Por sexto año consecutivo, he aquí la lista de cosas que quiero botar por la ventana, como hacen en Italia cuando reciben el año nuevo. Para comenzar el año con la casa limpia, los italianos botan por la ventana las cosas que no les sirven, que les sobran, que no les gustan, que ya no son útiles, y que quieren dejar en el pasado para que no se repitan en el futuro.
Este año deben salir volando por la ventana:
Los ineptos que detentan algún cargo de importancia, en cualquier ámbito, público o privado.
Los violentos. Los que creen que las cosas se resuelven con violencia, sea cual sea el bando en el que se encuentren.
Los que celebran los hechos de violencia.
Los terroristas. Los golpistas.
Los que violan los derechos humanos. Las torturas. Los torturadores. Los que callan ante las violaciones a los derechos humanos.
Los que incitan al odio.
Los agresivos. Los más agresivos. Los agresivísimos.
Los faltos de personalidad. Los faltos de dignidad. Los que no tienen opinión propia.
Los que celebran, aplauden y les ríen las ridiculeces a los poderosos, a sabiendas de que son ridiculeces.
Los arrastrados. Los más arrastrados. Los arrastradísimos.
Los soberbios. Los mediocres. Los oportunistas.
Los hipócritas. Los cínicos. Los prepotentes. Los caradura.
Los tramposos. Los más tramposos. Los mega-tramposos.
Los que creen que los demás son estúpidos.
Los que insultan, humillan y se burlan de los demás. Los que se creen más que los otros. Los que dicen compadecerse de los pobres, y se enriquecen a costa de lo que les quitan a estos. Los que ahora no pueden vivir sino rodeados de lujos que no se han ganado.
La incapacidad administrativa. La epidemia expansiva de la corrupción. El maligno afán de igualar por abajo. Los que pudiendo hacer bien no hacen nada. Los que juegan con las ilusiones de los otros.
Todo lo que signifique silenciar a los medios de comunicación. Los que se dicen demócratas y apoyan el silenciar a los medios. Los que callan ante la atrocidad que significa callar a los medios.
Las cadenas. Las cadenas. Las cadenas.
Las normativas que significan retrocesos en nuestros códigos de justicia. Las indefiniciones en normas, reglamentos y leyes que dan lugar a discrecionalidad en las interpretaciones y generan más injusticias.
Los que propician invasiones ilegales. Los que abusan de las necesidades de los invasores. Los que hacen de la invasión un negocio. Los que no respetan la propiedad privada. Los que practican allanamientos sin fiscales ni órdenes de jueces. Los hombres que abusan de su tamaño, su fuerza y sus armas para golpear y someter mujeres.
En fin, todo lo que nos impida prosperar. Todo lo que ya no nos sea útil. Todo lo que queremos dejar en el pasado, para que no se repita nunca más en el futuro.