![]() |
| Lunes, 06 de octubre de 2008 | Quiénes Somos | Analitica.com como Página de Inicio | Mapa del Sitio | Registro | Buscador | Contáctenos |
| Home | Editorial | Política | Economía y Petróleo | Internacionales | Global y Social | Arte | Entretenimiento | Sintesís de Noticias |
| Política | Actual | 2006 | 2005 | 2004 | 2003 | 2002 | 2001 | 2000 | Documentos |
|
DISMINUIR LETRA
|
AUMENTAR LETRA
|
ENVIAR A UN AMIGO
|
ENVIAR AL EDITOR
“Movimiento 2D / Democracia y Libertad” Manifiesto del Zulia Movimiento 2D Martes, 24 de junio de 2008
El “Movimiento 2D / Democracia y Libertad” se constituyó en Caracas el 29 de abril, y desde entonces quienes lo integramos hemos venido recorriendo Venezuela con el propósito de trasmitir un mensaje ante el cual nadie puede ser ajeno, porque nos concierne a todos de manera vital: los resultados del referéndum del 2 de diciembre 2007 han sido y están siendo desconocidos y burlados por el Presidente de la República. Está siendo vulnerada la Constitución de 1999 y hemos dejado de ser un Estado de Derecho para ser regidos por un gobierno de facto, donde no existe otra ley que la dictada por el Presidente de la República, según las pesadillas de la noche anterior.
Estas circunstancias definen un momento sin precedentes en los 200 años de historia republicana. Rechazado el 2 de diciembre el proyecto socialista del Presidente Hugo Chávez Frías en el referéndum constitucional, rechazados los 69 artículos propuestos, rechazada la presidencia perpetua, rechazada la alteración de la propiedad privada, rechazada la centralización decimonónica que conspira contra todas las regiones, el Presidente se obstina en llevar adelante su proyecto político desafiando la voluntad y el sentir de los venezolanos. Por eso hemos venido a reiterar desde esta tierra zuliana, el sentimiento de todo el país: No queremos la implantación del régimen comunista. Este es nuestro único mensaje y nuestro único compromiso: abogamos por el respeto a la Constitución Nacional y por la plena vigencia del Estado de Derecho, la independencia de los poderes públicos, y la rendición de cuentas. Hemos venido al Zulia perfectamente conscientes de la extraordinaria significación para Venezuela de esta región. Aquí ha estado y está el granero de nuestro país. Aquí está la gran producción agrícola que desde hace más de cincuenta años abastece nuestro mercados. Desde los años 20 y el reventón del pozo Los Barrosos 2 en las costa oriental, ninguna región ha contribuido más con el desarrollo y la modernización de Venezuela que el Zulia. No obstante, la respuesta de la revolución bolivariana ha sido la discriminación en materia presupuestaria, el asedio político, y el desdén, para decir lo menos, frente a la inseguridad reinante en la región por los secuestros y las “vacunas” de las guerrillas de las FARC en los territorios fronterizos. El Zulia es la región indicada para formular una serie de consideraciones sobre nuestros más severos problemas económicos y así nos proponemos hacerlo. A pesar del extraordinario auge en los precios del petróleo en los últimos cinco años, Venezuela confronta una serie de graves dificultades que el gobierno trata de resolver con fórmulas de mayores controles. La más preocupante, notoria y dañina de estas dificultades es la agudización del proceso inflacionario desde mediados de 2006. La inflación alcanzó su punto más elevado en mayo con una tasa anual de incremento de los precios del 31%. En el caso de los alimentos, rubro en el cual los sectores de más bajos ingresos destinan la mayor parte de sus gastos, la tasa anual de inflación se ubicó en 47%, generando una carestía de los rubros de primera necesidad verdaderamente insoportable. Es obvio que esta aceleración del proceso inflacionario empobrece duramente a casi toda la sociedad venezolana, pero sus efectos son más graves para los sectores de menores recursos. Exactamente los pobres, objetos de la demagogia y de la manipulación oficial. El fracaso de la política económica del gobierno se pone de manifiesto al observar que este registro inflacionario es el más alto de América Latina, el más elevado de todo el hemisferio occidental y uno de los más altos del mundo desde hace ya tres años. Todo ello ocurre en medio de un Gobierno y una burocracia oficial que cada día se hacen más millonarios a costa de los inmensos ingresos petroleros. Al problema de la elevada inflación, se añaden las dificultades producidas por una escasez aguda y generalizada en muchos rubros de consumo masivo, como alimentos, medicinas, productos de higiene personal y últimamente, en repuestos de todo tipo. En medio de una riqueza que supera en términos reales por habitante todos los anteriores auges del ingreso petrolero de las últimas décadas, el sector público aumenta su endeudamiento externo de una manera absolutamente inexplicable y secreta. Veamos qué está sucediendo con el endeudamiento en momentos de tan gigantescos ingresos. La deuda pública pasó de US$ 26.950 millones al cierre de 2006, a US$ 44.333 millones en el primer trimestre de 2008. De este cuadro, nos preocupa seriamente, y llamamos la atención sobre este punto, el aumento acelerado del endeudamiento externo de PDVSA, el cual alcanzó en el primer trimestre de este año un monto de US$ 19.500 millones, sin que ello se haya traducido en un aumento de las inversiones en el sector y menos aún en los volúmenes de producción y exportaciones de la principal industria del país. Todas las fuentes oficiales de rango internacional, incluyendo a la OPEP, así como otras fuentes de información privada de elevada credibilidad internacional, reportan una lenta pero sostenida disminución de la producción petrolera. A la manifiesta ineficiencia en la gerencia y conducción de nuestra principal industria, se añade una pérdida de credibilidad a escala internacional, ya que Petróleos de Venezuela se ha hecho inauditable por falta de transparencia en su manejo administrativo y financiero. Esto se manifiesta en el castigo que reciben los bonos emitidos por Pdvsa en los mercados financieros internacionales, los cuales son penalizados con primas de riesgo de las más elevadas del mundo, superando con creces al de empresas de países menos desarrollados y sin los recursos que maneja una de las empresas petroleras más grandes del mundo. La voracidad fiscal del Gobierno y de su revolución, incluyendo la manipulación financiera de PDVSA y el uso frecuente de las reservas internacionales del Banco Central de Venezuela, sólo puede tener explicación en el desvío de ingentes cantidades de recursos con fines desconocidos. ¿Por qué han fundado tantos bancos venezolanos en el extranjero? ¿Por qué desconfían tanto de su propio país? Los objetivos de proyección política internacional del gobierno y de promoción de la figura del Presidente de la República consumen apenas una parte de esos recursos. Mientras la mayoría de los países productores de petróleo han aprovechado el prolongado auge en los precios del crudo para constituir fondos de ahorro e inversión intergeneracional a fin de garantizar su desarrollo en el largo plazo, disminuir su endeudamiento externo y sobretodo, para reducir su dependencia futura de los vaivenes del mercado petrolero internacional, Venezuela ha extralimitado esa dependencia, a la par que ha aumentado su endeudamiento. Atrincherados en la arrogancia, se niegan a informar al país sobre esta realidad, El Fondo de Desarrollo Nacional (FONDEN), creado supuestamente para ahorrar parte de esos recursos extraordinarios, constituye la evidencia más patética de la falta absoluta de transparencia y rendición de cuentas en la administración de estos recursos, los cuales por derecho constitucional pertenecen a todos los venezolanos. No obstante, se manejan como si fueran riqueza privada. Mentira que son enemigos del capitalismo. Quieren el capitalismo salvaje para ellos solos, los padres de la revolución bolivariana. La Constitución vigente no sólo obliga al Gobierno a manejar con absoluta prudencia y transparencia esos recursos públicos, incluyendo todos aquellos que son administrados por las empresas del Estado, sino que también lo obliga a rendir cuentas detalladas sobre el monto exacto y destino de los mismos. La opacidad total en el manejo del FONDEN, de PDVSA, de las reservas internacionales tomadas del BCV y de los recursos provenientes del endeudamiento externo constituye otra violación flagrante de la Constitución. Es, justamente por la defensa de la Constitución, del orden legal y de la seguridad jurídica, que los integrantes del “Movimiento 2D / Democracia y Libertad”, hemos considerado imperativo dar un paso al frente y tocar las campanas de alarma. Es creciente la dependencia del país del ingreso petrolero, lo cual nos ha hecho más vulnerables en el mediano y largo plazo a las fluctuaciones del mercado, experiencia ésta que en décadas recientes dejó graves consecuencias. Esta vulnerabilidad se hace aún más ostensible cuando se observa la disminución de la inversión privada, tanto de origen nacional como internacional, en casi todos los ámbitos de la actividad económica, según las cifras publicadas muy recientemente por el BCV. La inseguridad jurídica en la cual se ha colocado la actividad privada, producto de numerosas confiscaciones, expropiaciones, estatizaciones, así como las usurpaciones y tomas físicas de unidades productivas (fincas, empresas, plantas industriales, etc.) promovidas desde los cenáculos del Gobierno, deja indefensos a los inversionistas privados, toda vez que el sistema judicial, controlado y manipulado por la cúpula revolucionaria evade sus responsabilidades más elementales, como es el hacer cumplir las leyes, los contratos y garantizar el derecho a la propiedad privada consagrado en la Constitución de 1999. La inseguridad jurídica, la frecuente violación de los derechos de propiedad, el incumplimiento de los contratos entre los particulares y el Estado, la violación de diversas leyes nacionales y tratados internacionales, así como la evasión de la responsabilidad del Gobierno y del sistema judicial de garantizar el normal desenvolvimiento de las actividades productivas privadas, crea una pésima reputación para el país y ahuyenta la inversión privada, con lo cual se cierran las puertas a la incorporación de nuevas tecnologías y recursos financieros indispensables para el desarrollo de Venezuela y la generación de empleos altamente productivos y bien remunerados. Esa contracción de la inversión privada explica en gran medida la desaceleración de la actividad económica reportada por el BCV en meses recientes, con la consiguiente reducción en la creación de puestos de trabajo que no dependan del Gobierno. La consecuencia de este lamentable escenario ha sido un aumento en la tasa de desempleo y en los niveles de la economía informal, particularmente en los sectores más jóvenes de la población que se incorporan al mercado de trabajo. Este deterioro del mercado laboral, aunado a la aceleración de la inflación, constituye la combinación más letal para aumentar la pobreza en Venezuela, en medio de un boom extraordinario del mercado petrolero. El Gobierno utiliza el ingreso petrolero para hacernos más dependientes de sus dádivas y por ende de su control político, con el único fin de perpetuarse en el poder y no para convertirnos en un país de progreso económico y social, con amplia igualdad de oportunidades para todos los venezolanos. A la gravedad de lo que sucede en Venezuela debemos añadir los tratos secretos del gobierno bolivariano con los regímenes que bailan al son de la llamada Alternativa Bolivariana, o sea el ALBA que nos está arruinando sin que los venezolanos nos enteremos. Cuba, Bolivia y Nicaragua son los principales beneficiarios de esas tratativas. En Bolivia y Nicaragua los petrodólares bolivarianos son objeto del cuestionamiento y del debate político. En ambos países se condena el intervencionismo venezolano que allá se traduce en burla a las Constituciones, a la legalidad, a la ética y en las pretensiones de control absoluto del poder que Evo Morales y Daniel Ortega intentan a imitación del Presidente de Venezuela. Prestémosle atención a lo que acaba de escribir el novelista nicaragüense Sergio Ramírez. Estas son sus palabras: “Ortega prefiere gobernar fuera del marco de las instituciones cuando éstas le estorban. Los créditos de la cuenta petrolera venezolana no entran a formar parte de los recursos del estado en el prepuesto nacional, y se manejan de manera privada. Es una gran caja chica de varios centenares de millones de dólares, de los que nadie rinde cuentas, y que se usan de manera indiscriminada para pagar sus constantes viajes al exterior acompañado de numeroso séquito, acarrear manifestantes a sus actos públicos y enflorar las tarimas donde comparece; y así mismo para financiar programas asistenciales que van desde entrega de cerdos y vacas paridas a familias campesinas, a la construcción de viviendas populares. Gracias a investigaciones de los medios de comunicación, se ha podido determinar que los contratistas de estas viviendas son ministros del gobierno y allegados a Ortega”. De modo y manera, amigos del Zulia, que la corrupción también es una espada que camina por América Latina. Estos desastres de la economía ocurren porque el Gobierno se obstina en establecer controles cada vez más rígidos sobre el sector privado. Cada vez nos condena más a depender de las importaciones agrícolas de otros países, mientras golpea despiadadamente a los sectores de la producción en Venezuela. Es obvio que los brasileños aman a Chávez porque nos están inundando de productor brasileños. Como hemos sostenido, el proyecto de reforma derrotado en diciembre de 2007 tenía un solo propósito: el de establecer en Venezuela lo que el Presidente ha llamado “socialismo del siglo XXI”, cuya meta final era la eliminación de la empresa privada y la negación del concepto de propiedad como lo consagra la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela de 1999. El proyecto de reforma derrotado en diciembre 2007 pretendía meter las regiones en el puño de Hugo Chávez Frías. Pretendía acabar con el proceso de descentralización y volver a la vieja centralización de todo el poder en Miraflores. A pesar de que ese proyecto fue derrotado, el Presidente no cesa de implantarlo para someter a todas las regiones a una dependencia incondicional o castigar a los que no se rinden. A todas las regiones les corresponde en esta etapa defender sus derechos y sus conquistas. Una manera de defenderlas es pedirle al Presidente de la República que respete la Constitución Nacional, que renuncie a concentrar todos los poderes y que cese de desconocer los resultados el referéndum del 2 de diciembre 2007. El “Movimiento 2 de Diciembre / Democracia y Liberad”, considera indispensable que todos los venezolanos tomemos conciencia de los peligros que se ciernen sobre nuestro porvenir de país democrático. Desde esta tierra del Zulia formulamos un llamado a todos los venezolanos, de todas las tendencias ideológicas, de todos los sectores sociales, y particularmente a los jóvenes a defender los resultados del referéndum constitucional del 2 de diciembre. A los zulianos, hombres y mujeres, jóvenes, los invitamos a luchar sin descanso: Por la vigencia de la Constitución Nacional. Por el respeto al orden jurídico de la Nación. Por la rendición de cuentas claras. |
![]() |
|
Copyright © 1999 - 2007 por Analítica Consulting 1996 |
Reservados todos los derechos. Analítica Consulting 1996 no se hace responsable por el contenido publicado de fuentes externas. |