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De la palabra y el poder I
Nathalie Vivas

Lunes, 30 de diciembre de 2002

El escribir reclama algo, ¿no sé si se han dado cuenta? , existe en la letra un sentido de complicidad con la personalidad de quien detenta la palabra, como una válvula de escape a muchos desaciertos, la necesidad de pasar al otro un poco de responsabilidad. El escribir es transformar de alguna forma. Induciendo de manera original permite un entendimiento único con quien lee, sólo el pensamiento logrará entender aquello que me quieren decir. Trato de colocar las cosas en dos planos, pues quien escribe miente, aparenta estar distante del asunto, y sus letras las motiva el poder de persuadir.

En estos momentos el poder de la palabra, tomándola como lo que existe (entre bandos), nos lleva a una irresoluble contradicción y me pregunto: ¿Porque siempre ideamos un culpable? Si el culpable lo llevamos dentro, no siempre podemos estar de acuerdo, la tolerancia se inscribe en la disidencia y en esto la palabra y el poder tienen que ver. “Sin animo de pretender tener la razón”, somos juguetes de la condición del pensamiento colectivo de la idea. Resulta fácil a la hora de una dialéctica, esto lo comparto, si luego de ser manipulados, las respuestas y las acciones me mostraran una tolerancia, pero no, entonces creo sólo en el poder de la voluntad de la palabra para guiar pensamientos cómodos, no conocemos, sólo nos influenciamos. Ese es el objetivo del poder, no lo niego, mas el poder debe cederse de una forma que permita su retorno, no como una donación, el poder no se merece. El poder debe darse con el conocimiento más exacto de que su estadía es rotativa y se mantiene sólo en la medida de la tolerancia de todos, porque todo influye. Ésta creo, es nuestra lección, aprender que el poder es un velo , su detención no le pertenece ni a aquel que tiene la ley, pues la praxis nos demuestra que la ley es palabra. Como ya indiqué, sólo manipula ( la ley como costumbre “del bien” seria lo mejor).

Entonces, sólo el conocimiento adquirido del sentido de temporalidad del poder crea un contexto de entendimiento del otro y viceversa. No lo sabíamos y el darnos cuenta de ello nos llevó a posesionarnos del otro lado, exigiendo el poder cedido, ahora los otros nos desconocen, ya que sólo servimos para dárselo haciéndolo más fuerte por el hecho de seguir reconociéndolos, en esta medida para ellos no hay retorno, no hay otro. No es que se pretenda desconocer, es que la palabra del otro lado sigue reconociéndolos como los únicos capaces de cambiar esto. No nos damos cuenta de cuanto poder tiene la palabra, insisto. Matamos al contrario, demostrando que sólo existe uno capaz de resolverlo todo, como cuando legitimamos con la conciencia y la pasión de quien cree en el mesiánico solucionador de todo a este dueño del poder. Le cedimos el poder sólo a él, nos acabamos y lo seguimos haciendo cuando le damos incluso, el poder del cambio en estos momentos. Cualquier poder es temporal, esta es la forma de gobierno democrática, no es poder hacer lo que nos da la gana. No es esto lo que se legitima. La sustancia es esta otra cosa, mi preocupación es la madurez arraigada, luego de esta crisis, crecer en soluciones, debemos aceptar la tolerancia sin la confrontación de ideas de este modo, pues por muy contrarias su existencia es un hecho, saber que el peso del poder es el contrapeso de su contrario. Sutil permanencia de todos, nuestra coexistencia es lo que nos garantiza la supervivencia y la transitoriedad del poder sin costos. No tengo poder si no tengo a quien mostrárselo, ¿Quién lo reconocería?

Entendamos que no existen soluciones perfectas. Por el contrario, peligrosamente, permitimos desconocernos , no se le puede dar poder a aquel que haciendo uso del poder de la palabra rompe y desconoce al otro, pretendiendo anularlo. Ojo dónde estamos y qué nos guía, cuidado con los errores cometidos. Abogo por la tolerancia, la coexistencia que permite su respeto, es eso lo que nos debe mover y lo que debemos defender: la tolerancia, que es sinónimo de Paz.

(*): Politólogo

email:nietszmaq@hotmail.com

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