Caracas, Viernes, 18 de abril de 2014

Sección: Internacionales

ENVIAR A UN AMIGO  |  ENVIAR AL DIRECTOR

Precios del petróleo y polos de poder

Roberto Palmitesta D.

Jueves, 18 de enero de 2001

El año 2000 fue particularmente importante para todo lo relativo al area petrolera, al producirse dos eventos significativos que pueden afectar sensiblemente el mundo energético en el futuro cercano. El primer evento fue la triplicación del precio del crudo, un fenómeno que no se experimentaba desde la década de los 70, cuando los precios de multiplicaron por diez. El otro evento fue la elección de otro Bush a la presidencia de la mayor potencia mundial, un hombre muy relacionado con la industria petrolera y que ofreció en su campaña reducir la alta dependencia de EEUU del crudo importado. Ambos eventos hacen predecir grandes cambios en el mundo energético a corto y mediano plazo, que a su vez aceleren el fin eventual de la era del petróleo. Todo indica que el llamado “oro negro” -o “excremento del diablo”, según el punto de vista- dejará de ser, para mediados del siglo XXI el combustible motor de la economía del planeta y el causante de guerras y maquinaciones geopolíticas, aunque siempre conservará cierto valor como materia prima para una multitud de productos industriales

Analizando primero el hecho de la llegada de Bush al poder, se sabe que su familia tiene grandes intereses y relaciones en la industria petrolera tejana, que seguramente influirán sobre sus decisiones en esta materia. Así, el nuevo presidente tratará de estimular la producción local de petróleo, ofreciendo incentivos y obviando restricciones tanto ambientales como impositivas, de modo que la producción y la refinación tenga mejores perspectivas a mediano plazo. Esto no necesitará mucha ayuda del ejecutivo, pues los mayores precios actuales ya ofrecen suficiente rentabilidad para las empresas nacionales que se dediquen más firmemente a esta actividad.. Pero aunque el petróleo de Alaska y de regiones marginales o costa afuera de EEUU será extraído con mayor intensidad, es probable que esa nación seguirá dependiendo del petróleo importado por mucho tiempo más, a raíz de la voracidad con que su economía se nutre de los hidrocarburos para el transporte y sus plantas termoeléctricas.

Por esto, es lógico que, ante la estrategia de precios justos (o altos, según ellos) de la OPEP, la superpotencia se abocará a explotar nuevas áreas petrolíferas de ultramar. Ya se habla de desarrollar el potencial de Marruecos –una nación tradicionalmente cercana a Occidente- y en los ricos yacimientos del golfo de Guinea, ahora que Nigeria tiene un gobierno estable y amistoso (por algo Clinton lo visitó el año pasado).Se habla también de explotar los yacimientos de Chad y transportar el crudo a puertos del Atlántico a través de Camerún. Asimismo el área gasífera del Mar de Barents, al norte de Rusia, ofrecen un gran potencial, al descubrise nuevos yacimientos costa afuera, que podrían suplir eventualmente casi todas las necesidades europeas. El territorio ruso es tan extenso que seguramente contará con otras zonas petroleras, y aunque Rusia haya perdido muchos yacimientos próximos al Mar Caspio por la desintegración de la Urss (de ahí la guerra de Chechenia), ya muchas empresas occidentales se están asegurando de tener una parte de la torta petrolera en los países que heredaron dichos yacimientos, como Turkmenistán, Azerbayán y Kazakistán. Otras zonas prometedoras se encuentran en el sudeste de Asia (Vietnam, Indonesia) y en el continente americano existen grandes yacimientos de petróleos no convencionales en México y Canadá. En fin, todo indica que no faltará petróleo en el futuro cercano..

La estrategia central de EEUU parece ser la de contar nuevas fuentes en países no OPEP de modo que no se vea tan afectada por las restricciones de producción que está implementando esa organización para mantener los precios a su nivel actual, que los países cosnumidores consideran un poco altos para su gusto, ya que se refleja en el precio de la gasolina, el gasóleo y el combustóleo, y por lo tanto adquiere un cariz político a la hora de las elecciones por su efecto inflacionario. No se puede olvidar que el pueblo estadounidense siempre ha sido muy sensible al aspecto económico y que los bajos precios de la energía han sido el secreto de su crecimiento económico. El aumento del crudo ha sido uno de los factores causantes de la actual desaceleración económica en ese país, como lo fue igualmente de la seria recesión de principios de los 80. El intento actual de la OPEP de mantener los precios dentro de la banda de 22 a 28 dolares por barril, puede dar resultados a corto plazo, ya que el mundo occidental no está preparado para la escasez de suministro, pero a la larga muchos creen que será contraproducente ya que estimulará la búsqueda de otros yacimientos, la conservación energética, el uso de energías alternativas, el desarrollo de motores más rendidores o eléctricos y una mayor disponibilidad de combustibles orgánicos(alcoholes,éteres).

Estos cambios habían ya empezado a producirse en las décadas de los 70 y 80, después de las crisis petroleras desencadenadas por las guerras en el Mediano Oriente, pero luego fueron frenados al ir regresando el crudo a precios más moderados entre 10 y 20 dolares por barril. Aún a estos niveles bajos, el petróleo siguió siendo un producto rentable, lo que demuestra la amplia plusvalía que tiene ese producto por su valor estratégico y su importancia económica, lo cual permite que no siga las reglas usuales del mercado, donde se permite usualmente una ganancia neta inferior al 20% para productos industriales con relaciones de demanda/oferta normales.

Así, el intento de cartelizar la producción y controlar el precio del crudo mediante restricciones artificiales, ha tenido múltiples efectos en la economía mundial, especialmente en el área inflacionaria. Esta diferencia notable entre el costo de producción y el precio final tanto del crudo como de sus derivados, es la causa de muchas anomalías, tensiones, crisis y conflictos, como los que hemos visto en el último cuarto de siglo, y donde el consumidor ha sido el principal perdedor, especialmente cuando se aprovecha la indispensabilidad de los hidrocarburos para recabar mayores impuestos estatales pechando al consumidor final..

Además de sus consecuencias tecnológicas y económicas, se anticipan algunas interesantes alineaciones en el lado geopolítico. Rusia se encuentra ahora más confiada en sus propios recursos -gracias al aumento de los precios del crudo- y se nota una actitud más desafiante hacia EEUU, tratando de acercarse más a una Europa progresista y sedienta de petróleo. La coincidencia de algunas naciones como Alemania con la oposición rusa a los planes norteamericanos de reactivar un plan defensivo tipo Star Wars (archivado después del derrumbe de la Urss ), indica una tendencia clara de desligarse del tradicional proteccionismo norteamericano. En el fondo los aliados europeos no hacen sino manifestar su desacuerdo con una nueva carrera armamentista, pues ese continente es el que ha sufrido más destrucción y muertes en las últimas guerras mundiales. Por esto, a mediano plazo se anticipa una Europa más autónoma y que incluye a una Rusia más “europea” como principal proveedor energetico, un bloque natural que podría convertirse en otra superpotencia para hacer contrapeso a EEUU.

A largo plazo, también se anticipa una asociación más cercana del eje China-Taiwán (unidos nuevamente, por sus raíces étnicas) con una Corea reunificada -con planes defensivos comunes- contando con el petróleo cercano del sureste asiático (Indonesia, Brunei, Malasia y Vietnam), para formar la otra superpotencia mundial, con China a la cabeza por su potencial económico y su poderío nuclear-espacial (pronto China lanzará en órbita naves espaciales tripuladas, lo que la convertirá en la tercera potencia espacial). Otros bloques regionales podrán formarse en Asia, quizás con los países árabes alineándose alrededor de Arabia o Pakistán, pero aún con la enorme capacidad energética y su incipiente poderío nuclear, difícilmente serán un digno rival para las tres superpotencias mencionadas. El resto del mundo subdesarrollado, incluyendo Latinoamérica y Africa, podrán formar bloques esporádicos en sus áreas de influencia, pero de escasa significación en la escena geopolítica mundial por su alta dependencia tecnologica y su inestabilidad política y económica.

Naturalmente, son especulaciones algo prematuras, pero enteramente válidas a la luz de los ultimos acontecimientos en materia petrolera y política, que han alterado notablemente el panorama mundial, aflorando bloques insospechados hace pocos años y nuevas lealtades dominadas por los intereses energéticos y defensivos. A la luz de los acontecimientos, Venezuela hará bien en diversificar progresivamente su economía y estudiar detenidamente estas tendencias, para decidir qué le conviene en materia de alineaciones geopolíticas y comerciales, en vista de las señales contradictorias o ambiguas que ha enviado últimamente al resto del mundo.

palmit@cantv.net

ANALITICA.COM no se hace responsable por las declaraciones y conceptos emitidos en los artículos de opinión publicados en nuestro sitio Web, los cuales son de la exclusiva responsabilidad de sus autores


Mundo


 
EEUU anuncia envío de

EEUU anuncia envío de "asistencia militar no letal" a Ucrania

 
Corea del Sur agota las esperanzas de encontrar supervivientes del naufragio

Corea del Sur agota las esperanzas de encontrar supervivientes del naufragio

 
Minisubmarino termina su primera misión completa en busca avión desaparecido

Minisubmarino termina su primera misión completa en busca avión desaparecido

 


Sociedad


 

La política y la militarización de la justicia

 

A contracorriente

 

La tecnología priva

 

blog comments powered by Disqus

 
Sobre Autor