El camino hacia la integración de las Américas tiene un nombre: ALBA.
Puede parecer ilógico, pero es verdad, la Comunidad Suramericana de
Naciones (CSN) con su primero y segundo documento constitutivo, en
nada puede acercarse al ALBA.
Esta es una de las razones por las que los presidentes latinocaribeños
le dieron la vuelta a la concreción de una Secretaria Pro Témpore.
Luego de cuatro años de insistencia en la unidad Latinocaribeña a
través de un Modelo Técnico realizado con mucho amor, tomando en
cuenta todos los mandatos de la Organización de Estados Americanos,
Cartas ONU, constituciones, lineamiento presidenciales, entonces
ilógica e incoherentemente, se propone una oficina de despacho para la
CSN.
Tristemente y por primera vez podemos observar que hasta el mismo
presidente cayó en la provocación… Señores: El Camino para la
Integración tiene un solo nombre: Alternativa Bolivariana Para las
Américas (ALBA)
¿Serán los intereses particulares los que desean desviar el tema, los
que invaden las posiciones alrededor del mandatario para que a última
hora le hagan errar? Eso se llama falta de conocimiento, falta de
información, falta.
Mientras que el ALBA se está preocupando de hacer las presentaciones
formales a los presidentes para evitarles cometer errores a la hora de
decidir por un modelo de integración; mientras que los empresarios
están estudiando el documento que someterán a consideración para
incluir su opinión en la constitución promovida por el ALBA; mientras
que cada nación conoce los adelantos del ALBA a través de sus misiones
en la OEA; la tentación falsa de caer en una estructura impertinente
de una CSN sin soporte, sustento o misión, se hace voces a gritos en
Cochabamba,…
Ya el ALBA posee carta de intención de empresarios latinocaribeños
comprometidos en crear y soportar las instituciones de los órganos de
la integración Latinocaribeña, porque el espíritu del ALBA no es que
los presidentes digan o no, crean o no, firmen o no, es la voluntad de
los pueblos lo que compromete el ALBA y así seguirá siendo.
Cuando el ALBA nace, la esencia se llamó pueblo y la orientación:
cubrir sus necesidades.
Los presidentes están allí, siendo elegidos para apoyar lo que los
pueblos y sus ciudadanos deseamos. Eso es lo que ningún mandatario
debe olvidar. Les damos poder mientras impulsen nuestros proyectos,
pero una vez que crean que son los amos, ese día se le baja del poder
y se elige a algún otro que crea en los ciudadanos, que crea en el
pueblo y crea en nuestra integración bajo valores puros e integrales.
Para Venezuela los avances en la construcción de las instituciones de
la integración, siguen permitiéndole ser vista como la líder en el
tema.
No hay otra manera, no hay otro nombre u otra propuesta creíble,
sensata, incluyente, no discriminatoria y equitativa: Para
Latinoamérica y el Caribe el único camino es el ALBA.