Caracas 13 de diciembre.- El pasado 12 de diciembre a las 11:15 de la mañana, previo haber recibido invitación formal de Globovisión, grabé una entrevista que debía ser transmitida a las 10:00 de la noche, en su horario acostumbrado de todos los martes. Sin embargo, no salió al aire.
En la entrevista, conducida por la prestigiosa periodista Nitu Pérez Osuna y realizada delante de numerosos testigos, demostré con pruebas en la mano que el Presidente Chávez sí está vinculado a la guerrilla colombiana y a otros grupos violentos latinoamericanos, aunque él lo haya negado insistentemente.
Una de dos: o la entrevista fue censurada por el Gobierno o Globovisión se "autocensuró" por temor a represalias, que viene siendo lo mismo.
Según el Gobierno, en Venezuela existe plena democracia y libertad de expresión, pero la inaceptable censura aplicada ayer a ese canal de televisión demuestra todo lo contrario. Evidentemente, los medios de comunicación y los periodistas tienen miedo, y la peor forma de dictadura es la del terror.
Cada vez que algún medio o algún periodista critica al Gobierno, el propio Presidente utiliza cadenas de radio y televisión para despotricar contra ellos, como recientemente lo hizo con Roberto Giusti, o como lo hizo en junio pasado con Nitu Pérez Osuna, a quien amenazó con juicio militar.
Pero como Chávez sí está vinculado a las FARC y al ELN, no es sólo el Jefe de Estado quien amenaza y ofende; es también el amigo de la guerrilla quien lo hace. En la mente del individuo señalado por el Presidente, aparece de inmediato la imagen de un atentado, un secuestro, o una extorsión, porque así es como comúnmente actúa la guerrilla.
El trágico episodio de ayer resalta la triste realidad en que se encuentra Venezuela. Mientras los guerrilleros colombianos se pasean por este país --con protección oficial-- dando declaraciones hasta en el Congreso y la Cancillería, al ciudadano común se le cercenan sus derechos inalienables: la posibilidad de expresar su opinión libremente, la potestad de educar a los hijos según sus convicciones, el derecho a caminar por las calles sin ser asaltado, etcétera.
Hago un llamado a todos los venezolanos, para que se solidaricen masivamente con Globovisión y con la periodista Nitu Pérez Osuna, a fin de que ese canal pueda reponer el próximo martes 19 la entrevista prohibida. El ciudadano tiene derecho a saber qué es lo que el Gobierno teme que se sepa.