La nueva fase del Proceso, denominada por el Presidente como la del “Salto
Adelante”, demanda de los auténticos revolucionarios la creación de la
Plataforma Untaria, base del poder constituyente y síntesis política de la
unidad popular.
Estableció también el Presidente Chávez la búsqueda de alcanzar dos
metas-objetivos en el lapso que falta para completar su período
gubernamental. Esas metas son: (i) obtener las 2/3 partes de los diputados a
la Asamblea Nacional en diciembre del 2005, y (ii) triunfar en la reelección
presidencial de diciembre del 2006 con 10 millones de votos.
Por esta razón de orden táctico y, además, con el fin de profundizar la
revolución bolivariana creemos que es el momento de relanzar la idea de la
Plataforma Unitaria. Estamos en el preciso instante que requiere fusionar al
conglomerado de posturas revolucionarias.
Ante tal circunstancia, hemos decidido darle vida política a nivel nacional
(con miras a luchar por la creación de la Plataforma Unitaria, sumarnos a la
gran tarea de materializar los retos del Presidente y seguir estimulando la
construcción de la red de Centros de Formación Ideológica), a la democracia
directa tanto como tesis ideológica de sustento estructural al Proceso, como
organización política de base para unir las líneas paralelas que nunca se
tocan. Que en alianza fraterna sigamos bregando por darle viabilidad y
direccionalidad al poder popular. Como organización política de la nueva
etapa revolucionaria, el Movimiento por la Democracia Directa (MDD) no se
relanza para satisfacer aspiraciones individuales inspiradas en el usufructo
del poder. El MDD aparece de nuevo a nivel nacional (19 Estados hasta el día
de hoy) para alzar las banderas señaladas por Hugo Chávez, pero que la
ceguera de una militancia mayoritaria pasiva y heredera del clientelismo de
la IV República, le hace caso omiso a las líneas ductoras y preclaras del
Presidente.
Inexplicable que se pretenda ignorar la ruta que abrió el Presidente, hace
apenas mes y medio cuando definió durante la exposición del “Salto Adelante”
en el Fuerte Tiuna, la eliminación de los cogollos y del dedo todopoderoso
que decide la suerte de los cargos públicos. “…No me calo más la imposición
por parte de las cúpulas de los candidatos a cargos de elección popular…”
Palabras de Hugo Chávez que se convierten en orden o línea de acción a
cumplir por toda la militancia revolucionaria y que, además de grabadas, ya
están publicadas en los documentos que difunden la nueva fase del Proceso.
Intolerable que a estas alturas de evolución revolucionaria se pretenda
señalar que el pueblo no puede ir a elecciones primarias y que se debe
continuar con las prácticas clientelares de la IV República. Esto es
inviable para darle consistencia ideológica al poder popular. Si la
militancia tolera las imposiciones cupulares de nuevo, dejándose arrastrar
por el aura del poder que emanan los líderes de las direcciones de los
partidos políticos, dejando de lado inclusive la orden del Presidente y
cediendo espacios conquistados para el poder popular, no podrá haber nunca
ni salto adelante ni revolución bolivariana.
Pero como la razón política no se impone y las ideas se defienden en el
campo de la discusión, nos hacemos presente en el escenario político como
MDD para debatir la viabilidad del poder popular. Apelamos al derecho del
pueblo a exigir la transferencia de la toma de decisiones a nivel de las
estructuras de base, tales como: Consejos Locales de Planificación Pública;
Contraloría Social; Asambleas Populares para decisiones políticas; Cabildos
Abiertos; Gobiernos Comunitarios. Difundimos públicamente el apego a las
líneas revolucionarias del Presidente Hugo Chávez y lucharemos para que se
sigan sus indicaciones del camino revolucionario y se acate la eliminación
del dedo todopoderoso. Insistiremos en la creación de la Plataforma Unitaria
como la conjunción de distintos factores que, teniendo una misma meta a
alcanzar, pero diferentes conceptos en lo que respecta al accionar
político-social, la organización y la toma de decisiones, acuerdan
integrarse en una estructura de coordinación colectiva. Continuaremos
buscando la instalación de los Centros de Formación Ideológica (CFI) como
una necesidad de vital importancia para blindar en el alma y el corazón de
los revolucionarios los principios, preceptos, valores y creencias que le
sirven de sostén inquebrantable al Proceso Revolucionario. Estamos pues
presente en un espacio que, del tamaño que sea, nos permite existir, opinar,
luchar por la revolución y alcanzar la etapa plena del poder popular.