El 24 de Noviembre se realizará la segunda ronda de
las presidenciales ecuatorianas. La primera vuelta
acontecida el 20 de octubre mostró el cuadro de crisis
política que tiene este país. Seis de los once
candidatos sobrepasaron el 10% de los 5,2 millones de
votos, pero ninguno de ellos llegó al 20% de éstos.
Los 2 contrincantes finales, el ex-coronel Luis
Gutiérrez y el empresario Alvaro Noboa, ni siquiera
llegaron al millón de sufragios y apenas sobrepasaron
la suma de los votos blancos y nulos.
En las presidenciales pasadas (1998) Alvaro Noboa
también quedó finalista, aunque en dicha primera
vuelta obtuvo más votos que en la actual. La
presidencia cayó en manos del socialcristiano Jalil
Mahuad. Sin embargo, a los 2 años ésta fue a parar a
las manos de otro Noboa, Gustavo, quien debe dejar el
mando en enero 2003.
El vencedor de la primera vuelta ha causado sorpresa,
pues se trató del organizador del golpe del 21 de
enero del 2000, que obligó a Mahuad a renunciar a menos
de 2 años de haber sido electo con más del 50% de los
votos válidos.
Muchos observadores han trazado paralelos entre
Ecuador y Venezuela. Gutiérrez como Chávez fueron
coroneles golpistas que canalizaron a los sectores más
pobres en su descontento contra la partidocracia y la
extrema corrupción. También se sostiene que el
retroceso de los partidos tradicionales es algo que se
ha visto en sus 2 vecinos (Colombia y Perú).
Gutiérrez es apoyado por la Confederación de
Nacionalidades Indias del Ecuador (CONAIE), por el
indianista Movimiento Pachakuti y por el Partido
Comunista Marxista Leninista. Noboa le tilda de
comunista y la prensa busca asociarlo con Chávez. Sin
embargo, él insiste en que él no es de izquierda ni de
derechas, y que mucho le diferencia de Chávez.
Argumenta que mientras en Caracas hubieron muertos y
se buscó tomar el poder, el golpe que él hizo fue sin
fallecidos y para apoyar a un movimiento indio de
masas, el mismo que no quería el poder sino obligar a
la renuncia del presidente, el cual que fue remplazado
por su vice-presidente.
Gustavo Noboa, al igual que el mandatario boliviano
Sánchez de Lozada, es uno de los hombres más ricos de
su país que quiere, además, detentar el poder
político. Al igual que éste llegó a ser el candidato
de uno de los partidos tradicionales. Mas, el dueño de
las bananeras ecuatorianas decidió apartarse del
partido de Bucaram para fundar el suyo propio
financiado con su fortuna que sobrepasa los US$ 1200
millones. Sus detractores le acusan de haberse
apoderado de la herencia paterna con fraudes contra
familiares y que en algunas de sus 110 empresas
explota a niños. El sostiene que es un empresario
exitoso cuyas cualidades gerenciales harán reflotar al
país.
Gutiérrez y Novoa no tienen fuertes diferencias
programáticas. Al inicio del milenio Ecuador se
convirtió en el único país sudamericano que eliminó su
moneda (el Sucre) para adoptar el dólar. Los
partidarios de esta medida sostienen que así se ha
estabilizado la economía y se le prepara para el ALCA ,
pero sus detractores afirman que ha encarecido todo y
está arruinando a la industria nacional.
Ninguno de los dos aspirantes centrales sostiene que
volverá a la moneda nacional o a nacionalizar
empresas. Ambos sostienen que podrán no promover
privatizaciones pero sí la gerencia privada sobre
empresas públicas.
Gutiérrez hizo campaña con uniforme militar. El
Partido Socialista, que inicialmente le apoyó, acabó
secundando a su ex-militante Roldós, quien quedó
tercero. El socialdemócrata ex-presidente Borja, quien
quedó cuarto, se ha diferenciado de él por que condena
la dolarización.
Lo que diferencia al militar y al millonario son sus
respectivas bases sociales y las conseciones que deben
hacer ante éstas. Noboa expresa a aquellos sectores
ligados a las grandes multinacionales y a los
exportadores, por lo que su programa es más favorable
a la apertura del mercado. Gutiérrez trata de
congraciarse con las demandas indias y populares y
promueva una mayor intervención estatal en la
economía.
En política exterior Noboa es más proclive a apuntalar
la linea dura del Plan Colombia y pide visa para todos
los colombianos, mientras que Gutiérrez apunta, al
igual que Chávez, a buscar reanudar el diálogo con la
guerrilla y los paramilitares.
En los últimos años la democracia ecuatoriana ha sido
sacudida po fuertes movimientos sociales que obligaron
a la renuncia de 2 presidentes inicialmente populares
(Bucaram y Mahuad). Los 2 contrincantes presidenciales
se ufanan del poder que da el dinero o el uniforme
castrense para tratar de estabilizar, tarea difícil de
lograr en medio de un continente y un país donde va
creciendo una ola de protestas.