Este régimen se hunde. La ideologización y la incompetencia lo han colocado en un tobogán. Pero no puede caer sin que todos quedemos bien vacunados contra el populismo, la falta de solidaridad social con los mas humildes, el discurso incoherente sin realizaciones y sin tener un Proyecto de País que nos impida caer en un vacío de poder.
Sin embargo, un articulista de opinión tiene que ser honesto consigo mismo para merecer la confianza de sus lectores, tiene que mostrar la realidad tal como la ve. Y no hace falta ser ningún genio como analista para darse cuenta del por qué el título de este artículo.
Un régimen estatista y “Santi Cláus” con las características del nuestro requiere de una sustentación muy sólida . A nivel político, a nivel social, a nivel económico y a nivel militar.
EL CUADRO POLÍTICO ha llegado a unos niveles de debilidad que le hicieron perder ya su primitiva fortaleza. El propio Presidente ha puesto en evidencia al MVR como fuerza de sustentación del régimen. El intento de resurrección del MBR200 obedece, precisamente, a esa percepción. Existe una fuerte discrepancia entre los mismos que han venido respaldando al Gobierno. Hay mucha confusión. No ven clara la ruta. Dudan. Se preguntan si no se habrán equivocado. Esta es la situación en ese gran archipiélago que fuera el Polo Patriótico. El intento de fraccionar al MAS pone de manifiesto esto mismo. Están recogiendo los pedazos que quedan del PPT y del MAS. Algo es algo. Mejor es algo que nada. Pero el Gobierno no parece reaccionar y respetar la pluralidad democrática para unificar al país y poder consolidarse. Todo lo contrario hace. Habla de proyectar el MVR 200 el 17 de Diciembre, se alía con el PCV que, bien contados, son cuatro gatos con olor a formol, incorporó a reservistas y a golpistas del 4F. y ahora se propone copiar a los CDR cubanos a los que bautiza como CBR (Círculos Bolivarianos Revolucionarios) para intentar fortalecer la debilitada relación líder-pueblo ya desmantelada como lo pone en evidencia las escuálidas concentraciones populares y el Paro Cívico. Es el estilo de todos los autócratas que no quieren instancias intermedias entre la Sociedad y el Estado. Se pretende radicalizar el proceso en tanto se habla, muy tardíamente, de recuperar el diálogo. Ya nadie le cree.
A NIVEL SOCIAL se mantiene y acentúa el lenguaje inicial de la amenaza y la descalificación sistemática de quienes disienten. Se opta por el monólogo.“La Bicha”, (la Constitución), no se exhibe en las cadenas para convocar el país a la unidad sino para amenazar con ella e imponer leyes inconsultas autoritariamente. Se busca acentuar la confrontación con el odio social y desintegrar a la sociedad en vez de conciliar y vivir como corresponde a un Jefe de Estado. Y es que él no se siente el Presidente de todos los venezolanos sino solo de “aquellos” a quienes pueda encantar con sus discursos demagógicos. Tal vez sea que no sabe hacer otra cosa que eso. Resta y divide, no sabe sumar. Es una lástima y dá lastima.
A NIVEL ECONÓMICO su discurso no genera confianza y seguridad sino todo lo contrario. El déficit fiscal alarma a quienes de eso saben. Quienes pueden invertir, sean venezolanos o extranjeros, y generar los empleos que el pueblo tanto necesita no se atreven a hacerlo. Ud. tampoco lo haría. Están como congelados. El desempleo vuelve enemigos de la revolución a quienes antes eran sus amigos. Ya no creen. Muchos expresan que fueron engañados. No es esto lo que nos dijeron que eran una revolución. Estado de frustración. Estado de decepción. Se percibe el discurso populista que se vende pero seguido de una incompetencia que no permite que cristalice en hechos concretos de beneficio popular. Bolívar 2000. Banco del Pueblo. FUS. Escuelas Bolivarianas. Seguridad Social. Todo fracasa, nada camina. La corrupción está floreciente y el Presidente no se da cuenta. No hace nada..
A NIVEL MILITAR insiste, como nunca antes se había hecho, en la lealtad de la Fuerza Armada al extremo de llamarla su Fuerza Armada (el inconsciente es terrible) . Expresa lo que desearía que fuera porque sabe, mejor que nadie, que sus integrantes son también venezolanos, que tienen hermanos, primos y cuñados sin empleos. No es la Fuerza Armada de una galaxia sino del Estado Venezolano para servir al pueblo venezolano. No tiene dueño porque es de todos por igual, no de nadie en particular sino del país . Ese SU y el Comunicado del Alto Mando pusieron de manifiesto que sabe que para un empeño sectario y personalista no podrá contar con ella . (Solo cuenta con unos pocos beneficiarios que siempre serán una minoría).
Sin una fuerza política bien organizada, con una organización peligrosamente fraccionada que los CBR intentan ahora reestructurar creando una Sociedad Civil “paralela y obediente” al régimen. Soplones, cuadra por cuadra, que intentarán llenar las plazas, ya vacías, para buscar oxígeno a través de la aclamación al líder como sucede con Fidel en Cuba. Sin una economía que le de empleo a tantos que no lo tienen, una desconfianza e inseguridad que ahuyenta a quienes pueden darle esos empleos y sin una Fuerza Armada monolítica que lo respalde en situación tan precaria, lamentablemente cualquier cosa puede suceder. Abogamos porque la salida, que parece ya inevitable, se maneje dentro del marco no de la “bicha” sino de la Constitución pues sería lo mejor para el Presidente y sobre todo para el País.
Intentar compensar la creciente debilidad civil y militar con factores externos al país, que no es descartable en un momento de desesperación, sería un gravísimo error. El último error.