PUENTE DE IDEAS Respeto por la historia Néstor Francia
Viernes, 22 de diciembre de 2006
Cosas importantes están ocurriendo en torno a la discusión sobre el partido único de gobierno, al margen de cuál sea el resultado de la misma. Empezaré por manifestar mi desacuerdo con un par de cosas dichas por Chávez en el Teresa Carreño, cuando decretó el partido único de gobierno. Una de ellas es la forma irónica en que se refirió a los partidos de la izquierda venezolana, comparando sus siglas con un ficticio “culebra”, como diciendo –de hecho lo dijo- que las siglas no significaban nada. Yo ingresé a la Juventud Comunista a los once años y me sentía muy orgulloso de esas siglas, del color rojo de mi partido, de Tribuna Popular, que voceaba por esa calles de los barrios de Catia, de sus dirigentes fundamentales, como Gustavo Machado, Eduardo Machado, Jesús Faría. Y aunque ya no milito en el PCV, me sigo sintiendo orgulloso de su militancia heroica, que regó de sangre y sacrificios el camino de las ideas socialistas en Venezuela, las cuales no sería posible sostener de no haber existido aquellos pioneros que dieron su aporte invalorable. No, querido Presidente, PCV no son tres letras, ni unas simples siglas, ni un color: es historia contemporánea de Venezuela, escrita con sangre.
Tampoco comparto eso de que los votos son de Chávez. Volvemos a lo mismo: cuando el referéndum de 2004, estuve por Coro y pude ver, con estos ojos que se comerán los gusanos, a los jóvenes comunistas mezclados con el pueblo, impulsando la campaña, metidos de frente en las patrullas, conquistando aquellos votos. Los votos son de ellos, del pueblo; son por Chávez, pero no de Chávez. Mi voto, por ejemplo, es mío propio de mi propia propiedad. De hecho, cuando he votado por alguna opción partidista, no lo he hecho sólo por Chávez, sino también por lo que esa opción representa ideológicamente. No voto como un fanático, sino como un ciudadano que me siento responsable por el futuro de mi país. Es más, he votado últimamente por candidatos por los que no volvería a votar, así me los propongan Chávez y el partido de Chávez.
Finalmente, el Presidente dijo que el debate sobre el partido único de gobierno ya se realizó ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Con quién? Por los lados de mi casa no sería, por ahí la gente ni hablaba de eso hasta que Chávez lo mencionó. Tampoco se debatió con la militancia de los partidos, los hechos así lo demuestran. Posiblemente lo que el Presidente quiso decir es que se discutió en algunos sectores de la dirigencia, pero eso no es ningún debate de un tema tan importante en una democracia participativa y protagónica. Es más, mucha gente no está de acuerdo con la idea, yo lo escucho porque ando en la calle y a pie. Por eso celebro la actitud consecuente que están asumiendo el PCV, el PPT y algunos sectores de Podemos. Están convocando a sus instancias partidistas y a sus bases a debatir la idea. El valor que esto puede tener, aunque el partido único de gobierno ya es un hecho porque fue decretado, es precisamente la defensa tácita que se hace de los métodos democráticos, de los derechos de la militancia de base, de las tradiciones respetables de sus organizaciones, del pensamiento colectivo y, en dos platos, de los ideales socialistas de participación y protagonismo de todos. Espero que continúen defendiendo esos ideales y puedan introducir un viraje a la manera vertical y burocrática con que ha comenzado a nacer esta idea, y que pone en peligro el destino mismo de la revolución socialista. No dudo de las buenas intenciones de Chávez, siempre las tiene, pues es un hombre bueno que cree honestamente en lo que hace y lo defiende con fuerza. Pero no se dude igualmente, a veces se equivoca: es un ser humano, no un Mesías enviado por Dios, como alguien dijera hace poco.