Premium  
 

analitica.com


 Caracas, Martes, 07 de febrero de 2012
 

Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Suscríbete al RSS

  Sección: Política

ENVIAR A UN AMIGO  |  ENVIAR AL DIRECTOR  |  ENVIAR AL EDITOR

AD y COPEI: "De aquellos polvos, estos lodos"

Eduardo J. Marapacuto

Jueves, 10 de octubre de 2002

Si bien es cierto que no hay que distraese en la contemplación del pasado, tampoco hay que apoyarse en el follaje de desechos políticos como lo son Acción Democrática (AD) y COPEI. Estas dos instituciones partidistas, tal cual células cancerígenas, contaminaron el cuerpo estatal y el tejido social de la población venezolana.

Efectivamente, una vez dentro del torrente institucional, empezaron a penetrar los principales órganos del sistema para manejar las decisiones en beneficio propio, obviando la mayoría de las veces las demandas y peticiones de los ciudadanos. Esa práctica perversa generó debilidad institucional que se volvió grave ante la acumulación de problemas no resueltos.

Los origenes de la crisis de estas dos organizacioners políticas hay que buscarlos en la dinámica de su funcionamiento interno y externo. En lo interno, se puede decir que estos dos partidos se convirtieron en cajas cerradas donde se tejió todo tipo de corrupción y donde ellos mismos fueron incapaces de cumplir y aplicar lo que supuestamente defendían como son los postulados de la democracia, al menos para oxigenar sus cuadros dirigentes.

Esta situación no permitió que estos partidos fueran organizaciones sólidas con carácter político que consolidara al sistema democrático. Al contrario, limitó su accionar honesto y los condujo por los caminos del clientelismo, la partidocracia y la corrupción. A pesar de los fuertes reclamos venidos desde sus propios militantes y simpatizantes, prefirieron hundirse en su propio lodo, antes de asumir una transformación real.

Por otro lado, en lo externo se beneficiaron de los recursos del Estado y durante los años que ejercieron el poder, abusaron y violaron los principios éticos y de convivencia institucional. A la sombra de estas dos estructuras partidistas se cometieron hechos graves de corrupción y despilfarro de recursos, lo que influyó para que se acelerara la crisis general, entendida la misma como crisis política, económica e institucional.

Aunado a todo ello, en lo externo se dio el caso donde los principales dirigentes de estos partidos se enriquecieron con los recursos del Estado.

Estos ladrones de ayer, los vemos hoy dirigiendo los grupos opositores, conspiradores y golpistas.

Al interior de estas instituciones partidistas se formó la flora bacteriana que poco a poco fue minando el torrente "sanguíneo" del sistema político. La magnitud de la crisis y los niveles de contaminación conllevaron al caos, generando un cáncer estatal que hizo metástasis a finales de los ochenta. A lo largo de los noventa lo que se hizo fue simular la enfermedad. Ya para noviembre y diciembre de 1998 el fin de estos dos partidos se hizo realidad. Disminuidos y carcomidos por el cáncer de la corrupción quedaron postrados en sus propios lodos.

Respecto al sistema político, los cambios y transformaciones estructurales del Estado ocurridas a fines de 1999, fueron como una especie de "operación quirúrgica" que revitalizó el sistema y oxigenó la democracia. Por supuesto, las propuestas de cambio y transformación del Estado y la sociedad tuvo sus resistencias, particularmente en AD y COPEI, quienes se opusieron a la reforma política y al cambio institucional.

Inclusive, hoy en día, antes de expirar definitivamente, pretenden crear el caos y acabar con la democracia.

Aunque se quiera aparentar lo contrario, estos dos partidfos están liquidados, acabados y confundidos. Están levantando el polvo para enrarecer el ambiente y crear el caos político-institucional, pensando quizás que esto les permitirá volver al poder. Sim embargo, las posibilidades lucen bastante cuesta arriba, pues en el país está ocurriendo un procesos de reacomodo, donde ya no hay espacios para ellos. Al final tendrán que aceptar la realidad de abrirle el camino a las nuevas generaciones para que construyan nuevas organizaciones partidistas.

La estrategia de jugar al caos no los traerá de vuelta al poder; al contrario, cada día los arrastra hacia el abismo. Al final, se les recordará con las palabras del porte:"de aquellos polvos, estos lodos".

(*): Politólogo. Magíster En Ciencia Política.

email:eduardojm51@hotmail.com


blog comments powered by Disqus

Foros

¿Qué piensa usted de las imágenes difundidas de niños armados en el 23 de enero?

¿Qué opina del último debate de los candidatos de la oposición a las primarias?

¿Cuáles son sus deseos para Venezuela este año 2012 que comienza?

¿Cuál es su percepción del primer debate entre los precandidatos a las Primarias 2012?

Trailers

Trailer: Alvin y las ardillas 3 (Alvin & the Chipmunks 3: Chipwrecked)

Trailer: Misión imposible 4: Protocolo fantasma (Mission Impossible 4: Ghost Protocol)

Trailer: La chica del dragón tatuado (The Girl With the Dragon Tattoo)

Trailer: La piel que habito


 
Publicidad

Índice de artículos


Lo más reciente


 

Reconquista de la institucionalidad

 

 

¡Déjenme trabajar! ¡Déjenlo trabajar!

 

 

Lecciones y consecuencias de la conjura". 4 de Febrero (1992-2012)

 

 

Venezuela está en emergencia

 







Publicidad

  Mapa del Sitio

Home
Política
Economía
Internacionales
Global y Social
Medicina y Salud
Medio Ambiente
Arte
Entretenimiento
Tecnología
Noti-Tips
Curiosidades
Horoscopia
Deportes
Viajes y Turismo

Opinión
Editorial
Nuestros Columnistas

Síntesis de Noticias
Nacionales
Mundo

Servicios
Clima
Tiempo Libre
Efemérides
Guía Gastronómica

Multimedia
Videos
Audios
Galerías

Bitblioteca
Bitblioteca

Suscríbete a:
Analítica Premium
Boletín de Novedades

Síguenos por:
Twitter
Facebook
RSS
Móvil
Canal YouTube

Participa
Juegos
Foros
Analitica.com
Quiénes Somos
Contáctanos
Análitica como página de inicio
Agregar a favoritos
Ayuda

Cómo anunciar
Paute con nosotros
 
 Copyright © 1996 - 2011 por
Analítica Consulting 1996.
 Reservados todos los derechos. Analítica Consulting 1996 no se hace responsable por el contenido publicado
de fuentes externas.