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La visión que un árabe tiene del mundo árabe
Haim Hrarai

Lunes, 1 de mayo de 2006

El Árabe que escribió esto es: Haim Hrarai, físico teórico Cátedra, Davidson Institute of Science Education Ex Presidente, Weizmann Institute of Science (Traducción de Carlos Armando Figueredo Planchart Una Visión desde el Ojo de la Tormenta

Conferencia dictada por Haim Harare en una reunión de la Junta de Asesores de una gran corporación multinacional, en abril de 2004.

“Como ustedes saben, usualmente brindo el ‘entretenimiento’ científico y tecnológico en nuestras reuniones, pero en esta ocasión, nuestro Presidente sugirió que yo presentara mi opinión personal sobre los acontecimientos en la parte del mundo de donde provengo.

Nunca he sido ni nunca seré funcionario gubernamental y no poseo información privilegiada, Mi perspectiva se basa en lo que veo, en lo que leo y en el hecho de que mi familia ha vivido en esta región durante cerca de 200 años. Ustedes pueden considerar mis opiniones como las del proverbial chofer de taxi, a quienes ustedes le hacen preguntas, cuando visitan un país.

Podría haber compartido con ustedes algunos hechos fascinantes y algunas ideas personales acerca del conflicto árabe-israelí. Sin embargo, sólo tocaré el tema de paso. Prefiero dedicar la mayor parte de mis observaciones al cuadro más amplio de la región y su lugar en los acontecimientos mundiales. Me refiero a toda el área comprendida entre Pakistán y Marruecos, que es predominantemente árabe, predominantemente musulmana, pero que incluye muchos no-árabes y muchas minoría no musulmanas.

¿Por qué dejo de lado a Israel y a sus vecinos más inmediatos?. Porque Israel y cualquiera de los problemas relacionados con él, a pesar de lo que ustedes puedan leer u oír en los medios de comunicación social del mundo, no es el problema central en causa y nunca ha sido ese problema central en los violentos disturbios de la región.

Es cierto que hay un conflicto árabe-israelí que lleva 100 años, pero no es allí donde se desarrolla el drama principal.

Los millones que murieron en la guerra entre Irán e Irak nada tenían que ver con Israel.

Los asesinatos masivos que ocurren actualmente en Sudán, donde el régimen árabe-musulmán masacra a sus ciudadanos cristianos negros, no tienen nada que ver con Israel.

Los frecuentes informes provenientes de Argelia acerca de los asesinatos de centenares de civiles, en uno u otro pueblo, cometidos por otros argelinos, no tienen nada que ver con Israel. La raíz del problema es que toda la región musulmana está en total condición de disfunción, bajo cualquier estándar mundial, y lo habría estado incluso si Israel se hubiese unido a la Liga Árabe y si hubiese existido un Estado Palestino durante 100 años.

Los 22 países miembros de la Liga Árabe, desde Mauritania hasta los Estados del Golfo, tienen una población total de 300 millones, mayor que la de los Estados Unidos y casi tan grande como la de la Unión Europea antes de su expansión.

Tienen un área mayor que la de los Estados Unidos o de toda Europa.

Esos 22 países, con todo su petróleo y sus recursos naturales tienen un PTB combinado menor que el de los Países Bajos y Bélgica e igual al de California.

Con ese pobre PTB, las brechas entre ricos y pobres son mayores de lo que pueda creerse y muchos de los ricos ganaron su dinero no por éxito en los negocios, sino por ser líderes corruptos.

El status social de las mujeres está muy por debajo del tuvieron las mujeres en el Mundo Occidental hace 150 años.

Los derechos humanos están por debajo ce cualquier estándar razonable, a pesar del hecho grotesco de que Libia preside la Comisión de Derechos Humanos de la ONU.

Según un informe elaborado por un comité de intelectuales árabes y publicado bajo las auspicios de la O.N.U., el número de libros traducidos por todo el mundo árabe es mucho menor de lo que la pequeña Grecia traduce.

El número total de publicaciones científicas de 300 millones de Árabes es menor que el 6 millones de Israelíes.

Las tasas de nacimiento en la región son muy elevadas, con lo que se aumentan la pobreza, las brechas sociales y la declinación cultural.

Y todo esto ocurre en una región que tan sólo hace 30 años, era considerada como la próxima parte rica del mundo, y en un área musulmana, que desarrolló, en algún momento de la historia, una de las culturas más avanzadas del mundo.

Cabe decir que esto crea un campo de cultivo sin precedente para los dictadores, las redes de terror, el fanatismo, la incitación, suicidios, asesinatos y retroceso general.

También es un hecho que casi todos en la región le echan la culpa de esa situación a los Estados Unidos, a Israel, a la Civilización Occidental, al Judaísmo y al Cristianismo, a cualquier persona o cosa, salvo a ellos mismos.

Una palabra acerca de los millones de seres decentes, honestos, buenos que o bien son musulmanes devotos o no son muy religiosos pero que crecieron en el seno de familias musulmanas: Son dobles víctimas de un mundo exterior, que ahora desarrolla la islamofobia, y de su propio medio, que les parte el corazón al ser totalmente disfuncional. El problema es que la vasta mayoría silenciosa de estos musulmanes no es parte del terror ni de la instigación, pero tampoco se enfrenta a ellas. Se convierten en cómplices por omisión, y ello se aplica a los líderes políticos, a los intelectuales, a los hombres de negocio y a muchos otros. Ciertamente, muchos de ellos pueden distinguiré ente lo bueno y lo malo, pero temen expresar sus opiniones.

Los acontecimientos de los últimos años han amplificado cuatro problemas impactantes que siempre han existido, pero nunca habían sido tan amenazantes como en el revuelo que hay ahora en la región. Pueden pasar algunos años más antes de que todos reconozcan que se trata de una Guerra Mundial, pero es que ya estamos bien metidos en ella.

Los siguientes son los cuatro pilares principales del Conflicto Mundial actual, o tal vez ya podríamos referirnos a ellos como la “Tercera Guerra Mundial no declarada”:

1. El primer elemento es el asesinato con suicidio. Los asesinatos con suicidios no son un invento nuevo pero se han hecho populares —si es que puedo valerme de tal expresión— sólo recientemente. Incluso después del 11 de septiembre, parece que la mayor parte del Mundo Occidental no logra aún entender en qué consiste esa arma. Es un arma psicológica muy poderosa. Su impacto directo real es relativamente menor. El número total de víctimas de cientos de asesinatos con suicidio dentro de Israel en los últimos tres años es mucho más reducido que el de muchos terremotos, Hay más personas que mueren de SIDA en un día en África que todos los rusos que murieron por acción de los asesinos suicidas musulmanes basados en Chechenia desde que comenzó el conflicto. Saddam mató, mensualmente, más personas que todas las que murieron por asesinatos con suicido desde la ocupación de Irak por parte de la Coalición.

¿Cuál es entonces todo este alboroto respecto de las matanzas con suicidio? Dan lugar a noticias de primera plana. Es espectacular. Es aterrador, Es una muerte muy cruel con cuerpos desmembrados y graves heridas que marcan por toda la vida a las víctimas. La televisión siempre muestra las imágenes con lujo de detalle. Uno de esos asesinatos, con la ayuda de la cobertura histérica de los medios, puede destruir la industria turística de un país que tardaría en recrearse por mucho tiempo, tal como fue el caso en Bali y en Turquía.

Pero el temor proviene del hecho indiscutido de que no hay defensa ni medidas preventivas que puedan tener éxito contra un asesino suicida determinado. Esto no ha logrado aún penetrar en el pensamiento del Mundo Occidental. Los Estados Unidos y Europa están mejorando constantemente su defensa contra el último asesinato, no contra el próximo. Podemos ingeniarnos para tener la mejor seguridad en los aeropuertos en el mundo, pero si alguien quiere asesinar suicidándose, no hace falta que aborde un avión para inmolarse y matar muchas personas. ¿Quién podría detener a un asesino suicida en medio de una fila de pasajeros que esperan para pasar por el detector de metales? ¿Qué decir de las colas en los puestos de chequeo durante un período de congestión de alta temporada? Coloque un detector de metales en cada estación de tren en España y lo terroristas viajarán en autobús. Proteja los autobuses y se volarán en las salas de cine, en los centros comerciales, las escuelas y los hospitales. Ponga guardias frente a cada sala de conciertos y siempre habrá una cola de personas esperando ser chequeadas por los guardias y la cola será el blanco, sin que se hable de matar los propios guardias. Tal vez se pueda reducir en cierto grado la vulnerabilidad con medidas de prevención y defensa y con estrictos controles fronterizos pero no se puede eliminar el peligro y ciertamente no se puede ganar la guerra defensivamente. ¡Y se trata de una guerra!

¿Qué hay detrás de los asesinatos suicidas? Dinero, poder e instigación criminal con sangre fría, nada más. Nada tiene que ver con verdaderas creencias religiosas fanáticas,. No hay un solo predicador musulmán que se haya inmolado. No hay ningún familiar de alguna persona influyente que lo haya hecho. ¿No creería usted que algunos de los líderes religiosos estarían dispuestos a inmolarse ellos mismos, o a convencer a sus hijos de que lo hicieran, si se tratara realmente de un acto de supremo fervor religioso? En lugar de ello, envían mujeres parias, niños ingenuos, personas retardadas y jóvenes cabezas calientes instigados. Les prometen las delicias, casi todas sexuales, del otro mundo, y les pagan generosamente a sus familias después de realizado el acto supremo y de que haya muerto un número suficiente de personas inocentes.

Los asesinatos suicidas tampoco tienen que ver con pobreza y desesperación. La región más pobre del mundo. Por mucho, es África. Allí nunca ocurren esos crímenes. Hay mucha gente desesperada en el mundo, en diferentes culturas, países y continentes. La desesperación no le suministra a nadie explosivos, reconocimientos de los sitios ni transporte. Ciertamente había mayor desesperación en el Irak de Saldan que en el Irak de Paul Bremmer, y nadie se inmoló. Un asesinato suicida es simplemente una arma viciosa de terroristas crueles, inhumanos, bien dotados de fondos, sin consideración alguna por la vida humana, incluyendo la vida de sus compatriotas, pero con una muya lata consideración de su propio bienestar acomodado y su sed de poder.

La única manera de luchar contra esta nueva arma “popular” es idéntica a la que se utiliza para combatir contra el crimen organizado o contra los piratas en alta mar: con actos de ofensiva.

Tal como en el caso del crimen organizado, es crucial que las fuerzas que estén en la ofensiva se unan y es crucial que se llegue al tope de la pirámide del crimen. No se puede eliminar el crimen organizado arrestando al pequeño vendedor de drogas en una esquina. Hay que ir contra la cabeza de la “Familia”,

Si parte del público lo apoya, otros lo toleran, muchos lo temen y algunos tratan de explicarlo siempre aduciendo la pobreza o una niñez miserable, el crimen organizado prosperará y así lo hará también el terrorismo.

Los Estados Unidos ahora lo entienden, después del 11 de septiembre. Rusia está empezando a entenderlo. Turquí lo entiende bien. Mucho temo que la mayor parte de Europa aún no lo entiende. Desgraciadamente, parece que Europa lo entenderá después sólo si esos asesinatos suicidas proliferen de manera alarmante en Europa. Los trenes españoles y las bombas en Istanbul sólo son el comienzo. Es absolutamente indispensable que haya unidad del Mundo Civilizado en el combate contra este horror. Esto no se logrará sino cuando Europa despierte.

2. El segundo ingrediente lo forman las palabras, para ser más precisos, las mentiras. Ellas matan gente. Con frecuencia se dice que los políticos, los diplomáticos y tal vez también los abogados y los hombres de negocio a veces deben mentir, como parte de su vida profesional. Pero las norma de la política y de la diplomacia son infantiles, si se las compara con el nivel de instigación y del total de las fabricaciones absolutamente deliberadas, que han alcanzado nuevos niveles en la región de la que estamos hablando. Un número increíble de personas en el mundo árabe cree que el 11 de septiembre nunca ocurrió, o que fue una provocación americano, o mejor aún, un complot judío.

Seguramente ustedes todos recuerdan al Ministro de Información de Irak, el Sr. Mouhamad Said al-Sahaf y sus conferencias de prensa en tiempos de guerra cuando las fuerzas de los Estados Unidos ya estaban dentro de Bagdad. La desinformación en tiempo de guerra es un táctica aceptada. Pero presentarse, día a día, y formular declaraciones tan absurdas que todos sabían que eran mentiras, sin que ni siquiera se le ridiculice en su propio medio, sólo puede suceder en esta región. El Sr. Sahaf se convirtió eventualmente en un icono popular como bufón de corte, pero ello no impidió que algunos periódicos supuestamente respetables le dieran igual cobertura. Tampoco impide que la prensa occidental les dé crédito, cada día, incluso ahora a semejantes embusteros. Después de todo, si se quiere ser anti-semita, hay maneras sutiles de hacerlo. No hace falta alegar que el holocausto nunca ocurrió, ni que el templo en Jerusalén nunca existió. Pero algunos líderes les dicen a millones de Musulmanes que esas afirmaciones son ciertas. Cuando esos mismos líderes dan otras declaraciones, los medios occidentales las difunden como si fuesen ciertas.

Sucede a diario que esa misma gente, que financia, arma y despacha a los asesinos suicidas condenan la acción en inglés frente a las cámaras de televisión occidentales, cuando se dirigen a una audiencia mundial, que en parte llega incluso a creerles. Rutinariamente se oye todos los días al mismo líder dando declaraciones en sentido opuesto, en árabe, a su pueblo y en inglés al resto del mundo. La incitación por parte de la televisión árabe, acompañada de imágenes de horror de cuerpos mutilados, se ha convertido en un arma poderosa de quienes mienten, distorsionan y quieren destruir todo.

Se educa a los niños, por un lado en odio profundo de unos y en la gran admiración de los supuestos mártires. El Mundo Occidental no parece darse cuenta de ello porque su propios tele visores por lo general están sintonizados en novelas y en espectáculos de juegos. Les recomiendo, a pesar de que la mayor parte de ustedes no entiende el árabe, que vean el canal de Al Jazeera de vez en cuando. No creerán lo que vean sus propios ojos.

Pero las palabras también trabajan de otros modos, mas sutiles. Vemos como una demostración en Berlín donde ondean banderas en apoyo al régimen de Saddam y exhibiendo bebés de tres años disfrazados de asesinos suicidas, es relatada por la prensa y por los líderes políticos como una “demostración pacífica.” Usted pueda apoyar la guerra contra Irak u oponerse a ella, pero referirse a los partidarios de Saddam, Arafat o Bin Laden como activistas de la paz es demasiado. Una mujer ent5ra en un restaurante israelí a mediodía, come, observa familias con ancianos y niños que almuerzan en las mesas vecinas, y paga la cuenta. Entonces se inmola en una explosión, matando 20 personas, incluyendo muchos niños, cuyas cabezas y cuyos miembros se riegan por el restaurante. Varios líderes árabes dicen que es una “mártir” y la prensa europea la tilda de “activista.” Los dignatarios condenan el acto pero visitan a su familias en duelo y el dinero fluye.

Hay un nuevo juego en la ciudad: El asesino en cuestión es llamado “el ala militar”, quien le paga, lo equipa y lo envía es llamado ahora “el ala política” y la cabeza de la operación se le dice el “líder espiritual”. Hay muchos otros ejemplos de tal nomenclatura digna de Orwell, que no sólo los jefes terroristas sino también los medios de comunicación occidentales emplean todos los días. Fue Joseph Goebbels quien que si uno repite una mentira mil veces ella se convierte en verdad.

3. El tercer aspecto es el dinero. Son inmensas las sumas de dinero que habrían podido resolver muchos problemas sociales en esta región disfuncional del mundo, las que se canalizan a través de tres círculos concéntricos que apoyan la muerte y el asesinato.

En el círculo central se hallan los propios terroristas. Las sumas de dinero financian sus viajes, los explosivos, los escondites y la búsqueda permanentes de fáciles blancos vulnerables. Esos círculos internos son financiados por estados terroristas como Irán y Siria y, hasta hace poco, también por Irak y Libia así como antes por algunos de los regímenes comunistas. Estos estados, así como la Autoridad Palestina, son los refugios de los mayoristas del terror.

Los rodea un segundo círculo con mayor diámetro, formado por los apoyos directos, los planificadores, los comandantes, los predicadores, personas éstas todas que llevan una vida, por lo común muy confortable, actuando como infraestructura del terror.

Finalmente. Hallamos el tercer círculo de las organizaciones conocidas como religiosas, educativas y de bienestar que, si bien es cierto hacen algún bien, alimentan a quienes tienen hambre y brindan algo de educación escolar, también le lavan el cerebro a una nueva generación con odio, mentiras e ignorancia. Este círculo opera fundamentalmente a través de mezquitas, las escuelas de lengua árabe llamadas madrasas y otros establecimientos religiosos que igualmente lo hacen a través de la instigación de los medios electrónicos e impresos.

Es este último círculo el que se asegura de que las mujeres sigan siendo inferiores, de que no pueda pensarse en democracia y de que la exposición al mundo exterior sea mínima.

Ese mismo círculo es jefe de fila al culpar a todos los que estén fuera del mundo musulmán, de todos las miserias de la región.

El círculo externo es financiado por Arabia Saudita, pero también a través de donaciones de algunas comunidades musulmanas en los Estados Unidos y en Europa y, y en un menor grado por donaciones de Gobiernos europeos a diversas organizaciones no gubernamentales, así como por ciertas organizaciones de las Naciones Unidas, cuyas metas pueden ser nobles pero que están infectadas y explotadas por agentes del círculo exterior.

Hablando figurativamente, este círculo exterior es el guardián, el que se asegura de que la gente mire y oiga hacia adentro, hacia el círculo más interno de terror, en vez de hacia el mundo exterior. Algunos sectores de ese mismo círculo exterior de hecho operan como resultado de temor a, o chantaje por parte de los círculos más internos. El pavoroso factor adicional es la elevada tasa de nacimientos. La mitad de la población del mundo árabe está por debajo de la edad de 20 años, la edad más permeable frente a la instigación, que garantiza dos generaciones adicionales de odio ciego.

Algunos de los líderes de esos varios círculos viven con mucho confort proveniente de su botín. Sus hijos están en los mejores colegios privados de Europa y no en los campos de entrenamiento de los asesinos suicidas. Los soldados de la “Jihad” concurren en paquetes de turismo de la muerte en Irak y otos sitios considerados “calientes”, mientras algunos de sus líderes esquían en Suiza. La Sra. Arafat, que vive en París con su hija, recibe decenas de miles de dólares mensuales de la supuestamente fallida Autoridad Palestina, mientras que un típico líder de anillo de la Al-Aksa [la violenta Intimada de la década de los 2000] que reportaba a Arafat, sólo recibe un pago en efectivo de unos doscientos dólares, para ejecutar asesinatos al detal.

4. El cuarto elemento del actual conflicto mundial es el desconocimiento absoluto de todas las leyes. El mundo civilizado cree en la democracia, en el estado de derecho, incluyendo el derecho internacional, los derechos humanos, la libre expresión y la prensa libre, entre otros derechos y libertades. Hay anticuados hábitos ingenuos tales como respetar los sitios y los símbolos religiosos, no valerse de ambulancias y hospitales para actos de guerra, evitar la mutilación de cadáveres y no valerse de niños como escudos humanos o bombas humanas. Nunca en la historia, ni siquiera en la era nazi, hubo tanta falta de consideración por todo lo anterior como la que observamos hoy en día. Cada estudiante de ciencias políticas debate sobre el modo de impedir que una fuerza antidemocrática gane una elección democrática y suprima la democracia. Hay otros aspectos de una sociedad civilizada que también deben tener limitaciones. ¿Puede un policía disparar contra alguien que trata de matarlo? ¿Puede un gobierno escuchar conversaciones telefónicas de terroristas y de traficantes de drogas? ¿Lo protege a uno la libertad de expresión cuando grita “fuego” en un trato lleno de espectadores? ¿Debe haber pena de muerte en el caso de asesinatos múltiples? Son todos estos los dilemas anticuados. Pero ahora tenemos todo un nuevo juego:

¿Se toma acción contra una mezquita que sirve de almacén de municiones de terroristas?

¿Se responde a los disparos provenientes de quienes atacan desde un hospital?

¿Se irrumpe en una iglesia tomada por terroristas que tienen a los sacerdotes como rehenes?

¿Se revisan todas las ambulancias después de que algunos asesinos suicidas se han valido de ambulancias para alcanzar sus objetivos?

¿Se desnuda a cada mujer porque una pretendió estar embarazada y cargaba una bomba suicida sobre su vientre?

¿Le retorna usted el fuego a alguien que trata de matarlo, situado a propósito detrás de un grupo de niños?

¿Ataca usted un cuartel terrorista oculto en un hospital mental?

¿Le dispara usted a un reconocido asesino que se mueve deliberadamente de un sitio a otro, rodeado de niños?

Todo lo anterior ocurre a diario en Irak y en las áreas palestinas. ¿Qué hace usted? Pues bien, usted no quiere enfrentarse al dilema. Pero no puede evitarse.

Supóngase, en aras de la discusión que alguien se hospedara abiertamente en una dirección bien conocida de Teherán, como huésped del Gobierno iraní y financiado por el mismo y ejecutara abiertamente una atrocidad tras otra en España o Francia, matando cientos de personas inocentes, aceptando responsabilidad por los asesinatos, prometiendo, a través de entrevistas en la televisión pública, repetir actos semejantes, mientras el Gobierno iraní condena públicamente esos actos pero sigue brindándole asilo, invitándolo a participar en funciones oficiales y tratándolo como un gran dignatario. Les dejo la tarea de figurarse qué habrían hecho España o Francia, en tal situación.

El problema es que el mundo civilizado sigue teniendo ilusiones acerca del estado de derecho en un ambiente totalmente fuera de la ley. Es como jugar jockey sobre hielo incluyendo en el equipo a una patinadora artística o como tratar que un jugador de ajedrez noquee un peso pesado. Del mismo modo en que ningún país tiene leyes contra los caníbales que devoren a su primer ministro, porque tal acción es impensable, el derecho internacional no contempla directamente el caso de asesinos que disparan desde hospitales, mezquitas y ambulancias bajo la protección de su Gobierno o sociedad.

El derecho internacional no sabe cómo tratar el caso de alguien que envía a sus hijos a lanzar piedras, se escuda detrás de ellos y dispara, amparado por la inmunidad y que, por lo tanto, no puede ser arrestado porque goza del asilo brindado por un Gobierno.

El derecho internacional no sabe cómo tratar el caso de un líder de asesinos hospedado con el confort propio de un rey en un país que pretende condenar sus actos o que apenas alega que carece de la fuerza para arrestarlo. Lo más sorprendente es que todos estos bandido piden protección bajo el derecho internacional y definen a todos los que los atacan como “criminales de guerra.” Y hay medios de comunicación social occidentales que reproducen esos alegatos.

La buena noticia es que todos esto es temporal, porque la evolución del derecho internacional siempre ha logrado que éste se adapte a la realidad. El castigo del asesinato suicida debería ser la muerte o el arrestos antes del asesinato, no mientras ocurre ni después. Después de cada guerra mundial, las normas del derecho internacional han sido modificadas, y ocurrirá lo mismo después de la actual. Pero mientras estemos en la zona de penumbra es mucho el daño que puede causarse.

El cuadro que he descrito no es bonito. ¿Qué podemos hacer al respecto? A corto plazo, sólo luchar y ganar. A largo plazo: sólo educar a la próxima generación y abrirse al mundo. Los círculos más internos pueden y deben ser destruidos por la fuerza.

Los círculos externos no pueden ser eliminados por la fuerza. Aquí necesitamos hambrear financieramente a la elite organizadora, más poder para las mujeres, más educación, respuesta propagandística, boicot cuando sea factible y acceso a los medios de comunicación occidentales, a Internet y a la escena internacional. Por encima de todo, necesitamos una unidad total y absoluta y la determinación del mundo civilizado contra todos los tres círculos de la maldad.

Permítanme, brevemente, salirme de mi supuesto papel de chofe de taxi y retornar a la ciencia. Cuando usted tiene un tumor maligno, usted puede extirpar el tumor quirúrgicamente, También puede agotarlo impidiendo que le llegue la sangre de otras partes del cuerpo, impidiendo así que nuevos “aportes” hagan que el tumor se riegue. Si usted quiere asegurarse, lo mejor es hacer ambas cosas. Pero, antes de que usted luche y gane por la fuerza o de otro modo, usted tiene que darse cuenta de que está en guerra, y tal vez a Europa ello le tomará algunos años más.

Para ganar, es necesario, en primer lugar, eliminar los regímenes terroristas, de modo que ningún Gobierno en el mundo sirva de guarida para esa gente. No quiero comentar aquí acerca del tema de saber si el ataque a Irak encabezado por los Estados Unidos se justificó desde el punto de vista de las armas de destrucción masiva o de cualquier otro argumento anterior a la guerra, pero puedo observar el mapa de Asia occidental después de la guerra. Ahora que Afganistán, Irak y Libia están fuera, quedan dos estados terroristas y medio : Irán, Siria y el Líbano, este último como colonia Siria.N. del T. Tal vez habría que añadir Sudán a la lista. Como resultado de la conquista de Afganistán y de Irak, tanto Irán como Siria está rodeados ahora totalmente por territorios que no son amigos de ellos, Irán está rodeado por Afganistán, por los Estados del Golfo y por las Repúblicas Musulmanas de lo que fue la Unión Soviética. Siria está rodeada por Turquía, Irak, Jordania e Israel. Se trata de un significativo cambio estratégico y el mismo ejerce mucha presión sobre los países terroristas. No sorprende que Irán esté tan activo tratando de instigar un alzamiento shiita en Irak. No sé si el plan americano consistió efectivamente en rodear tanto a Irán como a Siria, pero ese fue el resultado.

En mi humilde opinión, el primer peligro para el mundo hoy es Irán y su régimen, Definitivamente, tiene ambiciones de regir sobre amplias áreas y de aumentar su influencia en todas las direcciones. Tiene una ideología que proclama supremacía sobre la cultura occidental. Es despiadado. Ha demostrado que puede ejecutar elaborados actos terroristas sin dejar muchas huellas, valiéndose de embajadas iraníes. Es claro que está tratando de desarrollar armas nucleares. Sus así llamados moderados y conservadores desempeñan su propia versión virtuosa del juego del “buen policía contra el mal policía”, Irán patrocina el terrorismo sirio y ciertamente está detrás de muchas de las acciones en Irak, financia plenamente a la Hezbollah y, a través de ella, al Hamas de Palestina y a la Jihad Islámica, realizó actos de terror por lo menos en Europa y América del Sur y probablemente también en Uzbekistán y Arabia Saudita. Es cierto que lidera un consorcio multinacional del terror que incluye, como jugadores menores a Siria, el LíbanoN. del T. y ciertos elementos shiitas en Irak. Sin embargo, la mayoría de los países europeos siguen comerciando con Irán, tratan de apaciguarlo y se niegan a leer las señales claras.

Para ganar la guerra también es necesario secar los recursos financieros del conglomerado del terror. No tiene sentido tratar de entender las diferencias sutiles entre el terror sunni de Al Qaeda y Hamas y el terror shiita de Hetzbolla, Sadr y otras empresas inspiradas por Irán. Cuando sirven a sus necesidades comerciales, todas colaboran espléndidamente.

Es crucial que se detenga el apoyo saudita y todo otro al círculo exterior, que es el campo de cultivo fértil del terror, Es importante monitorear todas as donaciones del Mundo Occidental a las organizaciones islámicas, monitorear las finanzas de las organizaciones de auxilio internacional y reaccionar con poderosas medidas económicas frente a cualquier signo de ayuda financiera a los tres círculos del terrorismo.

También es importante actuar decididamente contra la campaña de mentiras y fabricaciones para monitorear a aquellos medios de comunicación occidentales que colaboran con ella ingenuamente, por interés financiero o de otro modo.

Por encima de todo, nunca rendirse al terror. Nadie sabrá si la reciente elección en España hubiese tenido otro resultado de no haber sido por los atentados con bombas de los días anteriores. Pero en realidad ello no importa. Lo que importa es que los terroristas cree que lograron el resultado y que vencieron al sacar a España de Irak. Lo que ocurrió en España seguramente terminará siendo extremadamente costoso para los demás países europeos, incluyendo a Francia, que ahora está expulsando a predicadores instigadores y prohibiendo los velos e incluyendo a otros que enviaron tropas a Irak. A la larga, la propia España pagarán un precio aún más caro.

¿Es acaso un mundo árabe democrático la solución? Si por democracia entendemos elecciones libres pero también prensa libre. Libertad de expresión, un sistema judicial que funcione, derechos políticos, igualdad para las mujeres, libertad de viajar al extranjero, exposición a los medios y las ideas internacionales, leyes contra la instigación racial y contra la difamación, y evitar comportamiento fuera de la ley en lo que respecta a hospitales, sitios de veneración y niños, entonces sí, la democracia es la solución.

Si por democracia se entiende sólo elecciones libres, es probable que se elegirá al régimen más fanático, aquel cuya instigación y cuyas fabricaciones sean las más inflamantes. Ya lo hemos visto en Argelia y, en cierta medida, en Turquía. Volverá a ocurrir, si no se preparan las base con sumo cuidado, Por otro lado, cierta democracia de transición, como en Jordania, puedes ser una mejor solución temporal, que tienda el camino para la cosa real, tal vez del mismo modo en que una democracia repentina no funcionó en Rusia y no habría funcionado en China.

No dudo en que el mundo civilizado prevalecerá. Pero mientras más tardemos en entender el nuevo paisaje de esta guerra, tanto más costosa y dolorosa será la victoria. Europa, más que cualquier otra región, es la llave. Su comprensible retroceso frente a las guerras, después de los horrores de la Segunda Guerra Mundial, puede costar miles de víctimas inocentes adicionales, antes de que cambie la marea,

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