CARACAS, Venezuela, 19 de noviembre — Miles de personas opuestas al Presidente Hugo Chávez y a la toma de la policía de esta ciudad por parte de sus militares marcharon por las calles hoy exigiendo que el cuerpo policial volviera al control civil.
La protesta, que fue más reducida que las marchas anteriores, fue pacífica a pesar de vociferante, con tropeles de miembros de la clase media en protesta hacían sonar las cacerolas, soplaban pitos y cantaban consignas contra Ch·vez.
Al acercarse a unas pocas cuadras de la Asamblea Nacional, fueron recibidos con mofas y pitas de los partidarios de Chávez que eventualmente fueron desalojados con bombas lacrimógenas lanzadas por tropas de la Guardia Nacional para permitirle a una delegacion que le entregara una declaración a la Asamblea Nacional.
La delegación estaba formada por 12 alcaldes y gobernadores, quienes dijeron que la toma de la policía por parte del Sr. Chávez era otro signo más de un gobierno autocrítico que pretende permanecer en el poder a pesar de las protestas presentes por doquier.
Durante el fin de semana, el Sr. Chávez dijo que le había ordenado a la Guardia Nacional que interviniera a la Policía Metropolitana de Caracas porque una disputa laboral había conducido al cuerpo al punto de que la seguridad pública estaba en peligro.
Alfredo Peña, quien como Alcalde de Caracas normalmente nombra al jefe de la policía, dijo que el Sr. Chávez debía someterse a un referendo consultivo exigido recientemente por más de dos millones de personas. El Sr. Chávez ha rechazado la sugerencia como inconstitucional, a pesar de que los opositores habían fijado antes una fecha tope tan pronto como en diciembre para que aceptara o rechazara la propuesta.
“Creemos en la democracia y en una gran alianza cívica para sacar a este hombre del poder con votos,” dijo el Sr. Peña cuando subía por las escaleras de la asamblea. “Con votos, antes de que nos mate a tiros.”
Añadió que la opinión estaba lista para valerse de otro paro nacional para forzar el asunto en cuestión. Podría afectar la producción petrolera del pais, en vista de que Venezuela es el quinto mayor exportador de petróleo del mundo. “Puedo decir que están dadas las condiciones para una gran rebelión nacional en Venezuela,” dijo. “Una que sea civil y pacífica.”
El Sr. Peña introdujo ayer una solicitud de amparo ante el Tribunal Supremo para restaurar el mando civil de la policía, y la Corte le asignó la ponencia a un magistrado, quien deberá presentarla para que la sala correspondiente tome una decisión.
Henry Vivas, el jefe de la policía que fue destituido por Chávez durante el fin de semana, marchó junto con quienes protestaban, montado como pasajero de una motocicleta mientras la multitud le daba vítores o corrían para tocarle la espalda. Actuó como si siguiera al mando.
“Espero que el Tribunal nos apoyará,” dijo el Sr. Vivas. “Estamos haciendo nuestro trabajo, y eso es lo importante.”
Según Reuters, Chávez dijo que el país seguía funcionando a pesar de las protestas. Pero también dijo que tenía que dedicar “demasiado tiempo” en ocuparse de ellas.
“Golpes, huelgas, marchas, amenazas, “ dijo. “Todo esto le hace daño a todo el mundo y genera una situación de inestabilidad, de temores y falta de confianza.”
La marcha fue promovida para apoyar a la policía, que según muchos de quienes protestaban era la única fuerza que los protegía de la violencia ejercida por los partidarios del gobierno,
“Los policías metropolitanos son los únicos que están en la calle para protegernos,” dijo Irama Llovera, una empleada pública que observaba la marcha durante su receso para almorzar. “Si nos quitan esa policía, pueden arrebatarnos nuestros derechos. Eso es antidemocrático.”
“Ni un paso atras,” dijo Iván Pérez, mientras esperaba para marchar con una gran bandera sobre su hombro. “Tenemos que salir de este hombre, él ha dividido al país en dos campos.”
Los bandos antagonistas se acercaron después de que la marcha serpenteaba a través del centro de la ciudad y llegaba a las calles cercanas a la Asamblea Nacional. Varios centenares de partidarios del Sr. Chávez gritaban insultos y hacían gestos obscenos, mientras ambos lados estaban separados por una línea de policías y Guardias Nacionales con equipo antimotín.
“No pasarán” vociferaba Belkis Alvarado, una partidaria de Chávez. “Ellos quieren apoderarse del país a pesar de Chávez es el único que gobierna. Él es el presidente de los pobres. Él es el presidente del pueblo. Ellos no son el pueblo. Nosotros los somos.”
Varios alcaldes y gobernadores se reunieron con otros tantos ministros del gobierno en un encuentro convocado por la Organización de Estados Americanos. César Gaviria, el secretario general de la organización, quien ha mediado entre el gobierno y la oposición desde la semana pasada, dijo que esperaba progreso tan pronto como se reanudaran las negociaciones el miércoles.
“Espero que las partes estén tratando de estar listas para conversar sobre el asunto real, que es una solución electoral, dijo el Sr. Gaviria. “Soy de la opinión de que ambas partes estén muy comprometidas con la mesa de negociación. Ellos saben lo que tienen que hacer para buscar una solución electoral.”