El Canje de Deuda Pública: Un nuevo fraude contra la Argentina Adrián Salbuchi
Lunes, 21 de mayo de 2001
Cuando un país cae íntegramente bajo el dominio de poderes externos, sus circunstanciales gobernantes locales suelen cumplir una mera función subalterna como administradores e implementadores de las políticas y planes emanados desde esos centro de poder. Así, devienen en meros gerentes o “managers”, detentando un poder delegado por cuanto el poder real para regir y decidir los destinos de la Nación quedan usurpados por esas fuerzas externas a la Nación y contrarias a sus intereses.
Hoy la “Administración de la Rúa” brinda una imágen bochornosa de esta realidad, especialmente a partir del nombramiento del primer ministro Domingo Caballo, hombre de confianza de David Rockefeller de la Trilateral Commission, de Nicholas Brady y David Mulford del Council on Foreign Relations, y operador directo de la Americas Society de William R. Rhodes.
En poco tiempo, Cavallo ha avanzado en la profundización de nuestra postración nacional con su usual insolencia, desparpajo y agresividad. De la mano de su antigüo amigo y colega, Daniel Marx – hoy ascendido a viceministro de economía –, Cavallo impulsa la entrega total de la Argentina al modelo globalizador promovido por los detentores del poder privado que rige el mundo.
Por estos días, vivimos uno de los más tristes y escandalosos capítulos: el canje de bonos de la Deuda Externa que con inusitada urgencia promueve el Poder Ejecutivo bajo el gerenciamiento de Cavallo y Marx.
Coimas y cohecho de alto nivel
Resulta aleccionador analizar la rápida evolución de este proceso en las últimas semanas desde que Cavallo se “hizo cargo” del país. El 16 de Mayo, Daniel Marx anunció que la operacion de canje de títulos de deuda publica argentina se concretará en “menos de dos semanas”, mientras que el presidente Fernando de la Rúa firmó el decreto que aprueba la operación sujeto al visto bueno de las Securities & Exchange Commission de los Estados Unidos (la comisión de valores el país del norte) [2] . Pocos días antes, el ministerio de economía acordó pagar a los siete bancos sindicados para negociar este “canje” una comision del 0,55%, lo que equivale a unos U$S 132.000.000.
Adicionalmente, se le reconocerá en concepto de “gastos” un monto adicional de U$S 100.000.000. Hubo algunas luchas intestinas entre los grandes grupos bancarios internacionales interesados en este jugoso negocio del “canje” – especialmente entre el Credit Suisse First Boston (CSFB) conducido por David Mulford, ex-subsecretario del tesoro del presidente George Bush (padre) entre 1989 y 1993 y el CitiGroup (conducido por, entre otros, su presidente Sandy Weill, su vicepresidente ejecutivo William R. Rhodes, y sus directores ejecutivos John Reed y Robert Rubin, todos miembros del poderoso Council on Foreign Relations de Nueva York).
En un reportaje a David Mulford del CSFB, al diario “La Nacion” de Buenos Aires del 17 de mayo, éste reconoce que le propuso la idea del canje a Cavallo “el mismo día que asumió como ministro” y que llegaron a una acuerdo muy rapido: “Estuvimos hablando apenas 30 minutos y nos tomó otros 30 reunir a la gente y cuando diugo la gente, quiero decir los presidentes de los más grandes bancos argentinos. Lo hicimos con JP Morgan con quien estabamos trabajando. En 30 minutos habíamos formando un grupo en el que cinco bancos acordábamos actuar equitativamente. ” Innegablemente, se pusieron de acuerdo rápidamente y el canje lo harán ellos por cuanto el grueso de los bonos de deuda los han venido manejando los mismos bancos que hoy forman el acuerdo. El grupo de bancos en cuestion es:
JP Morgan Chase (de los grupos Rockefeller y Morgan, – Trilateral Commission, CFR, Americas Society, su presidente Thomas G. Labrecque es miembro de la Trilateral y del CFR),
Banco Río (Grupo Perez Companc – Daniel Marx fue su Gerente de Corporate Banking en los años 80),
Banco Galicia (Banco Santander Hispano Central),
Banco Francés BBVA (Banco Bilbao Vizcaya Argentaria – su presidente ejecutivo, Emilio Ybarra es miembro de la Trilateral Commission),
Salomon Smith Barney (CitiGroup – CFR/Trilateral, sindicado en operaciones de lavado de dinero en Estados Unidos y la Argentina),
Credit Suisse First Boston – (David Mulford, Paul Volcker[2] , ambos grandes amigos de Cavallo),
HSBC – Hong Kong & Shanghai Banking Corporation (banco de capitales británicos sindicado en el lavado de dinero del comercio del opio).
Cabe señalar que el encuentro en Buenos Aires entre Mulford y Cavallo a principios de marzo fue dentro del marco de la participación de ambos en la reunión de la Americas Society junto a William Rhodes y David Rockefeller[3].
Una acción ejemplar
El 14 de Mayo, un grupo de ciudadanos liderados por el ex–Diputado Nacional (PJ), Juan Gabriel Labaké[4] radicó una denuncia contra Domingo Cavallo y Daniel Marx por “incumplimiento de los deberes de funcionarios público y enriquecimiednto ilícito” , causa que se tramita ante el Juzgado Federal N° 2, a cargo del Juez Jorge Ballestero.
En esta demanda se destacan ciertos aspectos fundamentales que ayudan a comprender la maniobra que se está perpetrando desde el PE a través de Cavallo y Marx. Recuerda la denuncia que fue el propio David Mulford quien “como subsecretario del tesoro de los EEUU aconsejó, gestionó y obtuvo la inclusion de la Argentina en el Plan Brady (Nicholas Brady, quien en ese momento era secretario del tesoro de Estados Unidos) en marzo de 1992. En esa oportunidad Cavallo tambien como ministro de economia de Carlos Menem justificó tal inclusion aduciendo que “nunca más sufriremos problemas con la deuda externa pues gracias al Plan Brady jamás pagaremos más del 2% del PBI (unos 5.000 millones de dolares) al año de amortizacion del capital.” La realidad, sin embargo, terminó siendo muy distinta: hoy Argentina hace ya años que no puede amortizar un centavo del capital de la Deuda Pública y solo haciendo groseros malabarismos puede pagar los casi U$S 12.000 millones en intereses usurarios impuestos por la banca internacional.
Claramente, el modelo Menem-Cavallo fracasó estrepitosamente si se lo mira desde la óptica del interés nacional argentino. Sólo ha sido un éxito para los intereses financieros internacionales que promueve la ideología de la globalización cuyo objetivo principal es la destrucción de los estados nacionales.
Luego, David Mulford le presentó a Cavallo su proyecto formal de canje de deuda pública en una segunda visita que realizó a la Argentina el 25 de abril como una propuesta “llave en mano”, según explica el diario “Clarin” de Buenos Aires[5] . Lo hizo junto a su socio argentina, José “Puchi” Rohm, director del Banco General de Negocios en el que el Chase Manhattan Bank de Rockefeller-Morgan tiene acciones y también miembro de la Americas Society junto a Mulford, Rockefeller y William Rhodes. Fue Rohn quien armó el “pool” de bancos que participarán incluyeno al JPMorgan Chase, uno de los principales tenedores de bonos argentinos de deuda.
En su demanda, Labaké recuerda algunos antecedentes interesantes y a menudo olvidados por la “gran prensa” sobre Cavallo y Marx y la magnífica inserción de ambos dentro de este verdadero Sistema de la Deuda Externa que ha sido pergeñado y diseñado desde los círculos financieros externos asociados a sus gerentes y operadores locales. El caso de Cavallo es bastante conocido, por cuanto viene trabajando a favor de este Sistema desde los años de la dictadura cívico-militar instaurada ilegítimamemente en la Argentina entre Marzo de 1976 y Diciembre de 1983[6] .
Menos conocido es el de Daniel Marx que fue el funcionario encargado de renegociar la deuda externa como miembro del directorio del Banco Central durante el gobierno del ex–presidente Raúl Alfonsín entre 1986 y 1988, luego cumpliendo funciones de Jefe de la Negociacion de la Deuda Argentina y Subsecretario de Financiamiento incluyendo Privatizaciones durante los primeros años de Cavallo como ministro de economía del gobierno de Carlos Menem, entre 1989 y 1993.
Resulta interesante recordar que cuando en 1993 finaliza la presidencia estadounidense de George Bush (padre) , su secretario del tesoro Nicholas Brady abrió su propia consultora financiera – Darby Overseas Investments - de la que Daniel Marx fue Director Ejecutivo y socio fundador entre 1994 y 1998. Luego, de 1998 a 1999 fue director ejecutivo del banco de inversiones Merchant Bankers Asociados.
Por último, la demanda de Labaké nos recuerda que tras la victoria de la “Alianza” en 1999, Marx regresó a la funcion pública bajo el ministro de economía José Luis Machinea como Secretario de Finanzas “para encargarse – como siempre y una vez más - de la renegociacion de la deuda externa. Al producirse el relevo de Machinea por Ricardo López Murphy solo dos funcionarios permanecieron en sus cargos. Uno de ellos fue Daniel Marx quien continuó con su sempiterna tarea (parece redundante nombrarla) de renegociar la deuda externa. Y al asumir Cavallo como nuevo ministro de economia imbuido de poderes extraordinarios, Marx quedó firme en su puesto de renegociador de la deuda externa que parece haber alcanzado el “status” de derecho adquirido suyo. De modo que el señor Marx lleva casi 20 años negociando y renegociando nuestra deuda externa. Durante casi todo ese larquíguísimo período lo ha hecho como funcionario público, salvo el corto lapso en que lo hizo como socio de Brady. Parece legitimo pensar que o no hay en la Argentina otra persona medianamente capaz de renegociar la deuda externa o el señor Daniel Marx es una pieza insustituible de algun mecanismo indispensable y secreto (ya que es públicamente desconocido) que tiene la virtud de posibilitar y/o facilitar la renegociación de dicha deuda. Bien se justifica investigar judicialmente esta cuestión”[7]
La entrega del país
Una vez más podemos comprobar la manera en que opera esta red de poder mundial a través de operadores y gerentes locales quienes, tanto desde el sector público como el privado, entregan al país a su progresiva desintegración. Durante la dictadura cívico-militar del “Proceso”, el Sistema de la Deuda cobró fuerza gracias a las políticas impuestas por José Martinez de Hoz, Guillermo Walter Klein, Cavallo y Machinea, respecto de quienes el Juez Jorge Ballesteros en el dictámen que emitiera el 14 de julio de 2000 en el marco de la demanda entablada hace 19 años por Alejandro Olmos dijo que se desempeñaron con “manifiesta arbitrariedad”. Hoy podemos trazar un paralelo en el que Martinez de Hoz es reemplazado por Domingo Cavallo – ambos “superministros” intocables y protegidos por la Trilateral Commission – mientras que Guillermo Walter Klein cumplió el mismo rol de funcionario público y operador privado de la banca internacional, como hoy lo hace Marx.
Hoy la entrega del país a las instancias superiores del poder mundial es total. El canje de deuda se consumará a tasas de interés elevadísimas y se “patea el problema para adelante” – igual que lo hicieron Menem, Cavallo y Marx cuando el primer Plan Brady de 1992, cuyas catastroficas consecuencias vivimos hoy. Estos canjes no son más que unas bombas de tiempo que explotan a su debido tiempo, como el Brady nos explota hoy a nueve años de su implementación.
Ahora nos impondrán tres nuevos “Bonos Globales” con vencimientos en los años 2007, 2015 y 2031. Así, el gobierno hipoteca el país de nuestros hijos y nietos dejándoles nuevas bombas de tiempo, aunque seguramente esta vez y mucho antes que el 2015 y el 2037 habremos sucumbido a la nueva doctrina que ya empieza a asomar desde los centros de poder: el de Deuda por Territorio.
Pareciera que esa es la función ulterior de Cavallo-Marx: la entrega de territorio soberano a los intereses privados de la globalización. No será una entrega burda; posiblemente, ni siquiera tengan necesidad de arriar nuestra bandera .
Meramente se profundizará la “privatización” de la Patagonia, por ejemplo, según el criterio de la globalización que distingue claramente entre posesión y control. Nos permitirán muy posiblemente seguir en “posesión” de la patagonia o del NOA o del NEA, por cuanto lo importante para ellos es controlar crecientes pedazos del territorio argentino.
Los poderes agrupados en torno al CFR, la Trilateral Commission y la Americas Society, para quienes Cavallo y Marx trabajan, bien saben que el botín de haber ganado la Guerra Fría es el planeta entero. Ellos están convencidos que el planeta en su casi totalidad les pertenece. Por eso, poco les preocupa que los argentinos seamos “dueños” de la Argentina, si de todos modos ellos son dueños del planeta...
Argentina hoy es una colonia a la que no hay ninguna necesidad de controlar militarmente. Con managers locales efectivos como Cavallo, Marx, De la Rua y sus antecesores desde el Gral Videla y Martinez de Hoz en adelante, resulta más que suficiente.
Solo cabe repetir - ¡una vez más! - las sabias y proféticas palabras del gran Hipólito Yrigoyen cuando e fines de 1929 dijo que no temía tanto a los de afuera que nos quieren comprar como a los de adentro que nos quieren vender...
Bibliografía
[1] Ver “La Nación”, Buenos Aires, 17-May-01, pag. 1 A su vez, el estado argentino se presentó con el Estudio jurídic Cleary Gottlieb Steen & Hamilton.
[2] Miembro del CFR, ex-gobernador del Banco de la Reserva Federal, director para Norte América de la Trilateral Commission, presidente de la banca James Wolfensohn, de propiedad del actual presidente del Banco Mundial.
[3] Ver artículo del autor “El Imperio contra-ataca” disponible en La Editorial Virtual, en el sitio http://ar.geocities.com/ediciones2001
[4] Secundado por los Sres. Carlos Traboulsi, Héctor Valle, Alberto Guerberof y Jorge Enea Spilimbergo, actuando como abogado patrocinante el Dr. Juan Carlos Iglesias.
[5] Ver “Clarin” 20-Mayo-01 Secc. Economia, pag. 27
[6] Recuerda que Cavallo fue secretario de hacienda de la provincia de Córdoba en 1980/81 durante el gobierno del Gral. Chessaigne, luegoen 1981 fue asesor del ministro del interior, Gral. Horacio Liendo y finalmente, presidente del Banco Central de la Republica Argentina en 1982, desde donde estatuizó toda la deuda externa privada equivalente a unos U$S 13.000 millones en aquél momento).
[7] Ver fojas 11 y 12 de la mencionada demanda iniciada por Labaké. El resaltado es nuestro. Cabe acotar, a su vez, que Marx tambien fue entre 1982 y 1986, Gerente de Corporate Banking del Banco Río de la Plata y miembro del directorio y comité ejecutivo de Citicorp y Rio Banco de Inversionaes de las compañìas de seguros relacionadas – ambos bancos hoy se ven beneficiados con las comisiones y gastos fraudulentos aprobados por Cavallo, De la Rua y Marx.