una mina de proyectos y un personal muy calificado para elaborarlos. Eso cuesta mucho dinero. Nosotros hemos hablado personalmente con cada uno de los alcaldes de toda Guayana, de los estados n Delta Amacuro, Bolívar y Amazonas, además del sur de Anzoátegui y Monagas, que también los tenemos asignados. Les hemos ofrecido, para apoyar el desarrollo, todos los proyectos de la Corporación. Para la creación de escuelas, liceos, carreteras, acueductos, por señalar algunos, Creo que es un aporte muy importante. El gobernandor de Bolívar, por ejemplo, hace poco inició la construcción de un tramo de una autopista que va hacia el sur, y nosotros aportamos el proyecto. Cabe señalar que rechazamos que se nos impusiera un plan de desarrollo de la región Guayana hecho en Caracas. Por supuesto que nos trajo problemas, pero mantenemos la posición de que todo plan que esté alejado de la realidad no es factible. Por eso decidimos acercarnos a los alcaldes y gobernadores, que conocen la realidad de la región.
Nos interesa seguir aportando grandes proyectos, como el que acabamos de firmar con Pechiney que genera un aumento de la producción de trescientas mil toneladas de alúmina; el proyecto Tocoma que es la última de las centrales hidroeléctricas, son dos mil trescientos millones de dólares. Recientemente se aprobó en el Consejo de Ministros la creación de la empresa CVG Telecomunicaciones y de un nuevo complejo Siderúrgico Qualimetal para Guayana. Aquí tenemos unas posibilidades inmensamente grandes. Nosotros tenemos 2.500 km de líneas de transmisión troncal de Edelca que van desde Brasil atraviesan completa Venezuela y llegan a Colombia. Esas líneas de transmisión tienen mil trescientos km de fibra óptica. Nosotros ponemos esos activos. Estamos pensando en una empresa de Telecomunicaciones con la cual podremos suplir de servicios de internet, televisión por cable, transmisión de datos, entre otros servicios a nivel nacional. Vamos a buscar un socio estrátigico, 45% de CVG, 45% del socio privado y 10% para los trabajadores de la Corporación. La empresa, así como está planteada, y como fue aprobada, será privada. Nos hemos impuesto como política de la Corporación el apoyo total de capital privado. Porque sin éste no se puede hacer el desarrollo de una región ni de un país. Por lo tanto hay que darle ventajas y apoyarlo de diversas formas. Creo que este es un buen estímulo, porque es una empresa de primer orden, moderna y donde nosotros podemos responder con la calidad CVG Edelca. También nos hemos impuesto como política impulsar al sector privado transformador.Respaldar los proyectos para hacer motores, lavadoras, etc, con el aluminio. No queremos seguir vendiendo materia prima y después comprarla elaborada. Al contrario, tenemos que transformar esa materia prima en el país. Hemos hecho reuniones con todas las cámaras de Guayana así como con Conindustria, Fedeindustria y Fedecámaras y pienso que eso, poco a poco, va a ir fraguándose para que la Corporación se convierta en lo que debe ser: un ente de desarrollo regional y en un ente promotor del desarrollo a través de todas las ventajas que ofrece Guayana.