![]() |
| Domingo, 12 de octubre de 2008 | Quiénes Somos | Analitica.com como Página de Inicio | Mapa del Sitio | Registro | Buscador | Contáctenos |
| Home | Editorial | Política | Economía y Petróleo | Internacionales | Global y Social | Arte | Entretenimiento | Sintesís de Noticias |
| Bitblioteca | Analítica Premium | Analítica TV | Mujer Analítica | Zona Empresarial | Medicina y Salud | Medio Ambiente | ||
| Columnistas | Bitácora | Foros | RSS | Noti-tips | Horoscopia | WAP | 26 Leyes de la Habilitante | |
| Medicina y Salud | Actual |
|
DISMINUIR LETRA
|
AUMENTAR LETRA
|
ENVIAR A UN AMIGO
|
ENVIAR AL EDITOR
Capítulo XVI - La Familia Marginal Abrahan Genis Lunes, 13 de agosto de 2007
Una mujer, de 68 años de edad, viene a la consulta acompañada de una de sus hijas. Solicita una rebaja de los honorarios dado que no le alcanza el dinero de que dispone. Viene enviada por dos de sus hijos, que le recomendaron al médico, pero no estuvieron en condiciones de brindarle el dinero de la consulta.
La paciente aparenta ser mayor que su edad. Está pobremente vestida. Llora frecuentemente durante la entrevista. Toda su vida fue desgraciada. Nació en un pequeño poblado del Estado Táchira. Es hija natural y no fue reconocida por su padre, un rico hacendado de la zona. Tiene un pariente que es un alto prelado de la Iglesia, pero nunca se dio con él, dado que pertenece a la parte pobre de la familia. Fue cruelmente maltratada por su madre, y mayormente criada por sus abuelos maternos. A los 16 años se casó, por salir de su casa, con un hombre que era alcohólico ya desde antes del matrimonio. Se emborrachaba los fines de semana, y bebía en exceso todos los días. Al poco tiempo quiso abandonarlo y huyó para la casa de una tía, pero estaba embarazada y la hicieron volver con su marido. Éste la castigaba sin cesar. Después siguió quedando embarazada y tuvo en total 9 hijos. Ninguno le salió derecho. Se vino primero su marido a Caracas y ella lo siguió. Toda su vida vivió en algún rancho en los cerros. El marido nunca colaboró en el sostén de la casa. Ella era la que se ocupaba de levantar a la familia, vendiendo lo que fuera, hasta que finalmente consiguió un empleo de limpiadora en un ministerio. Después de muchos años se separaron. El marido murió al poco tiempo, en un accidente confuso. Convivió después con un compañero mucho mayor que mantuvo durante mucho tiempo escondido a sus hijos, pero que al final fué descubierto. Finalmente no tuvieron más remedio que separarse y actualmente son simplemente amigos. El peor de todos sus problemas es su hijo menor, que cuenta 30 años. Es, como lo fué su padre, un gran bebedor. Fue un muchacho normal hasta los 15 años. A partir de entonces comenzaron sus trastornos de conducta. Muchos de ellos fueron delictuosos y al final fué condenado a varios años de prisión. Es difícil hacerse una idea del problema del hijo a través del relato de su madre, que inevitablemente lo defiende, pero parece que ha estado metido en toda clase de delitos y llegó a ser amenazado de muerte. Tuvo varios encarcelamientos. Un psiquiatra que lo vio en la cárcel recomendó que fuera visto por otro colega cuando saliera. Parece haber escuchado voces. Es totalmente irregular e inestable en su conducta. Se casó tres veces. Una de sus mujeres le compró un taxi viejo, con el cual trabajó un tiempo, pero terminó malbaratándolo. Es sumamente agresivo. En el momento actual se encuentra en el Táchira pero no se sabe donde. Es adicto al juego. Dice que en la cárcel lo maltrataron “como si hubiera sido un preso político” según la expresión de su madre. Tres de los hijos o hijas de la paciente habían venido a la consulta, por diversos motivos. Habían concurrido una sola vez, no se sabe si por falta de dinero o por inconsecuencia. No obstante es de suponer que habían tenido una buena imagen del médico puesto que se recomendaron entre ellos y finalmente a la madre. Todas sus hijas se han divorciado. Tiene unos diez nietos a la mayoría de los cuales nunca ve. Solamente viven en su casa cuatro de ellos cuya madre los abandonó. Según la hija que la acompaña tiene tendencia a hacer suyas todas las penas de la familia. Sin duda son reales pero además parecería que ella ha tomado la decisión interior de mortificarse por ellos; la única manera que esta mujer ha tenido de enfrentar su existencia ha sido a través del sufrimiento. Consultó un psiquiatra un año antes, pero no volvió. Le dio un antidepresivo, sin resultado favorable alguno. Después le indicaron las flores de Bach, también sin resultado. Decidimos que la primera etapa de la asistencia tenía que ser escuchar a la paciente, dándole apoyo y sin entrar en interpretaciones que pudieran serle lesivas. Se le indicó también un sedante suave, no un antidepresivo. Sin duda que su diagnóstico principal era el de angustia reactiva, y también angustia como estilo de vida. Pero era evidente que el problema actual, real, de esta mujer, era el sufrimiento ocasionado por la forma de vida de sus hijos. Y se pensó, como fundamental, en una terapia de familia donde se reunieran a todos aquellos que lo desearan, con el objeto de darle apoyo a su madre. Y quizá, de esas terapias de familia, surgiera la posibilidad de que todos ellos, algunos con formación universitaria incompleta, comenzaran a tomar conciencia de sus propias dificultades de pareja, de sus inevitables alcoholismos y problemas con la justicia. A partir de este desarrollo surge la siguiente pregunta. ¿ No sería posible intentar, a través de la concientización y solución en estos problemas de familia, lograr un camino para la recuperación de las áreas marginales ? Un sociólogo venezolano, en una conferencia dictada en la U.C.V. declaró enfáticamente; “en Venezuela la sociedad no existe. Existe tan sólo la familia. Y la familia es la reunión de la madre con sus hijos.” Y esta marginalidad no permanece solamente ubicada en un estamento. Cuando la guerra federal, se afirmó que en Venezuela la diferencia de clases se había terminado. Falso. Cuando la presidencia de Rómulo Bentancourt, los habitantes de la Venezuela rural se vinieron a vivir a la ciudad y pasaron, de acuerdo a la ideología de su líder, de ser campesinos a ser ciudadanos. Desgraciadamente la gran mayoría de ellos se transformaron en marginales y una minoría de gente no muy confiable, en políticos. De esta manera los mecanismos sociológicos y familiares de la vida rural y de la marginalidad comenzaron a impregnar las clases medias. ¿ Cuántos de estos mecanismos tienen vigencia hoy en la totalidad de Venezuela ? Un camino para la recuperación del país es sin duda la asistencia del estilo de vida marginal. No se puede contar con el Estado para ello. Sí se podría contar con las Iglesias. Que tampoco son un instrumento muy confiable, porque se encuentran demasiado dependientes de una ideología teológica. Alguien que comentaba las bases del consejo familiar que brindan decía que estaba solamente basada en el amor y la fé. Todo esto está pasado de moda. Pero es el único camino aparente en este momento.
genisfbl@cantv.net
|
|
|
Copyright © 1999 - 2007 por Analítica Consulting 1996 |
Reservados todos los derechos. Analítica Consulting 1996 no se hace responsable por el contenido publicado de fuentes externas. |