En un pasaje de “El Quijote” Don Quijote aconseja a Sancho para cuando le toque gobernar en la ínsula. He aquí un fragmento de su diálogo:
“-–Ten cuenta, Sancho, de no mascar a dos carrillos, ni de erutar delante de nadie.
–Eso de erutar no entiendo –dijo Sancho.
Y Don Quijote le dijo:
–Erutar, Sancho, quiere decir regoldar, y este es uno de los más torpes vocablos que tiene la lengua castellana, aunque es muy significativo; y así, la gente curiosa se ha acogido al latín, y al regoldar dice erutar, y a los regüeldos, erutaciones…”.
Quiere decir que ya en tiempos de Cervantes “eructar” en público era inelegante y de mala educación, especialmente vedado a los gobernantes y demás altos funcionarios.
“Eructo”, según el DRAE, es “Acción y efecto de “eructar”, y este se define como “Expeler con ruido por la boca los gases del estómago”. “Eructar” es, por lo tanto, vocablo afín al verbo “peer: Arrojar o expeler la ventosidad del vientre por el ano”, pues se trata de operaciones bastante parecidas, aunque una se realiza por el ano y la otra por la boca.
No hay que confundir “eructo” con “erupción”, ni “eructar” con “erupcionar”. Este último significa, “dicho de un volcán: Entrar en erupción”. Y de “erupción” el DRAE registra, en su 3ª acepción, lo siguiente: “Emisión de materias sólidas, líquidas o gaseosas por aberturas o grietas en la corteza terrestre. Unas veces es repentina y violenta, como en los volcanes, y otras lenta y tranquila, como en las solfataras”.
“Eructar” y “eructo” son sinónimos de “regoldar” y “regüeldo”, palabras que hoy se usan poco. Y es curioso que en tiempos de Cervantes, según vimos en la cita de arriba, “regoldar” y “regüeldo” eran tenidos como vocablos de mal gusto, por lo que solía sustituírselos por “erutar” y “erutación”. Hoy quizás pudiera decirse lo contrario, pues no sería aventurado decir que “regoldar” y “regüeldo” parecen ser menos vulgares que “eructar” y “eructo”. Aquí me refiero sólo al dominio de las palabras, pues la acción de que se trata, en el campo de los modales es inelegante, grosera y de muy mal gusto, cualesquiera que sean las palabras con que la designemos.
“Regoldar” deriva del verbo latino “regurgitare”, y “eructar” del también latino “eructare”.
(*): Publicado en Últimas Noticias. Caracas, 23 de febrero de 2003. Reproducido con autorización del autor