Caracas, Domingo, 20 de abril de 2014

Sección: Medicina y Salud

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La Culebrilla es muy Contagiosa…pero lo que contagia es Lechina

Carlos Eduardo Ruiz

Jueves, 27 de agosto de 2009

La culebrilla es una muy seria enfermedad que observamos como una erupción sobre la piel de pequeñas “espinillas” de color rosado que van creciendo muy rápidamente y luego se unen y se fusionan unas con otras hasta constituir grandes “ronchas”—redondas; del tamaño de un realito, (de los de antes), y hasta mayores, y también de formas alargadas e irregulares—puede causar tanto dolor, que algunos pacientes deben ser hospitalizados por varios días para recibir morfina intravenosa, porque ningún calmante de menor fuerza puede aliviar el muy intenso y desesperante dolor—y es sumamente contagiosa; desde que aparece la primera espinilla chiquitita rosada, hasta que se forman las costras oscuras, que se desprenden e indican el momento de la “curación” luego de que han transcurrido desde dos semanas, hasta varios meses (el tiempo de padecimiento de esta enfermedad, es diferente en cada paciente)—aunque aún después de caídas las costras, la piel queda con manchas rosadas, que sanarán mejor con el tiempo al reconstituirse el color y textura normales de la piel de cada quien.

La llaman culebrilla, porque en la gran mayoría de los casos, la erupción se observa en la piel, a lo largo de una cinta que se extiende desde el centro de la espalda, hasta el ombligo “en forma de una delgada culebra”, pero también puede aparecer  en cintas horizontales u oblicuas, en zonas estrechas de forma redonda o irregular, en algún lugar, de la espalda hasta la barriga, en el cuello, en los genitales; y en la frente,  el rostro y la barbilla; también sobre los hombros—y es muy peligrosa, porque si los ojos llegan a ser infectados puede ocasionar ceguera permanente al destruir las córneas—y hasta la muerte en casos muy extremos.

Y contrariamente a una de las muchas leyendas que existen sobre la culebrilla, nunca aparecen dos (2) culebrillas “que unen sus cabezas en el frente del cuerpo” matando a la persona en el momento de la unión de las cabezas de las culebrillas—porque la culebrilla siempre es unilateral; es decir, va desde la espalda al ombligo por el lado derecho o el lado izquierdo del cuerpo—nunca por los dos lados al mismo tiempo (y lo mismo ocurre cuando brota en algún área de la cabeza, el cuello o los hombros, u otro lugar).

Numerosos pacientes de culebrilla acuden a shamanes, iluminados y curanderos, para que le “recen” la culebrilla que padecen y así librarse de esta muy dolorosa y peligrosa enfermedad; si usted lo hace, no le hará ningún dañoPERO NO LE CURARÁ LA CULEBRILLA, porque la culebrilla es simple y llanamente una repetición en el mismo paciente de la enfermedad conocida como lechina—y ambas enfermedades son causadas por el mismo virus llamado:Herpes zoster—el que cuando se le “cura” la lechina (que le da generalmente como una “común” enfermedad eruptiva de la infancia o niñez), no desaparece del cuerpo, ni se muere, sino que entra en estado de latencia, escondiéndose en uno de los nódulos nerviosos que están conectados en la espalda, a la médula espinal (el “tuétano” de la columna vertebral que está compuesto por millares de nervios que van hasta el cerebro).

Sólo acudiendo lo más prontamente a su médico y siguiendo el tratamiento anti viral muy rigurosamente en cuanto a las dosis y horas, se podrá librar de la culebrilla—si no lo hace, habrá cometido uno de los peores errores de su vida: la culebrilla le volverá a aparecer—una y otra vez—con intervalos de hasta varios años, hasta el día de su muerte.

Una persona con culebrilla sólo puede contagiar a otra persona a la que nunca le dio lechina—y si la contagia, no le causa culebrilla—sino lechina.

Una persona a la que ya le dio lechina no puede ser contagiada por un paciente de culebrilla, porque ya posee los anticuerpos que matarán al virus Herpes zoster si trata de infectarla.

Pero recuerde: la culebrilla es altamente infecciosa si otra persona—a la que nunca antes le dio lechina, entra en contacto físico con las espinillas o ronchas del paciente, o inhala a través del aire las secreciones nasales (estornudos), bucales (tos); y hasta el aliento (microscópicas partículas de saliva) de un paciente con culebrilla.

stompysegunfdo@yahoo.com


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