Home | Contáctenos | Suscripción | Publicidad | Archivo | Indice | CHAT
Buscar 
Editorial
Síntesis de Noticias
Política
Economía y petróleo
Internacionales
Comunidades
al día
Turismo y ambiente
Divertimento
Arte y Cultura
Mancheta
 
Deportes
 
 
 Especiales
BitBlioteca
Cyberanalítica
Columnistas
Venezuela en la prensa internacional
Iberoamérica
On-line
Educación
Entrevistas
Analítica Research
 
 
 Canales
Cocina con Scannone
Agencia de Viajes
Bolsa de trabajo
Estilísimo
Saludalia
Oniric
Horóscopo
 
 
 
 Servicios
Cartas al editor
Foros de discusión
Suscripción
Quiénes somos
Bitácora
CHAT
 
 Sugerencias





 

 

Política - Opinión y análisis
Lluvia en el Hemiciclo

Soledad Morillo Belloso

Martes, 18 de diciembre de 2001

Una serie de oradores nos obsequiaron hoy 15 de diciembre un día para la historia. La crónica - de decidirse laguno de mis colegas de las páginas sociales a publicarla - destacaría el deplorable gusto en el trajeado, un épico uso del idioma y una cursilería sin precedente alguno. Una sesipon "kitch". Un observador incauto, que desconociere a los ilustres deslenguados, no alcanzaría siquiera a imaginar que uno de ellos fue Presidente de la soberanísima Asamblea Nacional Constituyente, y será recordado por siempre como el hombre que llamaba pupitres a la curules; un segundo, fue Vicepresidente del mismo cuerpo y es hoy un perdedor que se niega a aceptar su derrota; el tercero, fue excelso Vicepresidente de la soberanísima, luego fue Vicepresidente de la República, y actualmente ocupa (escribí bien, "ocupa", no "ejerce") el cargo de Fiscal General. El cuarto, acaso el más célebre, fue el ciudadano Presidente de la "Bolivarian Republic of Venezuela" (lo escribo en inglés a ver si suena mejor).

La sesión fue larga, agotadora, vehemente, operática, histriónica... y patética. Es decir, no fue sorprendente. A Miquilena estuvo a punto de salírsele la plancha (como alguna vez le ocurrió en tiempos de la Constituyente). Aristóbulo destruyó a manotazo limpio esa gloria que tan preciada nos es, nuestro amado Castellano (Rosenblat se revuelca en su tumba). Isaías, con su eterna cara de "yo no fui" hizo lo que bien sabe hacer: hablar sin nada decir, sin compromiso alguno, y haciendo uso la técnica ampliamente dominada por él de dormir culebras a punta de su vrebo de aguacerito.

Y luego, el muchachón de Sabaneta. Aceptemos que a él lo viste su mejor enemigo. A la usanza de los gangsters de Chicago, se presentó el hombre de gris ratón oscuro, camisa a juego en un tono levísimamente más tenue, y una resplandeciente corbata amarilla. Nadie tuvo el tino y la cortesía de recordarle que hoy 15 de diciembre se celebra (o celebran algunos) el segundo aniversario del referéndum aprobatorio de la constitución, pero también se conmemora con particular tristeza la tragedia de Vargas y otros estados, en la que perecieron miles de conciudadanos. Lo menos que tocaba era un impecable traje oscuro, una camisa prístina y una corbata negra. Pero no, el atuendo seleccionado rememoraba a Al Capone.

El hombre gritó, amenazó, repudió, despreció, vilipendió y denostó a placer.

Giró instrucciones a sus subalternos (léase, el Poder Ciudadano, el TSJ, la bancada oficialista de la Asamblea Nacional). El cielo encapotado anuncia tempestad, pero en el hemiciclo llovió duarnte horas. Lástima que cayó barro, ni una sola gota de sabiduría.

Otro día más perdido en Palacio, otro día más de esta frágil oclocracia, otro día menos de este régimen.

E-mail:marsmorb857@cantv.net
Recomendar esta página a un amigo
Preparar esta página para imprimir

 



Copyright © 2000 por Venezuela Analitica Editores. Reservados todos los derechos.
Venezuela Analítica no se hace responsable por el contenido publicado de fuentes externas.