Caracas, Domingo, 20 de abril de 2014

Sección: Política

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Florentino y el Diablo en Santa Inés

Alexis Márquez Rodríguez

Miércoles, 23 de junio de 2004

A mis queridos amigos Alberto
y Mariela Arvelo Ramos


Es evidente que mi paisano, el presidente Chávez, erró una vez más al cobijar su campaña contra el revocatorio bajo las sombras emblemáticas de Florentino y la batalla de Santa Inés. Varias razones llevan a esa conclusión. En estos días Alberto Quirós Corradi, con una sonrisita visiblemente irónica, recordaba que la batalla de Santa Inés la perdió el gobierno. Y otros han señalado también el dato inquietante de que a un mes escaso de la victoria, el vencedor, Ezequiel Zamora, cayó asesinado, al parecer por gente de su propio entorno.

En cuanto a Florentino, el desacierto no puede ser más notorio. Como se sabe, se trata de un personaje emblemático, consumado y famoso coplero y contrapunteador, que, según la leyenda llanera, fue retado por el mismísimo Diablo a un contrapunteo, y se fajaron una noche entera a punta de coplas, en un caney del pueblecito de Santa Inés, en plena llanura barinesa, a orillas del Santo Domingo y un poco más allá de Sabaneta. (Esta leyenda se conoce también en otros países, y en Argentina dio motivo a un poeta gauchesco, Rafael Obligado (1851-1920), para escribir su “Santos Vegas” (1896), con la diferencia de que este está escrito en décimas (espinelas), y no en forma de romance, además de que el Diablo vence a su rival).

La semejanza entre Chávez y Florentino es ninguna, salvo en lo que se parecen dos seres humanos cualesquiera. Según la tradición, que recoge Arvelo Torrealba en su extenso romance Florentino y el Diablo, el coplero era catire, y solían llamarlo Catire Quitapesares. Nada parecido, pues, al paisano Chávez, que no es ni coplero ni catire. Como tampoco se parece en nada, dicho sea de paso, a otro de sus por él supuestos clones, Ezequiel Zamora, de quien se sabe, por documentos de la época, que también era catire, de larga nariz aguileña, y, además, hablaba poco. Y no es que Florentino y Zamora fuesen blancos, propiamente, pues de seguro eran mestizos, sólo que en su mezcla pintó más el ancestro blanco que el africano o el indígena.

Rómulo Gallegos, que también recoge la leyenda del coplero en su novela Cantaclaro, no describe a Florentino como catire, y, además, sugiere que en la porfía el Diablo venció a Florentino, tal como es la creencia popular en el llano. La novela termina con una frase lacónica: “A Florentino se lo llevó el Diablo…”.

Arvelo Torrealba, en cambio, sí dice en el poema que Florentino era catire; mejor dicho, pone a decirlo al Diablo, que seis veces lo llama catire, y además, al final del contrapunteo le da el triunfo al coplero, y su rival debe huir porque se acerca el amanecer, y es fama que el Diablo sólo anda en las sombras de la noche. Que ese fue el truco de Florentino: distraer a su contrincante durante toda la noche, hasta llegar el alba, porque sabía que a esa hora el Maligno tenía que salir huyendo.

Del Diablo, por cierto, el poeta dice que era un indio: “Súbito un hombre en la puerta, / indio de grave postura, / ojos negros, pelo negro, / frente de cálida arruga, / pelo de guama luciente / que con el candil relumbra (…) ‘Oiga, vale, ese es el Diablo’, / la voz por la sala cruza…”. Más adelante insiste y lo llama “indio pico de oro”. Este es otro detalle que hace incongruente el uso del poema por Chávez, siempre tan diligente en pasar por defensor de los aborígenes.

Pero hay en el poema otros pasajes que hacen que usarlo como emblema por Chávez en su campaña resulte por lo menos paradójico, si no un poco cínico. Por ejemplo, hay una pregunta del Diablo –el indio– a Florentino que, no obstante haberse planteado en otro contexto, pareciera retratar nítidamente la situación actual de nuestro país: “Si sabe tanto de todo / diga ¿cuál es la república / donde el tesoro es botín / sin dificultad ninguna?”. Y la respuesta de Florentino no deja de ser también significativa, aunque la formula en términos metafóricos, pero de claro sentido irónico: “Sin dificultad ninguna, / la colmena en el papayo, / que es palo de blanda pulpa: / el que no carga machete / saca la miel con las uñas”.

¿Habrá una mejor descripción del actual gobierno que esta, tan irónica y zumbona?

22/6/04

grealemar@cantv.net

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