![]() |
| Martes, 09 de marzo de 2010 | Quiénes Somos | Analitica.com como Página de Inicio | Mapa del Sitio | Registro | Buscador | Contáctenos |
| Home | Editorial | Política | Economía y Petróleo | Internacionales | Global y Social | Arte | Entretenimiento | Sintesís de Noticias |
| Bitblioteca | Analítica Premium | Mujer Analítica | Zona Empresarial | Medicina y Salud | Medio Ambiente | |||
| Columnistas | Analítica Foros | Foros | RSS | WAP | Noti-tips | Horoscopia | Bitácora | Ley Orgánica de Educación |
| Política | Actual | Documentos |
|
DISMINUIR LETRA
|
AUMENTAR LETRA
|
ENVIAR A UN AMIGO
|
ENVIAR AL EDITOR
Un mundo feliz Edgar Cherubini Lecuna Viernes, 13 de junio de 2008 "- Shakespeare esta prohibido porque es antiguo. Aquí, no empleamos viejas cosas. Ursula K. LeGuin, en la introducción de su novela fantástica, “La Mano Izquierda de la Oscuridad”, define la ciencia ficción como extrapolativa, es decir, cuando se toma un acontecimiento, una tendencia o un fenómeno del aquí y del ahora y es desarrollado en el futuro. Por eso, LeGuin afirma, muchos lectores descartaron como exageradas y deprimentes novelas como “Un Mundo Feliz” que hace que hace 76 años habló de clonar o fabricar embriones humanos en probetas, o que predecía la extinción de la libertad bajo yugos totalitarios o la aniquilaciòn de la naturaleza provocando graves desequilibrios, “todo aquello que es extremadamente lógico, deprime a la gente”, acota LeGuin. Este régimen continúa produciendo aberraciones, al revivir las pesadillas de la historia real y de la imaginada. En su libro de posguerra "1984", George Orwell nos pinta la utopia totalitaria de una sociedad y una nación que se cae a pedazos, dirigida por un gigantesco y abrumador aparato de propaganda, donde un personaje llamado El Gran Hermano, vigila y rige la vida privada de cada individuo, a través de gigantescas pantallas de TV en todos los espacios urbanos, fachadas de edificios, fábricas, caminos, hogares y escuelas. Durante las 24 horas del día los ciudadanos observan atónitos el rostro amenazante hablar ambiguamente de guerra y triunfos sobre un enemigo externo, por demás inexistente: “la paz es la guerra”, es su consigna predilecta que repite una y otra vez. Unos fragmentos de la novela ilustran la terrible lógica que menciona LeGuin en relación a la perversidad y pretensiones de lo que sería en el presente esta reedición caribeña del “Gran Hermano”: "No buscamos el poder para nuestros propios fines, sino por el bien de la mayoría. Los hombres, estas criaturas cobardes, no pueden asumir la libertad ni hacer frente a la verdad. Ellos deben ser dirigidos por aquellos que son más fuertes que ellos. La especie humana tiene la elección entre la libertad y la felicidad, sin embargo la felicidad vale más. El bien de los otros no nos interesa, solo buscamos el poder, nada mas que el poder. Los nazis y los comunistas se parecen mucho a nosotros por sus métodos. Aunque ellos pretendan mantenerse en el poder por un periodo limitado; pasado el punto crítico, habra un paraíso donde los hombres serian libres e iguales. Nosotros no somos así, sabemos que nadie que se sostiene en el poder renuncia a él. No se establece una dictadura para salvaguardar una revolución. Se hace una revolución para establecer una dictadura”. La ineficacia del gobierno que produce caos, malestar, protestas y disidencia dentro de sus propias filas, debe ser manejada con leyes represivas y la institucionalización del espionaje, un aparato de inteligencia que considere sospechoso a todos los ciudadanos, quienes perderían el derecho al debido proceso y a ser juzgado por un juez natural, obviando el control de la prueba, es decir, saltándose la Constitución y todos los acuerdos internacionales en materia de Derechos Humanos. En el mundo orwelliano de “1984”, luego del control de los recursos de la nación, “lo que importa ahora es controlar a la mente. La realidad esta en el interior de la cabeza. El poder real, el poder por el cual debemos luchar día y noche, no es el poder sobre las cosas, sino sobre los hombres. ¿Cómo aseguramos el poder sobre el prójimo? Haciéndole sufrir. La obediencia no basta. El poder es inflingir sufrimiento y humillaciones. El poder es destruir el espíritu humano en pedazos que se juntan después bajo nuevos patrones armados por nosotros. ¿Qué clase de mundo estamos creando? Un mundo de temor, miedo, traicion, tormento. Un mundo de aplastadores y aplastados, un mundo que a medida que lo afinemos se volverá cada vez más despiadado. El progreso de nuestro mundo será el progreso hacia el sufrimiento. Nuestra civilización esta fundada sobre el odio; no habra otras emociones que el temor, la rabia, el triunfo y la humillacion. Destruiremos el resto”. En algún momento, el país conocerá quiénes, además de Chávez, fueron los ideólogos de las monstruosidades contenidas en dicha ley. Pese a su derogación, sus fanáticos seguidores en el campo de la cultura y la educación tampoco han tenido miramientos al eliminar recientemente la libre importación de libros, con la idea de que en el país se lea solo lo que decida el Estado. Así como escasea la leche y la carne, pronto veremos anaqueles vacíos en las librerías, donde solo se repondrán con libros nuevos inspirados en las salas situacionales y de las imprentas socialistas. No necesitarán así, secuestrar o quemar los que no le convienen a su proyecto de dominación. Esto último nos recuerda otra obra del género de anticipación, “Fahrenheit 451” de Ray Bradbury. El título alude a que 451º F, es la temperatura a la que arde el papel. En la trama de la novela, los “bomberos”, son ejecutores de una nueva inquisición contra la libertad de pensamiento, en vez de apagar incendios se dedican a quemar libros prohibidos por el régimen. Montag, el héroe de la novela, es un simple “quemador-de-libros” (book burner) quien un día, abrumado en medio de su aborrecible faena, percibe que los libros tienen “cuerpo y alma” y al “escucharlos gritar mientras los quemaba”, decide desertar y unirse al movimiento de resistencia. Hombres y mujeres que han ideado una táctica para preservar su cultura y sus valores, mediante la memorización de un libro por cada uno de los disidentes. Así, en un encuentro casual de dos transeuntes en un parque, una mujer es “La República” de Platón y el desconocido con quien se tropezó y ahora dialoga podría ser “Los Viajes de Gulliver” . En un café, una joven le recita “Antìgona” a otro joven, quien le contesta con fragmentos de “Romeo y Julieta” de Shakespeare. Para “leer” un libro había que buscar a otra persona, generalmente un desconocido. Cualquier parecido de estas novelas de anticipación con el régimen de Hugo Chávez no son meras coincidencias. De allí que hoy, en reacciòn a tanta amenaza y desquiciamiento del poder, decidì aprender de memoria, algunos capítulos de “Doktor Faustus” y de “La Montaña Mágica” de Thomas Mann, unos pasajes de “El sonido y la furia” de Faulkner, un párrafo del “Walden” de Thoreau, varios poemas de René Char de su libro “Aromas Cazadores” , “Four Quartets” de T.S. Elliot. Ya recito de memoria dos capìtulos del “Sutra del Loto” de Budha Shakiamuni …¿Cuál libro o poema eres tú?.
|
|
Ramón Azócar
Manuel Isidro Molina
César Manzano |
|
Copyright © 1996 - 2010 por Analítica Consulting 1996 |
Reservados todos los derechos. Analítica Consulting 1996 no se hace responsable por el contenido publicado de fuentes externas. |