Sección: Internacionales
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“Kirchner es un Chávez con formación universitaria”
Carolina Barros
Sábado, 20 de marzo de 2010
Exclusivo para Venezuela Analítica
Carlos Ruckauf podría ser otra vez canciller si Eduardo Duhalde resultase electo en las presidenciales de octubre 2011. Frente al arco iris de posibles ‘presidenciables’, y con Duhalde definido como contrafigura de Kirchner, Ruckauf es el único ‘canciller en las sombras’ que en voz alta le marca la cancha internacional al kirchnerismo. Crítico de la actual política exterior argentina, ‘por la que nos hemos peleado con todos’, cree que “nos estamos pareciendo mucho a la Venezuela de Chávez”. ¿Su definición? “Peronista”. Pero también, protagonista político de las tres últimas décadas de Argentina.
A los 31 años tuvo su primer cargo ejecutivo en el gobierno de Isabelita Perón: ministro de Trabajo (1975-76). Con Menem, fue embajador en Italia, Ministro de Interior, Vicepresidente para su segundo período (1995-1999). Durante la presidencia de De la Rua fue gobernador de Buenos Aires (heredó la conflictiva provincia de manos de Eduardo Duhalde, quien hoy es el opositor más firme a los Kirchner en la interna peronista). Canciller durante la presidencia Duhalde (2002-2003), fue, además, tres veces diputado de la Nación. En esta entrevista exclusiva con Analítica, Ruckauf, admirador de dos modelos de estadistas –Luis XIV y Juan Perón- analiza la coyuntura política y define cómo ve el futuro de la Argentina.
¿Qué alternativas tiene el peronismo para las presidenciales de octubre de 2011?
C.R.: En las primarias que habrá por primera vez en Argentina en agosto de 2011, todos los partidos simultáneamente tendrán que elegir la totalidad de sus candidatos: a presidente, vice, gobernadores, diputados, intendentes, etc. Y los ciudadanos tendrán que votar, de manera obligada, por alguno de los partidos existentes. En el peronismo, Eduardo Duhalde es la contrafigura de Néstor Kirchner.
¿Kirchner es el actual presidente del partido peronista. ¿Puede incidir desde ese cargo en las primarias?
C. R.: No se eligen cargos partidarios. Si Kirchner no llegase con los votos, seguramente sea Daniel Scioli (actual gobernador de Buenos Aires y ex vicepresidente con Néstor Kirchner) el candidato presidencial y Kirchner su vice. Duhalde, por su parte, elegirá a un vicepresidente que provenga del interior de la república.
¿Podría ser Carlos Reutemann (ex gobernador de Santa Fe)?
C. R.: No creo que Reutemann quiera ir de vice. Si fuera candidato a presidente seria un candidato importante. Lo que ocurre es que las primarias requieren de un andamiaje interno que sólo lo pueden dar Kirchner o Duhalde. Además de contrafiguras, son ambos los únicos armadores territoriales. En las primarias, la militancia es clave porque es la que lleva la gente a votar, la que impulsa. Hay que recordar que se van a elegir todos los intendentes. Y, en consecuencia, cada intendente (que en la Argentina tiene un mínimo de 50% de imagen positiva) va a jugar con el candidato que no lo tire para abajo.
Pero ellos hoy juegan para el oficialismo…
C.R.: Por supuesto. Y así lo harán hasta una semana antes de la elección. Nunca la oposición puede darle a los intendentes lo que piden: ni luminarias, ni agua potable, ni gas, ni insumos para escuelas y hospitales. En consecuencia, todo intendente siempre está con el gobierno de turno hasta 5 minutos antes del momento de la definición.
El peronismo duhaldista y el kirchnerismo ya se largaron a la liza electoral. ¿Cuáles son los temas que más preocupan a la gente?
C. R.: Inflación, inseguridad y también un malestar colectivo de fin de época respecto a Kirchner. Ya se dio en el pasado, que presidentes con alto consenso llegasen a un final de no tolerancia. En cuanto al tema de la inflación sin resolver afecta desde ya a los Kirchner, pero también a toda la clase política, porque se agrava por la memoria inflacionaria que tiene el país.
Si ganara Kirchner…
C. R.: Imposible. Cuando los argentinos nos enojamos con alguien, no volvemos atrás. Esto es como cuando Menem quiso ir por su tercer mandato o De la Rua creyó que tenía posibilidad de seguir siendo. Personajes que han tenido más de 70% de imagen positiva, cuando perforan hacia abajo la barrera del 25%, no la suben más.
En los quiebres institucionales y constitucionales de los últimos meses, con la injerencia del Ejecutivo en el Banco Central, los decretos de necesidad y urgencia sobre las reservas, los ataques a la oposición política y a la prensa, ¿se acerca la Argentina a la Venezuela de Chávez?
C. R.: Mucho. Kirchner es un Chávez con formación universitaria. Tienen ambos ideas parecidas, y en ese sentido Kirchner va a hacer todo lo que pueda en la medida que le dé la realidad. Ninguno de los dos es tonto. Aunque existe una diferencia esencial: Venezuela, con Rosales en el exilio, todavía no tiene un candidato alternativo, una contrafigura política a Chávez. Nosotros, en cambio, tenemos a Duhalde, con experiencia de gobierno previa y muy fuerte raigambre entre los sectores militantes del partido peronista.
POLITICA EXTERIOR
Como ‘canciller en las sombras’ del duhaldismo, ¿cómo analiza la política exterior del kirchnerismo?
C. R.: Hubo dos etapas. La primera, con Rafael Bielsa al frente del Ministerio de RR.EE., fue muy razonable, dentro de un esquema de centro-izquierda ‘racional’. Pero tuvo una excepción: la cancillería paralela montada desde el ministerio de Julio De Vido con Venezuela. En los últimos tiempos, ya con Taiana al frente, nos peleamos con todo el mundo y pareciera que el último refugio de la política exterior argentina es Venezuela.
Perdimos la posibilidad de una relación con la nueva Administración estadounidense y la presidente Cristina trata a Barack Obama como si él fuera George Bush. Si ella está desilusionada con Obama –que tiene todo el derecho-, los argentinos tenemos una mayor y más profunda decepción con ella.
Entonces, ¿que cambiaría Ud.?
C. R.: Todo. Hay que tener, como dice Duhalde, políticas de Estado. Gobierne el peronismo, o el radicalismo, o PRO, o el socialismo, debemos tener una línea matriz como la que tiene Brasil a través de Itamaraty, que no se modifica llegue quien llegue al poder.
Defíname esas políticas de Estado. ¿Cómo sería la relación con EE.UU.?
C. R.: Correcta, como la que debemos tener con cualquier potencia. Es nuestro principal comprador histórico, en consecuencia, lo que nos conviene es abrir nuestras fronteras a sus productos, que es lo que hace Brasil. Brasil se pone firme en sus temas de política exterior, aun a riesgo de discutir con EE.UU. Cuando se insulta a un presidente norteamericano no se insulta al gobernante de turno sino al país. Cuando después de hacer un acuerdo comercial por combustibles, se invita a un dictador africano al país, para no recibirlo cuando llega porque se dieron cuenta de que era dictador…muestra incoherencia.
¿Cómo hay que relacionarse con Brasil?
C.R.: Desde una relación madura con la potencia que significa Brasil.
¿Con Venezuela?
C. R.: Volver a la normalidad. Es raro fundar la relación porque Chávez nos presta al 15% pero a la vez recibe a Ahmadineyad, cuando la relación de Irán con Argentina está como está.
¿Está de acuerdo en haber promovido el ingreso de Venezuela al Mercosur?
C. R.: Creo que la incorporación de Venezuela no va a pasar por el Congreso paraguayo (el último que falta en aprobar su ingreso). La posición de los parlamentarios paraguayos es clara y tajante. Pero si se diera, lo analizaremos en su momento.
Y en defensa, ¿cómo estamos?
Argentina tiene una deuda importante en su reposicionamiento en su tema de defensa. Y es bastante extraño que aquellos que defienden el agua, el petróleo y el gas no comprendan que hay que tener una estructura de defensa y una política exterior que la acompañe. Brasil, que es tan pacifico como nosotros, tiene una estructura militar aceitada que la ha cambiado de fronteras: ya no está ni en la nuestra, ni con Bolivia por el conflicto con el gas sino en la Norte, la amazónica, por causa del narcoterrorismo. Argentina debiera tener un sistema de disuasión, de radarización y de techo aéreo que no tiene hoy.
Si Duhalde fuera presidente, ¿Ud. será su canciller?
C.R.: Es algo que decidirá Duhalde. En general, en los temas de política exterior, él me consulta bastante. Duhalde, como estadista que es, tiene bien en claro cómo debieran ser esas políticas.
carobarros@yahoo.com
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