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Sección: Política
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Yo propongo paz…
Juan Carlos Apitz
Miércoles, 10 de marzo de 2010
El próximo 26 de septiembre de 2010, día de las elecciones parlamentarias, inauguramos en Venezuela una nueva etapa en su historia política contemporánea: el cese de la hegemonía gubernamental en la Asamblea Nacional. A partir de esa fecha iniciamos nuestra transición a la democracia; ese nuevo Parlamento está llamado a echar las bases del futuro democrático de nuestra nación. Venezuela está hoy sedienta de paz, libertad y bienestar, y eso sólo es posible alcanzarlo a través de la reconciliación de todos los venezolanos. La reconciliación, en la que estamos empeñados se sustenta en una justicia independiente e imparcial, que sea confiable para todos los ciudadanos.
Al impulsar la reconciliación, nos referimos al consenso necesario entre antiguos rivales para favorecer el respeto de las normas democráticas y el Estado de Derecho, y así dirimir sus conflictos por vías no violentas. Impulsar la reconciliación de los venezolanos, significa: i) la consolidación institucional de la democracia y el Estado de Derecho, ii) contar con instituciones políticas y judiciales respetables y confiables para la administración y solución de conflictos por vías pacíficas. Ello nos obliga a la construcción de una nueva justicia para la paz; una paz que se asienta en la verdad y la certeza que sólo la justicia puede ofrecer. Proponemos como camino para alcanzar esa nueva justicia para la paz: a) La determinación de responsabilidades legales individuales por las violaciones de derechos humanos y abusos cometidos; b) Una justicia restaurativa que compense de manera espiritual y/o material a quienes fueron víctimas de esos abusos y violaciones; c) Una justicia social redistributiva que establezca un régimen de igualdad de oportunidades para todos y el acceso a un conjunto de necesidades ciudadanas básicas o mínimas (salud, educación, trabajo, vivienda, seguridad social, etc.). Una nueva justicia para la paz, implica la promoción de: 1. Comisiones de la Verdad: Para investigar e informar sobre los abusos cometidos durante períodos clave del pasado reciente; 2. Programas de Reparación: Para ayudar a la reparación material y moral de los daños causados por abusos y violaciones del pasado; son una combinación de beneficios materiales y simbólicos para las víctimas, que pueden incluir desde compensaciones financieras hasta peticiones de perdón oficiales; 3. Justicia de Género: Para combatir la impunidad de la violencia sexual y de género, y asegurar el acceso de las mujeres y otras minorías, en igualdad de condiciones, a los programas de reparación por transgresiones a los derechos humanos; 4. Reforma Institucional: Para transformar sustancialmente todo el Sistema de Justicia, esto es, el Tribunal Supremo de Justicia y los demás tribunales; el Ministerio Público; la Defensoría Pública; los órganos de investigación penal; los auxiliares y funcionarios judiciales; el sistema penitenciario, etc., para que aquél deje de ser instrumento de persecución, represión y corrupción, y convertirlo en herramienta íntegra y confiable de servicio público; 5. Acciones Penales: Para identificar a los responsables de violaciones individuales, masivas y/o sistemáticas de derechos humanos, e imponer las penas que correspondan. Sólo una transición hacia un nuevo paradigma de desarrollo democrático, humano y sustentable, capaz de administrar y resolver sus conflictos de manera institucional y no violenta a través de una nueva justicia, independiente e imparcial, podrá dar respuesta total a los anhelos de paz y reconciliación de los venezolanos.
www.juancarlosapitz.com
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