Domingo, 08 de noviembre de 2009 Quiénes Somos | Analitica.com como Página de Inicio | Mapa del Sitio | Registro | Buscador | Contáctenos
Home Editorial Política Economía y Petróleo Internacionales Global y Social Arte Entretenimiento Sintesís de Noticias
Bitblioteca Analítica Premium Mujer Analítica Zona Empresarial Medicina y Salud   Medio Ambiente
Columnistas Bitácora Foros RSS Noti-tips     Horoscopia WAP Ley Orgánica de Educación
Política

 Índice Opinión y Análisis:   

 Actual  Documentos

DISMINUIR LETRA | AUMENTAR LETRA | ENVIAR A UN AMIGO | ENVIAR AL EDITOR       Bookmark and Share


El chavismo ordinario
Roberto Hernández Montoya

Jueves, 14 de septiembre de 2000

La epidemia más mortífera del siglo XX no fue ni la gripe española ni el SIDA, sino el reduccionismo, padre del stalinismo, el nazifascismo y otros fervores menores pero no menos atroces. Del terror a esos rigores nace parte de la desconfianza hacia Hugo Chávez.

No se puede culpar a quien se recela ante un manual de instrucción premilitar o cierto proyecto educativo, que nadie ha revocado convincentemente, que yo sepa, y en donde se declaman simplezas que en otros tiempos han tenido desenlaces horripilantes, por usar un adjetivo lánguido.

No toda oposición a Chávez es puntofijista, ni fue Chávez quien inauguró la crítica a las “cúpulas podridas”. Fueron cuarenta años de reproches, sarcasmos, reflexiones y 27 de Febrero. Pero Chávez ha logrado asociar toda oposición con el puntofijismo, logro que automáticamente lo convierte en una nueva versión del puntofijismo en lo que tiene de hegemonía santurrona.

Este primitivismo no vive solo en los loquitos del chavismo. Nació en el discurso originario de Chávez. Recuerdo un programa de radio en 1997 ó 1998 en que algún valiente osó entrevistarlo. Le preguntaban si iba a ser candidato a la Gobernación de Barinas. Grosso modo recuerdo que aquel remoto Chávez respondió que no estaba dispuesto a lidiar con una Asamblea Legislativa de corruptos y negociar con otros poderes locales. “Yo topo a todo”, declaró. Es decir, ‘lo apuesto todo’, es decir, ‘quiero todo el poder’. Tal vez en ese entonces andaba con Ceresole. Esa visión totalitaria ha estado contrapesada por su rechazo a la violencia, que hemos constatado desde que se negó a enviar el ejército al estado Sucre a matar estudiantes, comenzando su gobierno.

El chavismo es más complejo que el chavismo ordinario. Ver solo su rasgo hegemonista impide advertir otro que nos es difícil a los latinoamericanos percibir en un militar: Chávez no ha reprimido manifestaciones, no ha encarcelado ni exiliado a nadie y se permite desconcertantes amplitudes: el noticiero de Radio Nacional se parece a veces a Globovisión de tanto reseñar a la oposición. Desde aquel arcaico “topo a todo” hasta este Chávez complejo que designa opositores para sus comisiones hay una evolución vertiginosa que va del primitivismo a una visión multidimensional de la realidad, que ojalá siga prosperando en él y en todos.

Lo peor del chavismo ordinario es que alimenta una oposición ordinaria, enteriza, totalitaria, que solo ve negro donde hay mil otros matices. La crítica ordinaria enceguece hasta a los más lúcidos, que no ven los peligros reales, encandilados por los ilusorios. Ver a Mussolini en Chávez nos impide ver que la hegemonía que procura ganar con ardides ha conducido al fariseísmo y este a la corrupción, desde el Cro-Magnon hasta esta desconfianza hacia todos, incluyendo al propio MVR y a las conquistas de la Constitución Bolivariana. Y que corrupción no es solo peculado sino desnaturalización de las funciones, que lleva sucesivamente a 80% de gente pobre, a esta delincuencia desesperada y desesperante y al peñismo ordinario de “plomo al hampa”.

Por eso hace falta un chavismo que no vea puntofijismo en toda crítica y una oposición que no maneje mirando solo el espejo retrovisor.

ENVIAR ARTÍCULO A UN AMIGO  |  ENVIAR AL DIRECTOR DE SECCIÓN  |  COMENTAR EN LOS FOROS  
Lo más reciente en
Política

La Hora de la Objetividad y la Sindéresis
Carlos R. Padilla L.


Hipocresía en totuma
Edgard J. González

¿Primero primarias? (y II)
Juan Carlos Apitz

En las chiquitas desaparecen los "ni-ni"
Fausto Masó

Florinda fue la primera ni-ni
Gustavo Coronel

¿Cuántos gobiernos lleva Chávez?
Fernando Luis Egaña

¿Llegó la hora del pueblo?
Francisco Alarcón

Dr. Ramón Guillermo Aveledo
Américo Gollo Chávez

La “antipolítica” como nuevo chantaje
Teódulo López Meléndez

¡Los niní son los únicos culpables!
Agustín Blanco Muñoz

Índice Semanal
Recibe  en tu buzón de correos las noticias publicadas durante la semana.

suscribirse

Analítica WAP
Navega Analítica desde tu móvil para mantenerte informado de las noticias del día.

más información

Analítica RSS
Recibe en tu escritorio los titulares y resúmenes de noticias al momento de su publicación.

Agregar Sección a:











más información

 



Columnistas


Nelson Maica C.

Pedro A. Palma

Liko Pérez



Copyright © 1996 - 2009 por
Analítica Consulting 1996
Reservados todos los derechos. Analítica Consulting 1996 no se hace responsable por el contenido publicado de fuentes externas.