De las muy numerosas acepciones de la palabra DERECHO contenidas en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, la siguiente, "Conjunto de principios, preceptos y reglas a que están sometidas las relaciones humanas en toda sociedad civil, y a cuya observancia pueden ser compelidos los individuos por la fuerza"; es a la que me refiero mentalmente, cuando me hago la pregunta del título, ya que ¿Quiénes defenderán el derecho venezolano cuando el Estado -por la fuerza- nos compela a acatar las decisiones que tomen los magistrados a punto de ser ratificados por la Asamblea Nacional?
Estuve revisando la Internet y encontré que en nuestro país abundan los colegios de abogados, las facultades de derecho, los bufetes, los escritorios jurídicos, los institutos de estudio de derecho, las asociaciones de abogados; así como las individualidades, asociaciones sin fines lucro e instituciones públicas y privadas, que ofrecen servicios jurídicos gratuitos. También, los que lo ofrecen a cambio de honorarios. Esto me causó una gran alegría. ¡Abundan los abogados!
Lo que no encontré por ninguna parte, fue algún tipo de pronunciamiento colegiado u organizado, que defienda al DERECHO. Tampoco, ninguno que demuestre siquiera preocupación, por la aparente intención de la Asamblea Nacional, de ratificar en sus cargos -para los próximos 12 años- a la mayoría de los magistrados que hoy integran el Tribunal Supremo de Justicia. Esto casi me causó una depresión. ¿Porqué callan los abogados? A mi mente llegan las siguientes citas [mayúsculas mías]:
"... y él [el Che Guevara] me tomó el pelo, al decirme que yo NO ERA NECESITADO COMO ABOGADO, porque en Cuba no había demandas legales, así que ¿Qué podría hacer yo allá?" [1].
Yo me pregunto ¿Realmente le tomaba el pelo?.
"Sus tribunales revolucionarios [los de Fidel Castro] también habían continuado con la misma fuerza inicial, y él había causado un escándalo internacional al ordenar el re-enjuiciamiento de cuarenta y cuatro aviadores de Batista acusados de bombardear civiles DESPUÉS DE SU ABSOLUCIÓN en tribunales por ausencia de evidencias." [2].
"...hubo la orden de Fidel de INVALIDAR LA ABSOLUCIÓN, intachable, de los aviadores militares acusados de "crímenes de guerra"; y condenados la segunda vez en un "juicio" que fue más bien un "auto de fe", conducido en el Palacio de los Deportes ante millares de espectadores vociferantes, y transmitido por la televisión...". [3]
Cuando renunció la Presidenta de la Corte Suprema de Justicia el 24 de agosto de 1999, la Magistrado Cecilia Sosa Gómez dijo:
" EL MIEDO A DESAPARECER COMO MAGISTRADOS Y EL ANSIA DE COLABORAR CON UNA MAYORÍA QUE SE HA ARROGADO TODOS LOS PODERES FUE MÁS GRANDE QUE LA DIGNIDAD Y LA DEFENSA DE LOS VALORES FUNDAMENTALES QUE EL DERECHO Y LA DEMOCRACIA IMPONEN A UNA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. PARA MI, LA DIGNIDAD DE LA CORTE SÓLO PODÍA DEFENDERSE CON LA COHERENCIA Y LA DEFENSA DE SUS DECISIONES, QUE AL DESCONOCERLAS ENTREGÓ SU FUERZA Y EL RESPETO DE LA CIUDADANÍA POR ELLA."
Estas palabras estaban específicamente dirigidas a los ocho magistrados que aprobaron en todas sus partes el escrito redactado por la magistrado Hidelgard Rondón de Sansó [quien se abstuvo de votar], Iván Rincón Urdaneta, Alirio Abreu Burelli, Humberto J. La Roche, José Luis Bonnemaison, José Pérez España, Angel Edecio Cárdenas, Jorge Rosell Senhenn y Antonio Ramírez Jiménez; quienes lo que hicieron fue un PRONUNCIAMIENTO POLITICO a motu proprio, sin que existiese alguna consulta JURIDICA elevada por particulares o instituciones, ante la máxima instancia jurídica del país.
Poco tiempo después, el "nuevo y mejorado" tribunal supremo de justicia, presidido por el magistrado Iván Rincón Urdaneta, LE NEGÓ a la Fiscalía General de la República, la autorización solicitada para ABRIR UNA INVESTIGACIÓN al presidente de la comisión legislativa nacional (congresillo) y ex-ministro de relaciones interiores y de justicia.
Y hace apenas unos días, el 28 de noviembre de 2000 -en horas nocturnas, al igual que el pronunciamiento politico mencionado arriba-,y SIN JUSTIFICAR JURIDICAMENTE su decisión, la sala constitucional de ese mismo Tribunal Supremo de Justicia presidido por Iván Rincón Urdaneta, afirmó que el refréndum sindical no violaba la constitución nacional.
¿Permitirán los abogados venezolanos que los magistrados actuales sean ratificados en sus cargos sin decir nada al respecto?.
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[1] Jon Lee Anderson, Che Guevara, A Revolutionary Life, p. 408.
[2] Ibid. p. 514.
[3] Carlos Rangel, Del Buen Salvaje al Buen Revolucionario, pp. 255-256.