El autócrata solía repetir aquello del que tenga ojos que vea y el que tenga oídos que oiga, como recuerdo a sus lecturas de La Biblia. Es el momento cuando se le puede aplicar en toda su extensión semejante sentencia. No hay dudas que el llamado “alto gobierno” (que en la práctica es él solo) es rechazado en más del 75 por ciento dada su pobre gestión, según todas las encuestadoras.
Son ciegos y sordos, y no le están dando la lectura correcta a lo sucedido con una abstención que sobrepasa el 75% a lo cual debemos agregar un 10 por ciento de votos nulos que reduce la “representatividad” de .la AN a un escuálido 15%. Advertimos que estamos lejos de considerar que ese 85% corresponde a todas las variantes de la oposición. Bien lejos estamos de tal apreciación. Pero lo real es que el 4D se expresó un gran descontento ante gobierno y un desacuerdo con el sistema electoral encarnado en un CNE donde uno de los Rodríguez trata de imitar al autócrata en su forma de conducir a ese organismo.
El autócrata se los dijo, claro, manteniendo una conducta, según la cual, TODOS son responsables de la megatorta del 4D menos ÉL. Es pedir peras al olmo esperar una autocrítica de quien se considera dueño del país y de América Latina y aspira a un “liderazgo mundial” apoyado en su estilo de “Don Regalón”.
Monseñor Urosa implora una medida de gracia hacia los presos políticos y con ello interpreta un sentimiento mayoritario cansado de tanta confrontación, de mensajes de odios y descalificadores. Estamos cerca de la realidad si afirmamos que una inmensa mayoría quiere la reconciliación de los venezolanos y venezolanas, rechaza el “modelo cubano”, al comunismo fracasado, después de más de 70 años del experimento soviético. Del otro fracaso simbolizado en el “salto adelante” y la “revolución cultural” chinos que implicaron decenas de años de atraso y que ahora con las inversiones americanas, japonesas, taiwanesas y europeas, más el esfuerzo del pueblo chino, colocan a ese gigante como una potencia mundial.
Una mayoría reclama elecciones limpias, amnistía, Estado de Derecho, desarrollo económico con justicia social, control del gasto público, enfrentar la corrupción, liquidar la autocracia como forma de gobierno.