Portada Opinión Noticias Tecnología Entretenimiento Salud Curiosidades Ambiente Deportes Arte Fotogalerías Horoscopia BitbliotecaSección: PolíticaENVIAR A UN AMIGO | ENVIAR AL DIRECTOR | ENVIAR AL EDITOR
No es una democracia
Paula Vásquez
Martes, 7 de agosto de 2012
Esto no es una democracia porque el Estado no cumple con su primer papel que es el de proteger a losciudadanos
Foto: GoogleLa violencia es un problema estrechamente relacionado con la crisis de las institucionesdemocráticas como lo muestran Roberto Briceño León y su equipo en su último informe. No hay protecciónciudadana porque los cuerpos de seguridad del Estado son parte del problema de la criminalidad. No sólo loscrímenes quedan impunes sino que estos son cometidos por delincuentes que usan municiones de cavim y armas que vienen originalmente de las policías y del Ejército. Las armas que usan los delincuentes no vienen de las que se hurtan en las quintas sino de las ramificaciones de la corrupción de los cuerpos de seguridad del Estado, deltráfico de armas que tiene lugar en los sectores oficiales como lo sostiene Luis Cedeño. No hay absolutamente ninguna voluntad política por proteger a la gente, esa no es la prioridad. El Estado venezolano perdió el control de lo que pasa al interior de sus fronteras. La cuestión no es pues proponer un modelo diferente de la democracia representativa como lo machacan los académicos de izquierda. La cosa es que el Estado pueda evitar que a la gente la roben, la maten o la secuestren. Lo básico es que este sea un Estado moderno en el que se garantice la paz. Y esa minucia es lo que el Estadovenezolano ha perdido: no hay garantías en Venezuela, no hay paz, no hay por lo tanto posibilidades de ser libre. Los logros de la revolución en cuanto a participación social e inclusión se diluyen en una realidad de violencia,criminalidad e impunidad que borran cualquier éxito. Un régimen democrático no puede estar basado en una gramática de la guerra. Cualquier política de paz queda inmediatamente invalidada por el discurso del propio Presidente para quien la función del Estado es tener un arsenal para defender a la revolución. Es un estado de cosas premoderno y el proyecto político no es salir de él. Un estado de cosas en el que la guerra de todos contra todos no constituye unproblema para el gobierno sino que algunas veces es interpretado como una manifestación de la lucha de clases, de "pobres contra ricos" y otras como el precio a pagar de la revolución social. Quizás el sueño de losrevolucionarios era o es que alguna vez se pudiera utilizar esa violencia de la criminalidad, esaprofesionalización de la delincuencia, para alcanzar los fines de la revolución. Por eso dejaron hacer. Ahora se les ha ido la situación de las manos y los ciudadanos están solos y desprotegidos. NacionalesSociedad
|

