¿Será posible?. El Mercado Común del Sur marcaba en sus principios una asociación de libre comercio entre Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay. Hace ya varios años que se busca un acuerdo final y hacer rodar esta oportunidad económica por buenos rieles. En ciertos puntos se llegó a un acuerdo temporal, en algunos se fueron limando hasta llegar a un perfil justo para todos y en otros todavía no hay consenso válido entre todas las partes involucradas.
Los aranceles de cada país son como un cáncer para un pacto definitivo, pero paso a paso, poco a poco, los primeros mandatarios de cada país, buscan quitar todas las asperezas posibles para una óptima viabilidad favorable para todos. Muy inteligentemente, ahora se intenta incorporar a éste Mercado Común a otros socios. Con gran visión se asoció a Chile y Bolivia, está con un pié en el umbral, Perú y ahora se estimula el ingreso de Cuba. Es visto con buenos ojos para el cono sur, la integración de otros países como Venezuela y porqué no, el resto de América.
Es algo que se caería por su propio peso y maduración, si es Mercado Común del Sur, que toda América del Sur se integrara sería como la cereza en la torta. Ahora bien, si hay otras riquezas minerales, agrícolas, ganaderas e industriales que sumen a este proyecto, bienvenido sea. Pero hay países, como Uruguay, que no tiene la mente tan abierta, o mejor dicho, se la cierran de afuera. Uruguay tanto se queja y tan dirigida está su economía desde el norte, que con el solo hecho de pensar en ser flexible permitiendo la entrada de Cuba al mercado, denotaría violar su otra constitución paralela y caería en falta al pasar por alto a la tan temida, Ley de Helms-Burton.
!!!Vamos Uruguay¡¡¡. !!!¿Qué pasa?¡¡¡. ¿Tan sometidos estamos?. Se necesita un poco más de sentido común. La integración de todos no es algo fácil, miremos un poco al viejo mundo. A los países socios de la Comunidad Europea les llevo mucho tiempo blanquear todas las condiciones, incluso hoy en día hay algunos términos que no están bien ajustados, por ejemplo, el acuerdo para que todos los países fijen un salario mínimo. Pero algo bueno y rescatable es la amplitud que tiende a tomar. Siempre se estudia la posibilidad que otros países se integren, por ejemplo, para el 2004, entre otros países, está previsto el ingreso a la UE de Hungría y Chipre.
Si Uruguay se duerme en los laureles, está muy bien que los Presidentes de Argentina (Néstor Kirchner) y de Brasil (Ignacio “Lula” Da Silva) busquen nuevos socios. Es “perfecto” mirar un todo y no solo lo particular, es pésimo, mirar al árbol y no al bosque. Entiendo, que dentro de la misma órbita, la Asamblea General de la ONU, dio un tirón de orejas al hacer un llamado y poner fin al embargo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos contra Cuba. Adoptaron esta resolución ciento setenta y nueve países, casi la totalidad de los países votantes la aceptaron, solo tres se opusieron (Las Islas Marshall y obviamente Estados Unidos e Israel) y hubo dos abstenciones, Marruecos y Micronesia.
Creo que la penalización sobre aquellos países que mantienen acuerdos comerciales con La Haban ya no es temida, la Ley Helms-Burton tiende a desaparecer. No solo por las actitudes que tiene la resolución de la ONU, ni por las intenciones de Argentina y Brasil para con Cuba, España hace algunos meses demostró interés económico con la Isla. Otro aliado ha sido Venezuela y paulatinamente ser irán sumando otros, es casi un hecho.
Sin dudas, Estados Unidos no ve con buenos ojos este tipo de medidas. Dejando un poco de lado lo que significa el tema “Cuba”, los posibles bloques económicos que puedan nacer entre los países americanos y o latinoamericanos es un verdadero problema. Ya sucumbió con el bloque europeo y con su moneda común, el dólar se vio devaluado ante un euro fortalecido y con ambiciones. Los países petroleros de Medio Oriente barajaron hace varios meses la idea de cotizar el barril de crudo en euros. Golpes bajos por aquí, ganchos de derecha por allá, hacen titubear a un gigante, pero no le queda otra que preparase para aquellos golpes que puedan ir por debajo del cinturón. Si el MERCOSUR amplía sus fronteras y hace un bloque sólido y confiable, darle la espalda a la ayuda económica del FMI sería un golpe de gracia, pero eso ya sería como hacer predicciones de Nostradamus y la deuda es gigante.
Si el MERCOSUR se concreta a grandes escalas, hay perjudicados y beneficiados, hay que escuchar todas las propuestas. Las políticas económicas se pueden llevar adelante pese, a las políticas sociales y los ideales de cada región. Hay algo que corre en sentido paralelo dentro de este juego, el amo tratará de castigar con su vara al perro malo, pero si la jauría se une y ataca en grupo, la vara, ¿se mantendrá rígida?.