La historia del Four Seasons - que se erigió orgulloso frente a la Plaza Francia de Altamira - devino en una compleja trama al estilo de Casa tomada, de Cortázar, que se ventiló a la luz pública cuando intempestivamente, el pasado 13 de junio, cerró sus puertas.
"Se han hecho más de 300 comunicaciones y, finalmente, ante la contumacia y gravedad de las transgresiones, tuvimos que acudir ante los órganos jurisdiccionales para demandar la terminación del contrato y denunciar los hechos irregulares". Esta es la opinión de Carlos Barrera, Presidente la Corporación Barr S.A., propietario del inmueble, quien conversó con Venezuela Analítica sobre este complejo conflicto.
VA- Consorcio Barr S.A., como propietario del hotel, tomó la decisión de terminar el contrato con el operador Four Seasons. ¿Cuáles fueron las causas que
originaron esa decisión?
Te puedo citar varios ejemplos que son emblemáticos y sumamente graves. Uno, es la violación contractual del Annual Plan que es importante explicarlo, porque se trata del instrumento de control administrativo. Sin ese plan, evidentemente no hay nada sobre qué controlar, de modo que el operador puede hacer y deshacer, despacha y se da el vuelto. Esa es una obligación que está expresamente prevista en el contrato.
No emitieron la carta de crédito. Esta carta debió abrirla el operador desde 1997 para garantizar un flujo mínimo de caja, de $ 2.000.000 de dólares por año.
Incumplieron prácticamente todos los estándares internacionales de costos y rendimientos, especialmente en materia de alimentos y bebidas. Mantuvieron un reiterado descontrol en este último renglón de una forma inexplicable. Por ejemplo, el año pasado, desde el mes de enero, fecha de apertura del hotel, hasta el 31 de diciembre las ventas por alimentos y bebidas fueron superiores a los 3 millones doscientos mil dólares. Todo el mundo sabe lo que significa, desde el punto de vista de rentabilidad, lo que son alimentos y bebidas. Sin embargo, se produjo una pérdida de 250 mil dólares.
Ellos han sido unos administradores negligentes. Ellos han irrespetados los derechos de los propietarios. A partir del mes de septiembre 2001 nos negaron todos los informes sobre el hotel, es
inconcebible que un propietario no conozca la información sobre su negocio, eso es inherente a la condición de propietario. A partir del 1 de diciembre se apoderaron ilegalmente de los ingresos del hotel y desviaron a sus cuentas más de 5.000.000. de dólares. Como ejemplo tenemos que ellos, por otro hotel de su cadena, cobraron servicios prestados por el hotel nuestro. Hay 147 mil dólares por servicios prestados a Bell South que ellos han facturado a través del hotel y lo han cobrado vía Nueva York. Además, bloquearon las tarjetas de crédito American Express y Diners como instrumentos de pago porque los representantes de estas tarjetas se negaron a prestarse al fraude de darles afiliación para que desviaran los fondos.
También cometieron una serie de irregularidades de tipo laboral. En la práctica ellos son los patronos del personal y no han cumplido con elementales condiciones sociales, como pago del Seguro Social, Ley de Política Habitacional. Tampoco cancelaron los salarios al personal durante la primera y segunda quincena del mes de junio. Nosotros, por vía de emergencia, tuvimos que hacerlo, a pesar que no nos corresponde. Posteriormente han estado manipulando al personal haciéndole unos supuestos préstamos, en vez de salarios, lo cual es totalmente ilegal.
VA- ¿Cómo ha manejado el Consorcio Barr S.A. esta compleja situación?
Estas actuaciones ilegales y desleales del operador justifican plenamente su salida del hotel. Además, hay numerosas irregularidades administrativas, abusos, arbitrariedades y desacatos a la ley cometidos reiteradamente por el operador. Por todas estas graves causas, Four Seasons resulta indeseable en nuestro hotel.
Nosotros hemos manejado este problema con muchísima paciencia. Al principio, presentamos observaciones amistosas, pensando que era un problema burocrático. Luego, en vista de la actitud engañosa del operador, y de la evidente falsedad de sus reportes, formulamos reclamos por escrito ante la alta jerarquía de Four Seasons. Se han hecho más de 300 comunicaciones y, finalmente, ante la contumacia y gravedad de las transgresiones, tuvimos que acudir ante los órganos jurisdiccionales para demandar la terminación del contrato y denunciar los hechos irregulares.
VA: ¿No había otra salida, cómo se llegó tan lejos?
C.B.: Nosotros nos hacíamos esa pregunta al principio. Como le dije, este ha sido un proceso lento. Pensábamos que nos habían enviado un personal deficiente, ineficiente, y creíamos que habíamos tenido una especie de mala suerte, pero cuando comenzamos a hacer nuestros reclamos y cuando vemos que lejos de corregirlos, más bien lo que instrumentan son trampas para maquillar los estados financieros, disimular las cosas, nos damos cuenta que esto obedece a un plan preconcebido. Cuando vemos que en el mes de septiembre nos dicen: No les vamos a dar más información, entendemos que eso no lo hizo el personal que estaba acá, sino que es una orden que reciben de la casa matriz. Es cuando nos damos cuenta que estamos frente a una organización trasgresora, una organización que lo que pretendía presuntamente era apoderarse del hotel. Esa es su estrategia.
David y Goliat
VA: ¿Cuál es esa estrategia, de qué forma?
C.B.: La idea era ir ahogando financieramente al propietario. Este hotel y todos los hoteles del mundo, se construyen con un financiamiento, generalmente de tipo bancario, una emisión de obligaciones, o cualquier otra modalidad. Ese financiamiento se programa de acuerdo con los resultados esperados de la gestión, es decir, el operador dice: Yo considero, por mi experiencia, que el hotel va a producir determinado resultado. Y en base a esto, con las lógicas variaciones, se hace la proyecciones y los compromisos financieros. Si el hotel no produce nada, ¿qué pasa?, el financiamiento se afecta, en el sentido que no hay recursos para cumplir con los pagos previstos.
De esta forma el operador, de una manera artera, lo que ha hecho es, además intrigar con los acreedores y tratar de ponerse de acuerdo con ellos, tratar de que el hotel entre en crisis, para entonces, de alguna manera, controlar el hotel. Eso es lo que ha ocurrido. Y esta cadena Four Seasons ha tenido problemas en distintas partes y según tengo entendido ahora, parece que no es la primera vez. Responsablemente, debo decir que de los otros casos no tengo las evidencias que sí tengo con respecto al nuestro. De los otros hoteles, simplemente me han llegado comentarios. Por ejemplo, recientemente me han dicho que han tenido problemas en el hotel de Berlín, también en el hotel de Seattle. De modo que aquí estamos frente a una actuación repetida, entiendo que no somos el único caso.
Lo increíble de todo esto es que anteriormente parecía imposible que una empresa transnacional pudiera verse involucrada en una acción tan delictiva como esta. Ahora, con ejemplos recientes, el caso de Enron, el de Arthur Andersen, y otros que hemos visto recientemente en la prensa, muestran como empresas muy grandes, no están exentas de cometer delitos. Por eso digo que ya no es tan extraño que una empresa exhiba un prestigio y que a pesar de ser grande y poderosa, transgreda la ley.
VA: Cuando se produjo el cierre del Four Seasons, Craig Reid , Vicepresidente regional del Operador comento a la prensa que “entendemos que el problema tuvo un origen económico, porque a estas alturas el hotel no ha sido totalmente terminado...". ¿Podría ahondar en este punto?
C.B.: Primero, con respecto a la campaña de prensa, debo decir que quien saca esto a la prensa es el operador y no nosotros. Hemos estado luchando con nobleza, primero desde un punto de vista amistoso, luego desde el punto de vista administrativo, enviando comunicaciones, cartas, planteando un reclamo serio. En vista de que eso no nos dio resultado, tuvimos que ir a los tribunales, en el momento en que ellos niegan información del hotel y se apoderan de los puntos de venta. Todo eso lo hicieron el año pasado. Sin embargo, para ese momento nosotros no dijimos en la prensa, estos son unos trasgresores, sino que tratamos de resolver los problemas. Muchas veces cuando la gente no tiene la razón, recurre a la prensa para hacer escándalo y para perjudicar. Ellos en el mes de junio llevan el tema a la prensa pretendiendo escudarse, porque el cierre del hotel que ellos hacen es muy grave ya que va contra la esencia de lo que es un operador, que está para que opere no para que cierre un hotel. Además, debo aclarar que no es cierto que la construcción del hotel no se terminó.
Ver también: Sentencia del Tribunal Supremo de Justicia en contra de Four Seasons