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Política - Opinión y análisis
Duro de razonar

Iván R. Méndez

Lunes, 10 de diciembre de 2001

“Patriotismo: Basura combustible
dispuesta a arder para iluminar el
nombre de cualquier ambicioso ”.
Ambrose Bierce, Diccionario del diablo



El Presidente no entendió el mensaje, peor aún, ostentó abuso de poder al disponer de vehículos, personal y dineros públicos para financiar y arrear a la masa que aglutinó en Plaza Caracas. Así, en televisión observamos camionetas del Ministerio de Ciencia y Tecnología, alcaldías y otras dependencias reformateadas como taxis de los fans oficialistas que, luego de recibir su ración de comida, alcohol y un bono que algunos calculan en Bs. 60000,00, aplaudieron (sin alegría) y elevaron (sin convicción) banderas del MVR y las ya conocidas A paso de vencedores. Ante ese simulacro de multitud, en un país de calles abandonadas por la sociedad civil que permaneció en casa “sonando cacerolas”, Hugo Chávez, disfrazado de militar, quiso conjurar el rechazo silencioso de todas las fuerzas productivas al recitar su abecedario de amenazas, pobreza kitsch y frustración al comprobar el debilitamiento de su discurso revanchista.

Fuego al cohetón para que respeten la revolución…

Reiterando su enfoque personal y selectivo de las leyes, el Presidente irrespetó reglamentos de todo tipo al enviar militares retirados a pilotear aviones sobre la ciudad y pedirle, a sus cada vez menos seguidores, que enciendan cohetones y otros explosivos prohibidos. Pero esta vez su verbo se alejó como nunca de la racionalidad y el sentido común, ya que ordenó “al Gobierno Nacional donde quiera que esté, que pelemos los dos ojos y que de ahora en adelante sepamos determinar con mayor precisión dónde están los verdaderos enemigos del pueblo y de la revolución… No podemos alimentar a los enemigos de la revolución…” Lo cual se traduce en su “profundización” de las arbitrarias leyes, el chantaje de irrespetar licitaciones y concesiones que estén en manos de empresarios no entregados a la V República y en retirar los fondos del Gobierno de la banca privada, entre otras desquiciadas sentencias, amparadas por sus vasallos del CNE, TSJ, AN y Defensoría del Pueblo que, según Él, lo ayudarán a apretarle las tuercas a los “empresarios de maletín”.

¿Quieren pleito? tendrán pleito

La “contraofensiva de la revolución” está fuera de la realidad, si es que existe alguna para Hugo Chávez Frías, quien se jactó de la sumisión de El Mundo y otros medios impresos, que trabajaron, seguramente, más por alguna intimidación financiera que por sintonía con un régimen que se desprestigia a cada minuto. Sólo VTV, el canal oficial, transmitió comentarios alucinados de una Venezuela normal, con millones de seres (¿fantasmas?) en las calles y una panadería abierta. Hace mucho que éste Señor superó a Pedro Páramo y Aureliano Buendía , pero el folklore literario se difumina ante la clara fisonomía mental de un dictador, que no puede mostrarse a plenitud, pues en estos días de procesos de globalización eso es, casi, una descortesía con el Big Brother. Tal vez las actitudes del Primer Mandatario puedan ser entendidas si le aplicamos el refrán medieval que asegura que “el ratón sale a la calle cuando sabe que no está el gato”.

email: x7mendez@cantv.net
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