Martes, 02 de diciembre de 2008 Quiénes Somos | Analitica.com como Página de Inicio | Mapa del Sitio | Registro | Buscador | Contáctenos
Home Editorial Política Economía y Petróleo Internacionales Global y Social Arte Entretenimiento Sintesís de Noticias
Bitblioteca Analítica Premium Analítica TV Mujer Analítica Zona Empresarial Medicina y Salud   Medio Ambiente
Columnistas Bitácora Foros RSS Noti-tips     Horoscopia WAP 26 Leyes de la Habilitante
Medicina y Salud

 Índice Opinión y Análisis:   

 Actual

DISMINUIR LETRA | AUMENTAR LETRA | ENVIAR A UN AMIGO | ENVIAR AL EDITOR


Capítulo XXI - Neurosis
Abraham Genis

Miércoles, 19 de septiembre de 2007

El término neurosis fue muy utilizado hasta hace una generación en psiquiatría. Hoy se encuentra en desuso. Ha pasado al lenguaje popular, al igual que toda la terminología psiquiátrica, como insulto. En realidad es una contracción del término psiconeurosis que Freud utilizó con mucha frecuencia.

El caso que se describirá en este capitulo pertenece a aquel grupo en que se considera que uno de los miembros de la pareja se encuentra psíquicamente enfermo, o por lo menos problematizado. Y su enfermedad o problema puede ser descrita, precisamente, con el término neurosis, descrito al final del capitulo XXI.

En este caso, no solamente se describirán a sus protagonistas y la relación entre ambos, sino también la conducta del paciente frente al médico y a la asistencia. Esto último, que suele ser solamente objeto de comentarios entre médicos, secretarias y enfermeras, es siempre un recurso útil para conocer su personalidad.

Se solicita una consulta que se fija a las cuatro de la tarde. La pareja llega a las 7. El médico, ya vestido y a punto de salir, señala el incumplimiento de la hora. El paciente insiste en que la hora convenida era las siete.

Después de alguna vacilación, el médico propone, para resolver el desacuerdo en forma conciliadora;

- Lo evidente es que uno de nosotros dos está equivocado.

Los hace pasar al consultorio.

Son una pareja de poco más de treinta años de edad y conviven hace doce años. Tienen cuatro hijos. Viven en una casa que les ha cedido una tía de él, que además es su madrina. La mujer está excitada, colerosa, y él aparece contenido, pero extremadamente tenso.

Cuando el médico invita a cualquiera de los dos a que tomen la palabra, es ella la que la asume.

Y en voz alta, acelerada, casi estridente, dice que está cansada de padecer tantas mentiras, celos y sufrimientos. Debido a eso, ha sacado a sus cuatro hijos de la casa, y se ha trasladado a vivir a casa de una hermana, sin hijos, que dispone de un amplio apartamento y cuyo marido acaba de fallecer en un accidente.

El médico pregunta, para aliviar el clima de tensión, sobre las cuatro causas más frecuentes por las cuales una mujer se queja de su marido; alcohol, violencia, adulterio e informalidad económica. Ninguna de las cuatro se encuentra presente en forma evidente.

Continúa ella, enumerando, sus quejas contra él;

1. Es desmesuradamente celoso. Tiene que saber, en cada momento, donde ella se encuentra y donde pasa el tiempo. Y, como en un verdadero interrogatorio policial, la tortura con sus preguntas.

2. No tiene resuelto su problema sexual. Ella no puede tomar las píldoras anticonceptivas porque afectan su tiroides, ni, por motivos ginecológicos, puede usar el Dispositivo Intrauterino. El se niega a aplicar los métodos que podrían encontrarse a cargo del varón, como el coito interrupto o el preservativo.

- Estoy convencida, agrega ella, que todos los hombres, cuando los acosa el deseo sexual, se comportan más como bestias que como seres humanos.

Su segundo hijo fue concebido inmediatamente después del parto del primero, cuando ella aún no había menstruado. Otro hijo fue concebido contra su voluntad. La situación de la pareja es económicamente estrecha.

3. Viven de prestado, gracias a la generosidad de la mencionada tía. El no se ha esforzado por adquirir una vivienda propia.

4. Miente y promete constantemente enmendarse y resolver todos los problemas. Ninguna de sus promesas la ha cumplido jamás.

5. Desde hace varios años, cuando él logró después de largos aplazamientos, finalizar su divorcio de un matrimonio anterior, estarían en condiciones de haberse casado. Pero él dice que por principio, por haber fracasado ya una vez, no quiere volver a reincidir en el mismo error.

6. El la chantageó durante varios años amenazando con no colaborar al mantenimiento de los hijos si ella lo abandonaba. Ella nunca tuvo adonde irse. Finalmente, a raíz del fallecimiento de su esposo, su hermana la invitó a vivir con ella y aprovechó la oportunidad.

Naturalmente que esta ordenación en seis puntos, fue una síntesis posterior de su discurso.

Al final, aliviada, guardó silencio. Entonces su compañero tomó la palabra.

Su discurso estuvo centrado en su propia persona, como lo había sido el de su compañera.

Fruto de un matrimonio tardío, en que el hombre había abandonado el hogar a poco de su nacimiento, había establecido con su madre una relación estrecha. Hijo, único, muy querido, había sido extremadamente consentido.

Contrajo matrimonio a una edad muy temprana. Como ocurre con toda frecuencia, a causa de un embarazo no programado.

Y no dio muchos detalles, pero al explicar la causa de su separación, se atribuyó toda la responsabilidad.

- Todo fueron mis mentiras, y mis mentiras, y mis mentiras, repitió enfáticamente.

De ese matrimonio nacieron dos hijos más, tampoco programados.

Como la relación marital andaba mal, se dedicó a buscar aventuras por fuera. Y así conoció a su compañera actual.

Admitió que ésta le había brindado el apoyo, el amor y la comprensión necesarias para sentirse mejor. Con su mujer anterior se había sentido maltratado, despreciado y abandonado.

Como le había ocurrido toda su vida, un embarazo con su actual compañera los obligó a dejar a su esposa e irse a vivir juntos.

Sí, reconocía que era desmesuradamente celoso. También pedía tolerancia para su frenesí sexual, pero no tenía manera de contenerse. Era incapaz de colaborar con sus propios recursos anticonceptivos. No había podido ganar el suficiente dinero para pagarle a su compañera una operación de ligadura de trompas. Y los médicos de los hospitales se negaban a esterilizar a una mujer todavía joven, con una mala relación de pareja, y que probablemente tuviera que rehacer su vida con otra persona.

No había “tenido suerte” en la vida. Desde hacía muchos años trabajaba en una ferretería, propiedad de un extranjero, por un sueldo mínimo. Admitió que su madre colaboraba al mantenimiento del hogar. Aprovechó para expresar una invectiva contra los extranjeros que se enriquecen en el país a expensas del trabajo de los venezolanos legítimos.

No tenía amigos, ni ninguna otra actividad fuera de su hogar y su trabajo. Aseguraba que su compañera era el ser que más había amado en su vida.

Es necesario introducir en este momento un detalle que podría denominarse administrativo.

Había transcurrido largamente la hora terapéutica. Era evidente que la pareja no tenía conciencia de la hora. El médico resolvió encarar la situación asertivamente. Y expuso que dado que sentía que había todavía mucho que decir, estaba dispuesto a continuar, y que él cobraba por hora de consulta.

El aseguró que, lamentablemente, no tenía dinero. Había tenido que pedir prestado el importe a su compañera. Ella intervino entonces ofreciendo hacer el pago complementario.

Y sin causa aparente, surgió el tema de la hora. La mujer admitió que sabía que la cita era para las cuatro de la tarde, pero que él se había retrasado. El aceptó que había mentido porque no había sido capaz de llegar puntualmente.

Después del breve descanso necesario para tomarse un café continuó la segunda hora de la entrevista.

El médico consideró que en aquel momento era conveniente poner en conocimiento de ambos los “Aforismos Sobre Consejo de Pareja”. Y mientras se leían, observó que ella los escuchaba atentamente, mientras que él permanecía cercado por su angustia y su tensión.

Al concluir la lectura, él volvió a su propia temática y aseguró, reiteradamente, que ella era la mujer de su vida, que no podría vivir sin ella, que la necesitaba con sus hijos, y que le rogaba que volviera a la casa, que juraba que pondría todo de sí para que la vida de la familia tomara un curso normal.

Y así terminó la consulta.

No fue necesario que ella aportara nada de dinero. El sacó todo el importe de su cartera y lo entregó sin captar que demostraba de esa manera que había mentido.

No se seguirán desarrollando los hechos de este caso. La descripción resulta bastante clara. Solamente se volverá a desarrollar el concepto de neurosis,

El diagnóstico de neurótico le era aplicable.

Fue un niño sobreprotegido por una madre abandonada.

Toda su vida, a través de su trabajo y sus relaciones de pareja, demostraba egocentrismo, impulsividad y falta de racionalidad.

Sus fracasos no afectaban solamente su vida de pareja, sino además su vida laboral y social, que era prácticamente inexistente.

El mentir era un componente permanente de sus relaciones humanas.

Carecía de la conciencia de sí mismo necesaria para aceptar una modificación de su mundo interior y de su conducta.

Sus dos uniones habían fracasado por los mismos mecanismos.

Sin duda debía aplicársele el aforismo No. 5 que reza;

“Cuando uno de los miembros de la pareja presenta un problema de salud psíquica claramente demostrable, su tratamiento es previo al consejo”.

La pareja no volvió a la consulta. Ella llamó por teléfono para informar que había resuelto separarse de él, y que podía ordenar su vida con el apoyo de su hermana.

Le confió al médico que había decidido aceptar relaciones con un hombre mayor, que le ofrecía tranquilidad.

genisfbl@cantv.net

ENVIAR ARTÍCULO A UN AMIGO  |  ENVIAR AL DIRECTOR DE SECCIÓN  |  COMENTAR EN LOS FOROS  
Lo más reciente en
Medicina y Salud

Terapia para la apnea mejoraría función cognitiva en Alzheimer
Will Boggs


CNN International Estrena Vital Signs
DLB Group Venezuela

Un mal jefe daña el corazón
Cristina G. Lucio

El amor es un deporte de alto riesgo
Iván R. Méndez

Fármacos Novedosos Aportan Una Esperanza Contra la Artritis Reumatoide
Comstat Rowland

Una nueva molécula, la esperanza contra el encanecimiento del cabello
Laura Tardón

La depresión genera mal control de la glucosa en los diabéticos
buenasalud.com

La cirugía bariátrica antes del embarazo reduce las complicaciones obstétricas
Cristina de Martos

Índice Semanal
Recibe  en tu buzón de correos las noticias publicadas durante la semana.

suscribirse

Analítica WAP
Navega Analítica desde tu móvil para mantenerte informado de las noticias del día.

más información

Analítica RSS
Recibe en tu escritorio los titulares y resúmenes de noticias al momento de su publicación.

Agregar Sección a:











más información

 

Copyright © 1999 - 2007 por
Analítica Consulting 1996
Reservados todos los derechos. Analítica Consulting 1996 no se hace responsable por el contenido publicado de fuentes externas.