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La Culebrilla es muy Contagiosa…pero lo que contagia es Lechina
Carlos Eduardo Ruiz
Jueves, 27 de agosto de 2009
La llaman culebrilla, porque en la gran mayoría de los casos, la erupción se observa en la piel, a lo largo de una cinta que se extiende desde el centro de la espalda, hasta el ombligo “en forma de una delgada culebra”, pero también puede aparecer en cintas horizontales u oblicuas, en zonas estrechas de forma redonda o irregular, en algún lugar, de la espalda hasta la barriga, en el cuello, en los genitales; y en la frente, el rostro y la barbilla; también sobre los hombros—y es muy peligrosa, porque si los ojos llegan a ser infectados puede ocasionar ceguera permanente al destruir las córneas—y hasta la muerte en casos muy extremos. Y contrariamente a una de las muchas leyendas que existen sobre la culebrilla, nunca aparecen dos (2) culebrillas “que unen sus cabezas en el frente del cuerpo” matando a la persona en el momento de la unión de las cabezas de las culebrillas—porque la culebrilla siempre es unilateral; es decir, va desde la espalda al ombligo por el lado derecho o el lado izquierdo del cuerpo—nunca por los dos lados al mismo tiempo (y lo mismo ocurre cuando brota en algún área de la cabeza, el cuello o los hombros, u otro lugar). Numerosos pacientes de culebrilla acuden a shamanes, iluminados y curanderos, para que le “recen” la culebrilla que padecen y así librarse de esta muy dolorosa y peligrosa enfermedad; si usted lo hace, no le hará ningún daño, PERO NO LE CURARÁ LA CULEBRILLA, porque la culebrilla es simple y llanamente una repetición en el mismo paciente de la enfermedad conocida como lechina—y ambas enfermedades son causadas por el mismo virus llamado:Herpes zoster—el que cuando se le “cura” la lechina (que le da generalmente como una “común” enfermedad eruptiva de la infancia o niñez), no desaparece del cuerpo, ni se muere, sino que entra en estado de latencia, escondiéndose en uno de los nódulos nerviosos que están conectados en la espalda, a la médula espinal (el “tuétano” de la columna vertebral que está compuesto por millares de nervios que van hasta el cerebro). Sólo acudiendo lo más prontamente a su médico y siguiendo el tratamiento anti viral muy rigurosamente en cuanto a las dosis y horas, se podrá librar de la culebrilla—si no lo hace, habrá cometido uno de los peores errores de su vida: la culebrilla le volverá a aparecer—una y otra vez—con intervalos de hasta varios años, hasta el día de su muerte. Una persona con culebrilla sólo puede contagiar a otra persona a la que nunca le dio lechina—y si la contagia, no le causa culebrilla—sino lechina. Una persona a la que ya le dio lechina no puede ser contagiada por un paciente de culebrilla, porque ya posee los anticuerpos que matarán al virus Herpes zoster si trata de infectarla. Pero recuerde: la culebrilla es altamente infecciosa si otra persona—a la que nunca antes le dio lechina, entra en contacto físico con las espinillas o ronchas del paciente, o inhala a través del aire las secreciones nasales (estornudos), bucales (tos); y hasta el aliento (microscópicas partículas de saliva) de un paciente con culebrilla. stompysegunfdo@yahoo.com
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