| |
Sección: Política
ENVIAR A UN AMIGO
|
ENVIAR AL DIRECTOR
|
ENVIAR AL EDITOR
Complejidades
Persecución política a la Gente del Petróleo
Alfredo C. Ángel
Lunes, 25 de agosto de 2003
Lucha por el poder político y creación de un orden de paz, libertad y prosperidad para convivir (pacto social), son los dos rasgos más definitorios y permanentes de la política. ¿Cuál debe ser la naturaleza de ese orden para convivir? ¿Cómo puede ser constituido?. ¿Qué mecanismos pueden asegurar mejor la legitimidad de la convivencia y su estabilidad: quién lo decide? Muchos dirigentes políticos en búsqueda de la perfección de la convivencia propia de las utopías revolucionarias, tienden a creer que lo mejor es llevar la política a su mínima expresión como práctica humana. Otros se oponen a ello y luchan por su derecho a hacer realidad su propia visión: mantener la práctica política de la diversidad como mecanismo de integración entre la lucha por el poder y el orden para convivir. En ambos casos, sigue ocurriendo la “hubris”, palabra con la que los antiguos griegos definían la carencia de sentido de los limites y de las proporciones que, una y otra vez, se hace presente en todas las manifestaciones de la existencia humana. Esta es la razón central de toda persecución política: la exclusión, la carencia de respeto a los límites. La de hoy a los líderes de Gente del Petróleo, la de ayer a Rafael Poleo, Jorge Olavaria, Hugo Chávez y Napoleón Bravo. La carencia de limites puede llegar a ser tal, que la lucha por el poder y por la convivencia lleva a la muerte, como la de Jorge Rodríguez, por citar sólo un ejemplo de las tantas que ha habido. Cuesta entender esto porque los ciudadanos no somos especialistas en política, ni mucho menos en naturaleza humana, centro al cual se limita la política de forma exclusiva. Pero si desaparecieran los conflictos, los intereses, las desigualdades, la diversidad de visiones, las ambiciones personales, los partidos políticos, la lucha por el poder y el deseo de mandar, controlar y dirigir, dejaríamos de ser seres humanos para convertirnos en algo raro. Por eso son tan importantes los limites.
Como el orden ideal no existe, lo deseable es que dirijan los mejores, los más trabajadores, respetuosos y preparados. Cuando la minoría dirigente utiliza los gigantescos recursos económicos de todos para crear con sus decisiones y sus políticas públicas una profunda desigualdad y pobreza generalizada sin igual, se perpetua la carencia y la persecución. Si el petróleo privilegia a una minoría de venezolanos empleados que disfrutan de grandes beneficios merecidos sin duda, como merecedores son igualmente los excluidos de ellos, se perpetua la carencia y la persecución. Tal visión del poder y del orden para la convivencia, hecha las bases de profundas injusticias y resentimientos que condenan a miles de venezolanos a la más dura persecución que se pueda experimentar: la de vivir acosados por el desempleo, el hambre, la pobreza y la terrible perdida creciente del respeto propio, el que viene con el deterioro de la autoestima y con la sensación de no tener una vida decente, o de ser muy poco ante los iguales, simplemente porque se es un excluido de los privilegios que disfrutan otros. Esta es la esencia de la persecución de hoy a la Gente del Petróleo. Y no se lo merecen, ni ellos, ni sus niños que conocen por primera vez qué se siente ser excluidos, la esencia de toda persecución política.
email:acaconsultores@telcel.net.ve
|
|
Publicidad
|
|