Sábado, 21 de noviembre de 2009 Quiénes Somos | Analitica.com como Página de Inicio | Mapa del Sitio | Registro | Buscador | Contáctenos
Home Editorial Política Economía y Petróleo Internacionales Global y Social Arte Entretenimiento Sintesís de Noticias
Bitblioteca Analítica Premium Mujer Analítica Zona Empresarial Medicina y Salud   Medio Ambiente
Columnistas Bitácora Foros RSS Noti-tips     Horoscopia WAP Ley Orgánica de Educación
Internacionales

 Índice Opinión y Análisis:   

 Actual  Documentos

DISMINUIR LETRA | AUMENTAR LETRA | ENVIAR A UN AMIGO | ENVIAR AL EDITOR       Bookmark and Share


La necesidad de desnazificar a Chile post Pinochet
Roberto Manríquez*

Lunes, 18 de diciembre de 2006

La multitud que hizo fila para despedir los restos del ex dictador Augusto Pinochet y los incendiarios discursos reivindicando la obra del tirano, en la Escuela Militar de Santiago, nos revelan una profunda herida abierta en la sociedad chilena y la fractura moral en la que vivimos inmersos y que por supuesto obviamos.

Las frases admirativas y llantos por el jefe de uno de los más siniestros aparatos de genocidio que ha conocido el continente y el silencio y complicidad tácita de la mayor parte del periodismo local, simplemente nos han dejado anonadados.

Vivo a una cuadra de la casa donde fue secuestrada Marta Ugarte, un 9 de agosto 1976. Marta era una modista y profesora de 42 años, miembro de Partido Comunista, que fue secuestrada por una patrulla de la policía secreta de Pinochet, la siniestra DINA.

Trasladada a Villa Grimaldi, el mayor centro de detención, torturas y desaparición de la dictadura, Marta es sometida a las más brutales torturas que cabe imaginar, hasta que la cúpula militar decide su desaparición, es decir anestesiar su cuerpo en vida, adherirle un trozo de riel de ferrocarril para evitar su flotación, subir el cuerpo a un helicóptero del Ejército de Chile y lanzarlo al océano frente a las costas del litoral central.

Pero el cuerpo destrozado Marta venida del mar aparecería poco después en una caleta de pescadores, para testimoniar el espeluznante destino de los detenidos desaparecidos.

Desde luego este tipo de obras no se han recordado en las exequias de lo que los periodistas de televisión locales denominan amablemente “ex comandante en jefe del ejército”, “ex general”, en una claudicación vergonzosa, que haríamos bien en recordar.

Los crímenes de Pinochet son tantos y de tantos tipos, asesinatos, secuestros, torturas, robos y desfalco, que pareciera inoficioso volver a los detalles de la macabra obra que constituye su legado, no obstante, la brutal demostración de ignorancia, cinismo e hipocresía de sus simpatizantes, nos obligan de ahora en más a redoblar la memoria.

Sin embargo, el descubrimiento que convivíamos con un grupo numeroso de fascistas orgullosos, no quedaría completo si no adjudicamos los méritos a quien corresponde, con un lugar destacado a la gobernante coalición autoproclamada de centro izquierda, Concertación Por la Democracia, que, y en eso tiene razón la horda pinochetista, terminó administrando la legalidad de la dictadura.

“Corremos el riesgo de terminar administrando la legalidad de la dictadura”, dijo apenas terminada la dictadura, de modo cínico, el ex presidente Ricardo Lagos, en una suerte de sentencia o línea de ruta que siguieron al pie de la letra los sucesivos gobiernos democráticos.

Sin embargo, quería detenerme en un aspecto y es que si bien en tiempos del tirano fallecido, la libertad de expresión era un riesgo que se pagaba con la vida, los gobiernos de la Concertación terminaron por entregar el monopolio de los medios de comunicación a la derecha y con ello parte importante de la forma en que los chilenos se informan, se educan y luego se expresan y opinan.

La multitud de chilenos rindiendo homenaje al asesino de Marta Ugarte y miles más nos demuestran hoy la profundidad de la claudicación.

Quizás si lo verdaderamente admirable sea que pese al bombardeo mediático, de la televisión, radio, diarios y revistas, el control de la cultura popular y la iglesia, la mayoría de los chilenos sintieron el alivio de saber que uno de los monstruos del siglo XX llegaba a su fin.

En mayo de 1945, luego de la caída del régimen nacionalsocialista los aliados pusieron en marcha lo que llamaron “un depuramiento" de la sociedad, cultura, prensa, justicia y política de Alemania y Austria de toda influencia de los nacionalsocialistas (nazis).

Para Alemania el Comité de Control de los Aliados aprobó en 1946 una serie de directivas de desnazificación mediante las cuales definía a ciertos grupos de personas y a continuación conducía a una investigación judicial.

Es un muy mal ejemplo, pero es necesario que nos interroguemos al respecto de modo de prevenir y evitar la instalación del horror nuevamente.

Es necesario una educación profunda en el respeto a la vida en Chile, una desnazificación del Chile post Pinochet, sólo de esa forma una de las dictaduras más sangrientas de América Latina habrá muerto definitivamente.

* Periodista chileno,

robertomanriquez@hotmail.com

ENVIAR ARTÍCULO A UN AMIGO  |  ENVIAR AL DIRECTOR DE SECCIÓN  |  COMENTAR EN LOS FOROS  
Lo más reciente en
Internacionales

Mujeres Detectives en Bostwana
Paulina Gamus


El ignorante comunicado de Nicolás Maduro
Gustavo Coronel

Parálisis estratégica de Chávez-Correa-Lula ante declaración de guerra de Obama
Heinz Dieterich

¡Viva Colombia!
Manuel Bermúdez Romero

Los hombres libres y la ética electoral
Kintto Lucas

El voto del Oriente y de los bolivianos no cuenta para Samuel
Centa Rek

Militante
Julio Bárbaro

Sueños de un week end en Calafate
Jorge Raventos

Índice Semanal
Recibe  en tu buzón de correos las noticias publicadas durante la semana.

suscribirse

Analítica WAP
Navega Analítica desde tu móvil para mantenerte informado de las noticias del día.

más información

Analítica RSS
Recibe en tu escritorio los titulares y resúmenes de noticias al momento de su publicación.

Agregar Sección a:











más información

 


Columnistas


Adrián G. Cottín Belloso

Pablo Mora

José Antonio Rivas Leone



Copyright © 1996 - 2009 por
Analítica Consulting 1996
Reservados todos los derechos. Analítica Consulting 1996 no se hace responsable por el contenido publicado de fuentes externas.